Los viejos recuerdos de un equipo
avasallador se remontan a los años 40 y 50, donde el seleccionado argentino de
Basquet estaba integrado por Oscar "Pillín" Furlong, Ricardo
González, Leopoldo Contarbio, Roberto Viau, Juan Carlos Uder, Omar Monza,
Alberto López, Raúl Pérez Varela, Hugo Del Vecchio, Rubén Menini y Pedro
Bustos. Aquella logró algo que no ha podido conseguir el plantel actual:
Consagrarse por primera y única vez campeón del mundo en el estadio Luna Park, en 1950. Estuvo
cerca de obtener el segundo en Indianápolis 2002. Le faltó la estocada final,
contra Serbia en una discutida final, que llegó a Tiempo Suplementario y se
quedó con el Subcampeonato.
El combinado de aquellos años fue bicampeón en el ´44 y `45, y dio muestras de buen juego en Londres 1948 (Juegos Olímpicos). En la previa del Mundial del `50, el "profe" Canavesi, graduado en el Instituto de Educación Física de San Fernando (28 años), con Casimiro González Trilla y el preparador físico Jorge Boreau, concentró al plantel dos meses antes. "Lo que ayudó mucho fue que (Casimiro) González Trilla estudiaba muy bien los sistemas de juego tanto europeos como los rivales sudamericanos. Brasil y Chile fueron adversarios muy difíciles. Los chilenos quedaron terceros" rememoraba Canavesi.
En ese certamen Mundial, Argentina
venció dos veces a Francia (56-40, primera fase; 66-41 cuartos de final), a
Brasil (40-35), a Chile (62-41) y a Egipto (68-33). El seleccionado de los
Estados Unidos no era lo que hoy sería el `Dream Team` de
Esta camada ya lleva más de 10 años
de éxitos y logros deportivos. Emanuel Ginobili, Andres Nocioni, Luis Scola,
Fabricio Oberto, Juan Sanchez, Pablo Prigioni, Ruben Wolkowisky, Hugo Sconochini
fueron las claves de esta nueva Generación. Éstos jugadores provocaron un
recambio generacional, por primera vez se le gana al “Equipo de las Estrellas”,
que llevaba más de 10 años sin derrotas, en 2002 se produce el desembarco de Manu
Ginobili (campeón en 2003 con San Antonio Spurs) en
Ahora busca el título en el Preolímpico de Mar del Plata, con Julio Lamas como entrenador, el mismo que dio origen en los finales de los años 90 a este grupo de jugadores, que parece no tener un techo y que no tiene fin.