Virgilio Andrade. el títere del títere
Política Nacional | 04/02/2015

De los creadores del Chupacabras, del subcomandante Insurgente Marcos, del atole con el dedo, del caso Paulette y docenas de desgraciadas burlas nacionales más, llega hasta ustedes el nombramiento presidencial del nuevo titular de la Secretaría de la Función Pública, el respetabilísimo –sarcasmo por delante y por detrás- Virgilio Andrade Martínez. 

El señor Andrade –quien por cierto no es mi pariente- se encargará, entre otras cosas, de seguir de cerca las acciones y los asegunes financieros de Angélica Rivera de Peña, Luis Videgaray y el propio señor Peña, para determinar, -ayudado de un panel conformado por personajes dignos de la misma respetabilidad que los ya mencionados- si durante su gestión, alguno de estos, han incurrido en conflictos de interés -corruptela y nepotismo pues, pa’ que me entiendas- 

Con este tipo de acciones, la presidencia de la república y el “nuevo” pri, no solo nos demuestran que su interés por México y por los mexicanos es absolutamente nulo, si no, que también, su propia imagen pública y el nombre de sus non sanctas progenitoras, les resultan igual de importantes que a un secuestrador la legalidad y el trabajo duro, porque, ¿quién en su sano juicio podría creer que un personaje de la altura intelectual de enrique peña, tendría permiso de nombrar a alguien “completamente ajeno a sus intereses” -y los de sus dueños- con la apropiada, debida e innegable capacidad investigativa y con la requerida honestidad para sacar a la luz pública, el sin fin de crímenes, traiciones, ilícitos, corruptelas y anexas, en las que el señor "presidente" pudiera estar y está involucrado?, ¿quién en su sano juicio podría creer en un montaje de la envergadura del mencionado, donde el títere más grande de la nación expone su tranquilidad y la de su familia de manera voluntaria a semejante nivel?

Y sin temor a equivocarme digo, todos los mexicanos que podamos presumirnos inteligentes, pensantes, interesados en el cotidiano nacional, razonables y realistas, sabemos a ciencia cierta lo que va a suceder, el títere del títere -Virgilio Andrade y sus patrones-, declarará, al cabo de unos días que, después de una extenuante investigación, de un titánico papeleo titánico y de una interminable lista de acciones transparentes, responsables y nacionalistas -¿si captas el sarcasmo implícito en mis palabras querido leedor?- el señor peña, su esposa y la perrada política relacionada, son completa y enteramente inocentes, una condenada parvada de blancas palomitas que han obtenido sus millones y sus puestos de manera virtuosa, decorosa, honorable, digna y hasta plausible y que nosotros, la desagraciada mexicanada, hemos vuelto a cometer la barbaridad de ser, como siempre, una bola de desarrapados, desleídos y hojaldras que solo andamos detrás de la crítica deconstructiva e infantil para con nuestros pobrecitos mandatarios –quienes virtualmente se deben al mandato del pueblo- y que nunca, desde sus cunas y hasta la esfera penúltima de la nación, han incurrido en falta alguna –los calentarios de botica y talachería de la gaviota no cuentan- que ponga en duda, todo el amor, la dedicación y la entrega que para con esta nuestra nación, han tenido. 

Leedora, leedor queridos, en serio, llevamos demasiados años siendo sujetos de burlas como esta –incluso peores-, de personajes como estos –incluso más inteligentes- y de estafas semejantes, ¿Cuándo será el momento idóneo para ejercer tu derecho de réplica, de queja, de voto INTELIGENTE y de reclamo?, ¿acaso estamos esperando a que nos lo quiten todo y con una sonrisa en la trompa nos exijan un aplauso y un agradecimiento por ser las luminarias administrativas que ellos mismos se han hecho creer? 

Estamos ya en las mentadas precampañas electoreras y podemos tomar un sinfín de acciones funcionales para comenzar a modificar el rumbo de nuestra nación –nuestra de NOSOTROS, no suya de ellos-, pero el primer paso no ha sido dado, los mexicanos estamos obligados a informarnos e informar a los demás, el voto no se anula –digan lo que digan Sicilia y sus lamedores de zapatos y la perrada intelectualoide mexica-, el voto se piensa y se decide, no se regala y la voz se alza, no se traga porque ni alimenta. 

Antonio Andrade

www.antonioandadre.com.mx

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