El SENCE y el sillón de don Otto
Economía | 03/01/2014

El año que acaba de terminar debe ser uno de los más complejos en la historia del sistema nacional de capacitación (SNC), pero la historia no termina con el cambio de año. Las primeras noticias del 2014  muestran que la zaga de modificaciones no ha terminado.

Nunca se está tan mal, que no se pueda estar peor. 

La decisión del Ministro Baranda, de no aplicar la nueva ficha de estratificación social que había sido diseñada por el actual gobierno, pero que su implementación se haría efectiva en la nueva gestión, pareció una medida sensata y lúcida; reconocer que al entregar la administración, llegarán otros criterios para ordenar la Política Pública.

El Servicio nacional de capacitación y empleo, SENCE, ha tenido un año 2013 colmado de problemas. Lo primero que es necesario consignar es que la dirección nacional sigue siendo un cargo en subrogancia por más de dos años. Algo extraño ocurre en esta situación, algo que nunca ha sido  explicado por el gobierno.

La implementación del sistema de captura de la asistencia a través de biometría de huella dactilar, generó enormes complicaciones operacionales, se realizó como una decisión inconsulta que impacta a la industria pero que no necesitó de la opinión de la misma industria para ser llevada a cabo por el SENCE. Esta misma iniciativa (huellero) puso en tela de juicio la necesaria independencia y autonomía del Director nacional subrogante, toda vez que se demostró que existía conflicto de interés por cuanto el funcionario tenía relación patrimonial con la empresa adjudicada. Segundo tema del cual nadie se hizo cargo y no hubo explicaciones públicas.

En el mes de noviembre, en el fragor de la campaña electoral, el SENCE remite su presupuesto 2014 al parlamento y llama la atención su configuración, a todas luces, un presupuesto que esperaba quedar definido, licitado y contratado antes del término de esta administración, involucrando recursos hasta el año 2015. Una cuestión del todo impresentable y por cierto sin ningún sustento ético, ni técnico y menos, político.

Ese mismo mes, conocemos de las propuestas que circulaban en el ministerio del trabajo para realizar modificaciones sustanciales a la Ley que regula este sistema (19.518). En su mayor parte, cambios de una gran liviandad y carentes de sustento. Afortunadamente el tiempo colaboró para que esas propuestas no quedaran entre las prioridades de la agenda .

El pasado 20 de diciembre, el director nacional subrogante, inserta en los medios una carta en la que nuevamente, fustiga a todos los actores de esta industria, incluyendo a sus propios funcionarios, con una pesada artillería de juicios de valor pero que al ser disparados se demoran en tocar suelo, solo por su falta de peso, demostrando –de paso- el mesianismo que invade su visión y la de su equipo asesor directo.

Ahora, en el primer día hábil del 2014, el SENCE impone nuevos cambios a las reglas del juego.

No haremos un análisis técnico de estas modificaciones dado –entre otras cosas- que el propio servicio nacional, presenta los cambios sin ningún tipo de justificación, razón, argumentación o simplemente, alguna data (como ha sido su costumbre en estos últimos años).  

Haremos, sin embargo, algunos comentarios.

Establecer que el valor hora para la capacitación modalidad presencial será a partir de ahora de $5.000 y que el valor hora de capacitación para la modalidad e-Learning (a distancia) será a partir de ahora de $2.000 es un despropósito, por decirlo suavemente. Si la ex ministra consideraba que estábamos atrasados 30 años en la capacitación, como solía decir en sus discursos, con esta medida, simplemente nos saldremos de la escala ya que el SNC tiene apenas 38 años. ¿Qué tipo de política pública es aquella que desincentiva una modalidad de formación que, soportada en las nuevas tecnologías, permite que las personas ejecuten en sus propios ritmos?; facilita que no tengan que haber grandes desplazamientos (en un país de 4 mil Kms de largo); agrega valor al integrar diversidad de recursos didácticos, y podríamos seguir, pero eso sería entrar en un área en la que ni siquiera el SENCE ha logrado entrar, es decir, entender cómo funcionan las cosas y no  tratar de normar según un decálogo decimonónico.

Creer que una capacitación de 5 u 8 o 10 horas no sirve o no califica para ser digna del uso del recurso público  (franquicia tributaria), es no entender nada de cómo funcionan los procesos de aprendizaje en las personas, especialmente en los adultos. (Un dato: Andragogía se denomina a esta disciplina, se puede googlear).

Pedirle a la modalidad e-Learning lo que la modalidad presencial no es capaz de hacer o demostrar , es solo una discriminación absurda y odiosa y emana un olor a ignorancia.

El SENCE no habla de aprendizajes, no sabe de competencias ni de las maneras de adquirirlas o desarrollarlas; esta dirección del SENCE parece creer que solo controlando la asistencia del alumno o modificando los valores, puede afectar e influir en el –complejo- proceso de desarrollo de nuevas habilidades. A tanto llega la ceguera, que las denominadas habilidades blandas o transversales (comunicación, liderazgo, entre otras), tan necesarias en un trabajador del siglo XXI, hoy no merecen ser codificadas por (según el SENCE) falta de …pertinencia. 

Por eso, don Otto decidió vender el sofá.

Nos parece no solo lamentable, nos parece desastroso que un gobierno que vive su postrimería, en un país que ya definió cuáles serán sus cauces y con funcionarios públicos de dudosa calificación técnica y política, se empecine en querer alterar las reglas de un juego que por cierto requiere modificaciones, pero requiere por sobre todas las cosas, sensatez y sentido común.

Finalmente, sugerimos al gobierno, modificar también la denominación del cargo de director nacional subrogante, por director nacional arrogante.

Comentarios

5 - - 16/01/2014 18:25
Simplemente, notable su posteo señor Fischer, completamente de acuerdo en sus argumentos, hace unos días publique un comentario en respuesta a otro posteo en Twitter y también en Facebook, en el que califique al servicio como arbitrario y carente de conocimientos "el Sence NO SABE", luego de esto les comento que reviso mi perfil una abogado de esa institución, al parecer no podemos opinar sobre el actuar de este organismo, en fin, soy del mundo del eLearning y simplemente retrasamos aún más lo que tanto ha costado implementar en nuestro País.
Saludos cordiales.
PD: Espero no le moleste, publicaré su post en mis redes.
4 - - 15/01/2014 20:11
Álvaro, llevo 29 años impartiendo Capacitación en Chile y comparto plenamente la claridad de este artículo, es un gran aporte a esta industria de la transferencia de conocimiento a distancia (e-Learning). Efectivamente, la forma de imponer las inadecuadas medidas adoptadas por las autoridades salientes del Sence reflejan ignorancia y perjudican no solo a los Otec que imparten esta metodología de capacitación sino que a muchísimos trabajadores a lo largo de todo el país que no tienen la más remota posibilidad de venir a la capital a perfeccionarse. Además, estas medidas, destruyen lo logrado en años por Organismos técnicos de Capacitación que han invertido en desarrollo tecnológico, aportando al país un trabajo serio, acucioso y respetado. Durante años, nos hemos rascado con nuestras propias uñas, nos hemos acostumbrados a trabajar sin alianzas ni organizaciones gremiales como sí lo hacen las grandes empresas, sin embargo, considero que este problema lo convertiremos en una oportunidad para unir a los que trabajamos desde hace bastante tiempo en e-Learning y nos dará la posibilidad de trabajar con las nuevas autoridades para crear una carretera e-Learning que integre a las empresas, alumnos trabajadores y a las organizaciones serias del sector. Estas medidas no destruirán nuestro desarrollo tecnológico, confiamos en que ya es hora de mostrar nuestros éxitos. Las empresas hoy desean que sus trabajadores sean capacitados a distancia, desde la llegada de Internet esto no tiene vuelta atrás y si deseamos ser un País respetado en transferir conocimientos a distancia, deberemos ser capaces de sobrepasar estas medidas poco inteligentes y con nula visión de futuro.
3 - - 13/01/2014 19:44
Gran columna de don Álvaro Fischer. Ya es hora de que la ciudadanía conozca lo que está sucediendo en el SENCE. Agreguemos a lo dicho, el hecho de que, contra todo lo que se viene diciendo para descentralizar el país y empoderar a las regiones, el SENCE, centralizó en Santiago la revisión y aprobación de los cursos, ya que según se nos dijo en la Dirección Regional de Concepción, los revisores utilizaban distintos criterios. (Una vez mas, el sillón de don Otto). Lo mas lamentable de esto es que desde la centralización ha habido una enorme disparidad de criterios (o descriterios) entre los revisores.
Mejoremos el sistema y que no lo maten los directivos insensatos.
2 - - 07/01/2014 18:20
No se entiende cómo un gobierno de derecha puede ser tan dirigista, no calza para nada. ¿Y en el Sence nadie alega?, igual pensando para los OTEC es más negocio un curso largo que uno corto, con puro relleno.

Y hay temas legales que no sé cómo pasaron, por ejemplo el Reglamento Sence (DS N° 98) habla de un valor hora, no de más de uno, que por eso no se pudo adaptar en su tiempo, y por otra parte no se entiende cómo el Sence está cuestionando ahora códigos Sence ya entregados y acreditados a través de un acto administrativo legal, vía resolución, o sea hay varias razones para recurrir estos cambios, todo extraño
2 - Isnar Ibañez Araos - 08/01/2014 16:45
Felicitaciones por el buen tono y altura de miras del texto. Parece increible que en tan poco tiempo (cinco meses) se puedan hacer tantas insensateces juntas y que impactan el hacer de tantas personas e instituciones. Tal cosa es ceguera cognitiva, no saber que no se sabe... entonces cualquier cosa puede parecer lúcida...
Gracias Alvaro por sacar a flote esta "revolución" que estamos viviendo y cre quer si no hacemos bien, puede hasta ser una buena oportunidad para darnos nuevo salto en lo que haya que perfeccionar, que lo hay. La ley Sence fue y sigue siendo un completo acierto legislativo y funciona exitosamente, sin perjuicio hay mejoras técnológicas, logísticas y conceptuales que implementar en su funcionamiento.
Isnar Ibañez A
1 - - 06/01/2014 23:12
Excelente visión.... está claro que este tipo de administración es el que le pasó la cuenta al Gobierno, autoritaria, inconsulta y de alta agresividad hacia los actores afectados por las medidas. Además, como bien dice Álvaro el desconocer la potencialidad de las habilidades blandas para potenciar la productividad de las empresas, es no conocer que son las competencias... es decir, desarrollar el saber, el saber hacer y lo más difícil, el saber ser de los trabajadores... más raro resulta, si pensamos que el país se encuentra en el gran desafío de la Certificación de Competencias.
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