El
hombre, desde la antigüedad, ha intentado darle un sentido a su realidad, construir
un orden, y por medio de esto, evitar el caos, edificar la estructura que
mantendrá el orden para cada uno de los ciudadanos, este proceso se ha
manifestado de muchas maneras, buscando distintas maneras para que el caos no
sucumbe al hombre común, la necesidad por lo tanto, es de un orden, lo que
llevo a los gobernantes a generar diferentes formas en las que el pueblo
pudiera ser gobernado; presentándose finalmente tres formas, en las que uno
gobierna, en las que algunos gobiernan, en las que todo gobiernan.
La
ultima mención hace referencia a la democracia, éste sistema de gobierno, que
en la antigüedad era de participación, en la que cada individuo que fuera
ciudadano tendría voz y voto en cada una de los procesos legales, lo que lleva,
innegablemente a la forma en que hoy en día somos gobernados.
La
democracia es el sistema de gobierno más utilizado en la actualidad, en cada
país donde se presente este sistema, además, se ha presentado una deformidad y
una ilusión, la democracia, más allá de que ahora las personas que puedan votar
es excesivamente mayor al número de personas que antiguamente podrían haberlo
hecho. Sí, la cantidad de personas que hoy pueden votar es mucho mayor, pero
eso es realmente significativo.
¿El
tipo de democracia actual representa realmente la población de un país?, si la
forma en que la democracia se observa hoy es representativa, ¿quienes son
realmente las personas que nos representan? y aun más crítico ¿que es, con
exactitud, lo que representan éstos? ¿cuales son sus interés?, los de las
personas que votaron por ellos, los de los individuos que decidieron ser
representados por ellos, o, por el contrario, representan un otros intereses;
personales, económicos, políticos, etc.
Por
medio de la globalización somos golpeados día a día por una cantidad
inconmensurable de información, por lo que, se ha llegado a tal punto que somos
convencidos de adquirir bienes que no necesitamos, objetos que son irrelevantes
para nuestras vidas, y que, por el contrario, se han dejado de lado una
cantidad de características primordiales para una real calidad de vida; el
arte, la filosofía...
Es
innegable y, casi ingenuo, considerar que la disminución de estas horas en los
colegios responda a una búsqueda de más conocimientos, sino que, evidentemente,
responde al tipo de individuo que el país quiere, consumista y sin pensamiento
crítico. Capaz de olvidar fácil y de no dudar de lo que la elite dice.
De
esta manera, se ve como la democracia ha surgido como un sistema que engaña,
que entrega la ilusión de la participación sin siquiera permitir la real
participación, y aun peor, que insiste que solo así se presenta una real acción
democrática, ¡Que falacia! (non causa pro causa), con frases tan absurdas como
"si no votas no puedes reclamar", ¿Qué significa eso? que si veo
alguna injusticia y no vote, deberé quedarme callado, no tendré derecho a
asistir a una marcha, no, se deduce que si no votaste no tienes derecho a
opinar, por lo que, con esta frase se hace creer que solo las personas que
votaron puede, al menos, reclamar.
Nuestras
vidas están perdidas si no existiera un orden, un camino previamente asfaltado,
que no permita hacernos perder, pero este camino son las ilusiones que en nosotros
actúan para entregarnos tales ordenes, tales conceptos funcionan en nuestro
cerebro para sobrevivir al desorden, es necesario para cada individuo creer que
las cosas que cree son existentes
afuera de él, la justicia, la igualdad, la democracia, son sino, aparatos de
control en que hemos sido gobernados y encadenados para desequilibrar el
edificio que fue construido hace tanto siglos. Son las cadenas de nuestro
pensamiento.
La
necesidad de ese orden se ve al reflexionar sobre un mapa, ¿por qué un mapa?,
un mapa es la representación de un espacio territorial, pero la representación
no siempre se sigue de la realidad, lo que conlleva, que el mapa es una construcción,
algo que se ha generado para orden el caos. El mapa de Mercator es la representación
de la tierra en forma cilíndrica, una representación hecha en el año 1569 que
es una construcción centralizada en Europa, el continente más importante en ese
tiempo es el centro del mapa, pero esto ha conlleva a que se haya transformado
en la realidad, la ilusión de pensar que la tierra tiene dicha configuración.
Si
se observa el mapa Mercator, se podrá distinguir que la línea del Ecuador, que
debe ser el centro esta desplazada hacia el sur, generando una distorsión y
amplificando el hemisferio norte, de esta manera la distorsión se ve
profundizada en los continentes de África, Oceanía y América, estos
completamente más pequeños de su tamaño real, y en contraposición, lo que se
ven más grandes son los que, en aquella época, tenían más poder, por lo tanto,
lo que se considera como verdadero es solo una construcción del poder de las
elite de aquel siglo.
El
mapa es considerado con mayor precisión es de Peters de 1973, que, cuando
presento su proyección comenzó de hablando de la siguiente manera: "Los
atlas al uso son en su totalidad eurocéntricos. Es decir, países tan pequeños
(41,000 km²) como Suiza tiene el privilegio de ocupar una página doble, si
tienen también la suerte de estar ubicados en Europa central" (Peters,
1973), la proyección de Peters tiene mayor certeza, pero tiene menos influencia
puesto que, la verdad sobre Mercator ha tenido tanta trascendencia que se
considera como la verdadera, como la forma en que la tierra está distribuida,
una mentira que nos ha mantenido en un falso orden. Solamente un mapa virtual
como el de Google respeta ambas proyecciones, si se observa éste, se podrá ver
que predomina la proyección de Mercator, pero mientras se ve la distancias varían
a la forma de Peters.
El
mapa, de esta manera, se transforma en una forma de ver el mundo literalmente,
en una interpretación, en algo que se considera como verdadero, pero que, como
se demostrado, a veces lo que se cree como lo verdadero es solamente lo que
conviene, la utilidad que se entrega a cierto momento histórico.
Con
este ejemplo es posible ejemplificar la forma en que la Democracia que se
conoce hoy en día tiene el peso, se cree que es la única forma de gobernar y
entrega un pseudo poder a las personas que creen que realmente están haciendo
un acto democrático al momento de depositar un papel en un urna, pero no es más
que la ilusión de poder que nos entregan para quedar tranquilos, para que la ilusión
tome su papel y nos lleve a considerar que realmente estamos eligiendo a
aquellas personas que nos representarán, pero es la representación donde cae el
gran error, la tragedia es confundir que la ciudadanía solo se representa en el
voto.
El
hombre siempre ha tenido esa necesidad, el menester de transforma el caos en
orden, de no caer en el abismo, por lo que se entrega la ilusión del poder a
las personas para que crean que eligen a su "representante". La
democracia es el nuevo método de orden, la forma de controlar a las personas
sin que se caiga en una dictadura, sin caer en los excesos del poder y en la
brutal perdida de personas que se puede traer a colación. Si, la democracia no
es perfecta, pero es, hasta el momento, la mejor de forma de gobernar, pero no
por eso se debe ser ingenuo y cree que realmente se está haciendo algo
revolucionario, algo que producirá un real cambio.
Es
necesario, para cada individuo, tener una certeza, tener algo que puedan ver,
el voto se transforma en lo tangible por lo cual es el medio que tiene de satisfacción,
el placebo que cada cierto tiempo se entrega para calmar cualquier sobresalto,
cualquier intento de pasión que pueda asomarse de la disconformidad, en un
sistema que, como el chileno, en la última elecciones votaron menos del 50% de
la población (que no se sabe con certeza cual es) ¿cómo se puede mantener el
placebo? razón por la cual se ha podido ver en el últimos ejercicios de
marketing sobre quienes son candidatas en llamar a votar, el voto se
transforma, evidentemente, en el calmante, en la anestesia que se necesita:
"Se pretende que se está hablando de algo físico, palpable, popular,
cuando bien mirado ya los hechos mismos revelan su carácter ilusorio
constitutivamente mentiroso. Por ejemplo la trampa previa consiste en cómo se
puede creer que una minoría es la Mayoría (no sólo porque la población votante
no deja de ser minoritaria respecto al común de las gentes, sino porque la
posterior «representaci6n democrática» siempre es una minoría personalizada
cada vez menos representativa de nadie, a no ser de sí mismos, cada vez mas impresentables
a medida que van entrando en la escena Democrática). Otra operación tramposa
consiste en hacer creer que la Mayoría es todos, esa es otra de las
claves de la ilusión democrática: el engaño en que se funda; a partir de esas
ilusiones engañosas básicas todos los juegos ilusionistas posteriores, el baile
de máscaras, los discursos inflados, los dineros escamoteados, no serían sino
ilusiones menores con la que se adorna la gran mentira de la representación tecnocrática:
la ilusión de representación."
(Isabel Escudero, la ilusión democrática)