Un gobierno que ya acredita el porqué de su despido sigue en
la inicua brecha de ser el régimen que más desaparecidos tiene, los hay por
millones. Cada palabra de despedida trata de echar un manto lúgubre y cínico
sobre el 28% de pobres que hoy deambulan por nuestro país. Pero el manto es tan
grande como su hipocresía, también llega, y vaya si lo logra, a un 11% de
indigentes.
Este es un régimen, que no ahorra esfuerzos a la hora de
esquilmar a nuestro pueblo mediante exacciones impositivas –directas o
indirectas- coercitivas y forzadas (21% sobre pago de alimentos CBA). No
suficiente con ello tiene por desaparecidos a el 38% de los trabajadores que
trabajan en negro, claro!!, este régimen es el primer “negreador” de salarios
sino preguntemos por las cifras no remunerativas o los planes Argentina trabaja
que hoy cotizan menos que un salario mínimo vital y móvil (SMVM).
No conforme con esto los Nac&Pop siguen en la senda de
la desaparición forzada de las personas. Es el caso de los que han sufrido las
consecuencias de los accidentes ferroviarios que han dejado más de un centenar
de damnificados, con muertos inclusive, y que el gobierno insiste en la
negación de sus responsabilidades. Negación plausible le dicen.
“Viejos son los trapos” lo escuche decir a Bossio pero lo
cierto es que estos desaparecidos con “carnet” que deberían estar disfrutando
su jubileo; hoy padecen y maldicen, el día que le dieron el comprobante que los
acredita como jubilados y condenados a cobrar, hoy, $93 por día.
La inefable lista de desaparecidos que supo conseguir esta,
porque hay otras, banda de filibusteros es extensa y no deja de ser prolifera.
Cada gobierno ha tenido sus desaparecidos; los hubo cuando
desapareció la industria y se lanzó el crecimiento de la actividad remisera,
también conocida como “re-miseria”, y quioscos de la mano de los “retiros
voluntarios”.
Luego llegó el carrusel de la Alianza “chupetera”. Estos
aliancistas desaparecieron los fondos de los bancos “acuartelándolos” en un
corralito, y de la mano de “la piba” le rebajaron a los trabajadores y a los
jubilados, oootra vez los jubilados, el 13%. Hoy el carrusel cambió de nombre
pero no de integrantes. ¿Otra vez?
Así fue como llegó la devaluación asimétrica, y los jodidos
desaparecidos se los encontraba en el mismo segmento social y por actividad; pobres, trabajadores y porque no jubilados.
Después irrumpió “Neshtor” diciendo que estábamos en el infierno cuando aún el
diablo estaba tomando el té en Santa Cruz, sentado arriba de U$S 500 millones
junto a Zannini y Jaime, esos sí que saben de demonios!! Tanto ardía el
infierno que hasta el purgatorio, lleno de dinero del “yuyo”, se prendió fuego
y en poco tiempo desapareció, si también desapareció el dinero. Hasta tuvieron
que encerrar a Washington y a Roosevelt para que no se rajen!!
No hay mejor accidente que un robo seguido de muerte para la
presidente, claro, total eso pasó siempre. ¿Qué derechos humanos?, si fue un
accidente! Nos han desaparecido hasta los derechos y la libertad que, ojo, que
la libertad no es un simple hábito de desplazamiento. Nos siguen justificando
un delito menor comparándolo con un delito mayor y así agrandan este monumento
cadavérico que se ha dado en llamar sociedad.
¿Sigo?... ¿qué queee?, ¿que la inflación y la devaluación?
Eso es la usina del negativismo, la nafta aumenta porqueeeeeeeee!
Bueno che, aumenta. Como verán también intentan desaparecer
la realidad mediante el “relato fantástico”. Dije fantástico, no “mágico”,
porque si así lo fuera aún tendríamos una esperanza adolescente.
El manto lúgubre y cínico con el que cuenta cristina para la
desaparición de personas es extenso y, algunos, podrán decir que es tan largo
como el brazo de Dios, pero no es exactamente Dios nuestra presidente. Digo,
hablando de infiernos y demonios.