Banalidad humana.
Ciudadanía | 28/06/2013

Mientras los humanos nos sentimos los seres más poderosos que han existido en el universo, mientras inventamos dioses, mientras sentimos que somos los únicos seres que han salido de su planeta, dejamos de lado las necesidades más básicas para cualquier humano.

La evolución inherente de la sociedad sigue un curso predeterminado, por citar un ejemplo, cuando somos niños creemos que hay un solo dios, nuestro papá o mamá y pensamos que el o ella son todo poderosos, que pueden hacer que el mundo cambie de rumbo y que tienen la magia para tener lo que necesitamos y lo que queremos. Sin embargo cuando uno crece se da cuenta que hay mas dioses, ahora se llama superman, luego Jim Morrison, luego el futbolista de moda y así seguimos hasta que juntamos un súper equipo de deidades que nos van a proteger contra todo. Hasta pensamos que la selección mexicana de fut, será campeón del mundo, nada más banal y más ilusorio que la juventud. Ya cuando uno llega a cierta madurez te das cuenta de que realmente no hay dioses, que solamente son un invento de nosotros para darnos esa seguridad que no podemos encontrar en nuestro esfuerzo.

Pues así estamos como sociedad, en un principio los aztecas, purépechas, griegos, romanos, etc. Tenían un grupo de dioses a los cuales rendir tributo, luego se invento uno nuevo uno magno que elimino a todos los demás, la verdad es que pienso que este dios mato a los demás de risa, al querer ser el único, un dios que no tiene nombre ni rostro. Esto represento para nuestra sociedad un enorme retroceso, pasamos de la adolescencia (como sociedad) a la niñez, pero ya estamos despertando, solo que como todo aprendizaje cuesta llegar a la conciencia de que no hay un dios que nos cuide a todo momento, solamente es tu esfuerzo y tu capacidad para salir adelante.

Así de forma similar, tenemos la loca idea de que hemos sido lo máximo que ha pisado este mundo, solo te invito a pensar lo siguiente: Lo que sabemos de nuestros rivales más poderosos, los dinosaurios, es por los fósiles que hemos encontrado, de los individuos más grandes y más resistentes, sin embargo la mayor parte se ha perdido. Seguramente en unos miles de años, sino es que cientos, terminara nuestro reinado y con el todo lo que hemos hecho, en cien años te aseguro que tu teléfono celular, la pantalla plana de la sala y todos los videojuegos habrán desaparecido, al igual que nuestra internet y la banda ancha. Entonces ¿qué te hace pensar que los dinosaurios no contaban con otro tipo de tecnología que no sobrevivió al paso del tiempo?

A veces es bueno dejar nuestra banal idea de que somos los amos del universo, cuando no hemos llegado más allá de la luna. Existen problemas más graves en la población como para preocuparnos de lo que está pasando a miles de millones de años luz de la tierra. Como atinadamente menciona G. B. Shaw en su entrevista con Gog: Lo menos que se necesita para la educación de un hombre es un siglo, habría que concederle al menos otros dos para  ver sus frutos, todos los cacareos del progreso de la sociedad, son una desvergonzada charlatanería: hasta que la ciencia no haya suprimido la muerte no habremos hecho nada.

¿Qué nos hace pensar qué somos los únicos habitantes del universo? Si solo somos un planeta en la orilla de una galaxia, en un recóndito lugar del universo lleno de miles de millones de galaxias pletóricas de planetas. La única verdad es que somos polvo de estrellas como bien lo ha afirmado el Dr. Carl Sagan.  

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