Lejos lo más
ridículo de un gobierno que asume para CAMBIAR nada y mantenerlo todo, es la
campaña presidencial que se lanza desde el primer día de su mandato. Como si la
elección no hubiera significado nada – lo
que es cierto – hablando desde un comienzo de ser re-electos, como quien no tiene nada
que gobernar o ninguna seguridad de gobernar para lograrlo.
Obsesionados con el insalubre resignar de millones que padecen la más aplastante desigualdad que este país haya vivido en toda su bien patuleca historia. Los herederos del botín dictatorial, se enfrascaron en un largo, improductivo y estrecho lloriqueo comunicacional que más que nada nos confunde. Porque antes en dictadura derechizaron el pentagrama político- económico a un extremo tal, que ya no quedo - nada más - que derechizar.
Sin más que hacer solo ganan tiempo para protegerlo y asi preservarlo. Hasta donde ? Bien - A ; hasta donde sea
políticamente posible - y B; no exista inminente temor a la muy probable expropiación.
Por favor
pregúntese: ¿Qué podría ser más útil
para quien cree saber lo que le conviene al país ,no solo al de ellos, sino el
de todos los que quedaron dentro o fuera del último CENSO (que fue último) , que llegar a La Moneda? Ocupar así el sillón del poder ejecutivo, designar
una veintena de Ministros - aún para aquellas carteras que por constitucional
disparate no tienen nada de ministerial - Nombrar gobernadores, sub
secretarios, intendentes, cónsules, agregados militares, de prensa y
culturales. Ademas a embajadores en países de
todos los continentes. Administrar el presupuesto nacional. Velar por el
patrimonio y los recursos naturales. Dirigir el servicio nacional de Impuestos
Internos, designar al Director del Servicio Electoral, controlar el gasto
fiscal, dirigir la Oficina Nacional de emergencias, el INE. El Registro Civil,
las Fuerzas Armadas, Carabineros y Gendarmes y un 'cuanto hay' de mecanismos
burocráticos financiados por EL ESTADO (el que a opinión de ellos es un aparato
comunista INUTIL ) y no dedicarse a gobernar ?
¿Por qué - y como haya
sido - alguien que persigue y consigue, el voto
ciudadano para GOBERNAR, decide enfrascarse en una majadera y permanente
campaña electoral? No me contesten: no es posible ni es desde luego necesario....¡no
tiene sentido! Y si lo tiene por
supuesto no es gratis.
Hace mucho rato
que los encargados de educar están pajareando y los de informar incumpliendo:
solo nos hemos quedado con los que entretienen. Entonces nadie se ha preocupado
de explicarle a la gente por ejemplo, que lo que ellos eligen es un presidente y no una constitución, ( esa ya la eligieron ellos) que es lo que en realidad ese presidente, de
ser elegido, debe presidir, y así otros en sucesivos mandatos temporales pero no otra, sino esa misma constitucion, entonces literalmente - DA LO MISMO.
Explicarles también que el PAIS en rigor no es un montón de gente de distintos apellidos, sino un conjunto de leyes que regulan su convivencia y definen además el territorio nacional, llamada Constitución POLÍTICA de la República.
Sí, porque tampoco le han aclarado a la gente que política es la descripción de una actividad
ciudadana y no la aberración que ellos promovieron, pero que no les impide
que vivan de ella, incluso directamente, sin hacerle ni "viejitos" ni
asco.
Tampoco nadie le
ha explicado a la gente - momentáneo y conveniente eufemismo por
no usar pueblo – que comunista es un individuo inscrito en un partido político legítimo
que lleva su nombre, no es un criminal ni mucho menos una amenaza pública
,porque de lo contrario el movimiento sería ilegal y probablemente sus miembros
sufrirían la misma "suerte" de
aquellos que desaparecieron el 73.
Nadie, además se
ha tomado el tiempo de decirle a la gente que si bien es cierto la peculiar y
familiar administración Castrista de la
bella isla de Cuba, bloqueada por EE.UU. desde 1959, no ha dado pasos hacia el
capitalismo imperante como lo ha hecho China, en realidad no tendrá otro
remedio. Porque el mundo cambió y lo hizo para no regresar a los tiempos de
Marx cuando los labradores y pescadores
proletarizados' en factorías que el defendía, no tenían horario, leyes
laborales, respeto ni un monto regulado de dinero que llamar salario. Hoy en un escenario
global sostenido por un ciclo brutal de producción y consumo masivo inevitable,
el dilema de los trabajadores en el mundo entero es más económico que
político, y los dedicados a dirigir
asuntos empresariales públicos o privados, lo saben muy bien.
En Chile no están
los Neruda, Los Frei Montalva, Los Balmaceda, Gabriela Mistral, Pedro Aguirre
Cerda o San Alberto Hurtado. Todos comunistas de su época según la disparatada
definición desparramada por la prensa, y todo por querer únicamente un país con
mayor justicia social sin disparar una sola bala.
Nadie explica
nada porque así se puede explotar con mayor facilidad el espacio inmenso de
ignorancia que impide la sublevación de las endeudadas víctimas.
¡Basta de
insensatas amenazas! Campañas del terror tan ridículas como extemporáneas.
Nadie, al menos en Chile, tiene la menor intención de ser ni Cuba ni los
Estados unidos porque no tenemos la historia, la idiosincrasia, ni la cultura
de ambos. Tenemos un repertorio de propios desafíos y una acumulación única de
experiencias que nos hacen con orgullo, profundamente distintos. Chile, a pesar o gracias a todo lo que ha pasado,
tiene un futuro que depende exclusivamente de la capacidad que tengamos para
encontrar consenso en la redacción de una constitución que nos represente a todos.
Un marco jurídico que penalice el puñado permanente y escandaloso de fraudes al
consumidor. De eso depende no solo el debate para modificar el sistema
tributario y así terminar de una vez y para siempre con el inmoral e histórico
fraude de la educación dispareja, sino además, la desaceleración de un clima
enrarecido de confrontación artificial que nos divide y nos destruye.
La prolongación
innecesaria de este Dantesco purgatorio derechista lleno de publicadas
colusiones, fraudes a los fondos de retiro, manipulación de estadísticas ,
apologías oficiales y agresivas del lucro, regímenes salariales asfixiantes ,
desigualdad horrorosa del metabolismo de consumo, muñequeos con la curva de
Laffer y el gasto público, perforaciones a la conciencia del sentido común ,
barbaridades como el bono del tercer hijo producidas por el ocio ejecutivo,
comparaciones permanentes con lo peor pero ni una con lo mejor de los gobiernos
anteriores (si lo hubo), ataque desproporcionado a un grupo de románticos que
desafortunadamente casi no existe, excepto por la propaganda que le hacen ellos
y por la figura de Camila que como el ratón Mickey es una comunista que por
supuesto no asusta nadie.
Que alguien le
diga a la gente que el país necesita una nueva dirección constitucional. No más
falsos dilemas que además de anacrónicos son ridículos. Que Chile necesita un
marco jurídico que garantice equilibrio, representación y justicia. Un modelo propio, no uno ajeno a
nuestra realidad que se ajusta y mal. Uno que permita el crecimiento económico
y el del Estado en forma simultánea. Uno
que devuelva a la gente la soberanía de hacer la ley que el Estado le exige
respetar, una LEY PAREJA. Y no está farandulera inyección de escupos y
huevos que coronan la fila interminable de tongos comunicaciones y la
personificación del odio en materias cuya dimensión compromete el superior
interés nacional.