En un país como México, donde afrontamos una crisis en salud pública, un
país donde existe una alta incidencia en un padecimiento llamado Diabetes
Mellitus (DM) o como dicen en el rancho diabetis, pienso que es pertinente
hacer un pequeña reseña sobre la intimidad de este padecimiento.
Como ya hemos mencionado, la regulación de la concentración de glucosa en
sangre (glucemia) es muy fina y depende de una gran cantidad de factores,
principalmente de la buena relación entre la síntesis de insulina, la cual es
la hormona que facilita la entra de glucosa en la célula y su funcionalidad. En
la actualidad asociamos de inmediato a la Diabetes con la hiperglucemia, la
cual es uno de sus principales síntomas, sin embargo la descripción de esta
enfermedad es mucho más antigua que nuestro conocimiento de que en nuestra
sangre se encuentra la glucosa. Las primeras descripciones que podemos datar
sobre la DM, las realizaron los egipcios en el siglo XV a.c. Inicialmente se
conoció como Diabetes, la cual proviene del griego y significa atravesar, para
referirse a la gran cantidad de orina que es eliminada. La palabra Mellitus
(Miel) fue añadida en 1675 por Thomas Willis, cuando noto que la orina de los
pacientes diabéticos tenía un sabor dulce, debido a la presencia de un exceso
de glucosa en la orina, si en verdad probaban la orina.
Hasta aquí sabemos que la DM se caracteriza por presentar hiperglucemia y
poliuria, incremento en la eliminación de orina. Pero también se caracteriza
por incremento en el consumo de alimento; Polifagia e incremento en el consumo
de agua; Polidipsia. Son pues la presencia de las tres P: Polifagia, Polidipsia
y Poliuria, lo que hace sospechar al médico que cierto paciente es presunto
diabético. En la actualidad por su etiología la DM se ha clasificado en tres
tipos: la DM 1, DM 2 y DM gestacional.
En lo referente a la DM gestacional, no se tiene muy claro cuál es su
etiología exacta, solo sabemos que se presenta en el embarazo y que en la
mayoría de los casos es transitoria. En el caso de la DM1 es caracterizada por
la ausencia total de síntesis de la insulina y clásicamente se asociaba a
personas jóvenes, esto es lógico, puesto que una hiperglucemia severa lleva
implícito un estado de cetoacidosis la cual compromete la vida en forma seria y
por ende si desde que se es joven no se controla adecuadamente la glucemia pues
el paciente no tendrá una vida larga como para llegar a ser adulto, así que
este tipo de Diabetes se describió en niños y jóvenes. Por otro lado la DM2
tiene la característica esencial de que la insulina si se sintetiza de forma
adecuada, pero ya sea secretada de forma inadecuada o que el organismo haya creado
resistencia al efecto hipoglucemiante de la insulina, el resultado es el mismo;
hiperglucemia, en este caso la prevalecía la tienen los adultos, puesto que los
fenómenos en la falla en la secreción de la insulina y/o en su efecto
hipoglucemiante son asociados con el paso de la edad en conjugación con una dieta
rica en carbohidratos y hábitos sedentarios. En la realidad que vivimos en
nuestro país y en el mundo, la clasificación debe de cambiar, puesto que ahora
tenemos adolescentes o preadolescentes con DM2, de hecho el 95% de los
diabéticos son de tipo 2, esto nos da un indicio del grave problema de salud
que ahora tenemos.
En cuanto al diagnostico la ADA (American Diabetes Association) nos marca
que hay tres pruebas confirmatorias; la primera es la curva de tolerancia a la
glucosa, la cual consiste en dar un fuerte estímulo de glucosa al organismo y
medir la glucemia cada media hora, hasta las dos horas. La segunda es la
cuantificación de la glucosa postprandial, es decir, después de ingerir
alimentos, estas dos pruebas nos dan información de cómo maneja la glucosa
nuestro organismo a corto plazo y para conocer como han estado nuestros niveles
de glucosa en plasma a largo plazo se cuantifica la fracción glucosilada de la
hemoglobina, la cual nos da idea de los niveles de glucosa en por lo menos los
dos últimos meses.
Sin embargo esta misma organización americana, comenta que si en dos tomas
aleatorias en menos de un año, la glucosa en ayunas nos da un resultado mayor a
126 mg/dl se considera diabética a la persona. Para finalizar yo me pregunto de
forma sarcástica ¿para qué tanto esfuerzo en el estudio de la diabetes, si todo
lo qué venden en el mercado la cura? Mil gracias y hasta la próxima.