Cuando una persona sorprende al mundo con la verdad,
aunque pierda todo, trasciende sobre la barrera de la vulgaridad humana para
convertirse en un hombre superior.
Ayer 17 de Enero un frio día en Washington, en la
sesión ordinaria de la OEA se escucharon entre muchas más, estas
valientes verdades……..
“A la OEA la han llevado
a la inanición que tiene ahora mismo tres factores: los grupos de izquierda del
Alba que no les interesa lo que hace la OEA, la bloquean en términos de
derechos humanos y de democracia; los grupos como Brasil que lo único que les
interesa es la protección de sus intereses económicos y otros grupos como Chile
que son democráticos pero que quedan en un silencio total, mientras eso ocurra,
la OEA no va a tener ningún porvenir porque nadie se quiere comprometer”
“No debe de extrañarnos
que Insulza se haya adelantado a estas declaraciones avalando lo ocurrido el 10
de enero en Venezuela, porque temía que se crearan olas, él aspira a un puesto
de Senador en Chile (…) no me estraña que detrás de todo esto este la
figura de Inzulsa que no quiere problemas porque quiere preservar su
posición en Chile como senador del partido socialista”
“el señor Maduro miente
y miente porque habla de una persona que no puede hablar, habla en nombre del
presidente Chávez”
Se trataba del embajador
de Panamá en la OEA D. Guillermo Cochez que esgrimiendo la verdad y principios
que marcan su vida, intervenía desde su escaño, sin importarle las
consecuencias rastreras de los mudos y temerosos compañeros de labores en la ya
desprestigiada OEA. Lo suspendieron del cargo, perdió sus
emolumentos, su colega y amigo embajador de Venezuela, Roy Chaderton, reaccionó
airadamente a los comentarios y vomito
“Usted es un patán y, para colmo, usted es muy
mal pintor”, le espetó a Cochez………el resto silenciosos…….
No importa Sr. Embajador Coches, ya nos lo dijo José Ingenieros en
“El Hombre Mediocre”…. Hay hombres mentalmente inferiores al término
-asedio de su raza, de su tiempo y de su clase social; también los hay
superiores. Entre unos y otros fluctúa una gran masa imposible de caracterizar
por inferioridades o excelencias.
Si, porque como le dije al principio, Ud. se ha convertido en un “hombre superior”. En buena hora para su familia y para todos.