Al reconocido constitucionalista mexicano
Lic. JACINTO FAYA VIESCA, hombre de estudio y gran valor,
pero sobre todo… entrañable amigo. Descanse en paz.
En
los primeros días de diciembre, el castillo de Chapultepec fue la sede para que
el equipo de transición del presidente de la república Enrique Peña Nieto, y
tres partidos políticos, el Partido Revolucionario Institucional (PRI), Partido
de la Revolución Democrática (PRD), y Partido Acción Nacional (PAN), se
reunieran y firmaran un pacto por México que consta a su vez de noventa y cinco
acuerdos.
No
es la primera vez que sucede un acto de tal naturaleza, pues ya se había hecho
algo similar en 1988, -siendo el presidente Carlos Salinas de Gortari,- con el
llamado: “Compromiso Nacional por la Legitimidad y la Democracia” la idea era
firmar un pacto-base para llevar a cabo reformas constitucionales en tres ejes,
primero: Política económica y social, segundo: Política educativa, y; tercero:
Democracia política. Le tocó en aquella época al dirigente panista don Luis H.
Álvarez, dar a conocer según dijo: “la intención de llevar a cabo una primera
agenda de diálogo, discusión y concertación para lograr un consenso básico en
relación con acciones inmediatas, tanto en el orden legislativo como en el
político, que permita iniciar el proceso de legitimación de ejercicio del nuevo
gobierno, con miras al bien superior de México y a la solución de los graves
problemas que aquejan a los mexicanos.” (sic).
Ahora,
veinticinco años después, las tres principales fuerzas políticas del país
vuelven a coincidir en la necesidad de alcanzar, otra vez, un acuerdo político
nacional cuyo objetivo sea permitir que México
progrese, esto es, poner en la agenda nacional
temas de gran relevancia y que desde hace tiempo por cuestiones de regateo
político han quedado rezagadas, ahora son cinco ejes temáticos en que se
soporta este Pacto por México: 1. Sociedad de Derechos; 2. Crecimiento económico
empleo y competitividad; 3. Seguridad y Justicia; 4. Transparencia, rendición
de cuentas y Combate a la corrupción y; 5. Gobernabilidad democrática.
En
este último eje, es donde ubicamos el tema electoral pues si Peña Nieto, logra
culminar lo propuesto en el Pacto por México, en cuanto la reforma política,
estaremos hablando de reformas constitucionales y legales de gran calado, un
avance muy significativo pero sobre todo positivo para nuestra incipiente
democracia, considero per se, que tales propuestas deben estar vigentes en su
totalidad para cuando vivamos la siguiente elección presidencial, por ejemplo
la necesaria propuesta de aprobar una Ley General de Partidos, la reducción y
mayor transparencia del gasto de los mismos, (una fórmula efectiva), cuyo
reclamo ciudadano es cada vez mayor, la disminución en el monto de los topes de
campaña, así como una efectiva fiscalización del origen y destino de los
recursos, la incorporación a las causales de nulidad de una elección –ojalá en
los dos ámbitos federal y local, pues no se especifica- con las siguientes
conductas: El rebase de los topes de campaña; la prohibición a la utilización
de recursos al margen de las normas que establezca el órgano electoral; y la
compra de cobertura informativa en cualquiera de sus modalidades periodísticas,
con la correspondiente sanción al medio de que se trate.
Es
necesaria la propuesta que hacen los tres partidos al revisar nuevamente los
tiempos oficiales de la radio y televisión que se les otorga, pues ya se ha comprobado
que los spots únicamente producen hartazgo en los electores, sin que logren
influir en el voto de los ciudadanos, coincido que se debe impulsar una cultura
de debate político y además una racionalización del uso de los anuncios
publicitarios, la ampliación de la prohibición del uso y entrega de utilitarios
de promoción electoral, tales como materiales plásticos, textiles, despensas y
materiales de construcción, -esta última ya prevista en las leyes electorales
del país.
Además
y para que sea efectiva la reforma constitucional y legal, se ha pensado con
acierto en las leyes reglamentarias de las candidaturas independientes, mismas
que están reguladas en algunos estados de la república, la reglamentaria del ejercicio
de la iniciativa ciudadana, otra más, la reglamentaria de la iniciativa
preferente, además de la ley reglamentaria de la consulta popular y el
cumplimiento al ejercicio efectivo del derecho de réplica, así como la revisión
a la reelección de legisladores.
Por
último y he dejado a propósito para el final un tema que de una vez adelanto,
levantará ámpula nacional y es la propuesta consistente en la creación de
una autoridad electoral de carácter
nacional y una legislación única que se encargue tanto
de las elecciones federales, como de las estatales y municipales, cabe decir
que tal propuesta no es nueva, realmente es una idea que se discutió
ampliamente desde la reforma constitucional en el año 2007, y que de último
momento no progresó debido a la actuación que en su momento hicieran los
presidentes de todos los institutos electorales en la república.
Por otro
lado, es importante resaltar que de los noventa y cinco compromisos que se asumieron, cuarenta y siete
dependen de una reforma hacendaria, -inclusive es el compromiso número 68, que
señala la importancia de fortalecer la capacidad recaudatoria del Estado,
incrementando la base de contribuyentes y el combate a la evasión fiscal-, pues
todas ellas implican erogación de recursos, por ejemplo los relativos al
sistema de un seguro de vida de jefas y padres de familia para proteger la
seguridad económica de sus hijos en caso de fallecimiento, seguro de desempleo,
pensión para adultos mayores de sesenta y cinco años que no cuenten con un
sistema de ahorro para el retiro o pensión del IMSS o ISSSTE, escuelas de
tiempo completo, computadoras portátiles con conectividad para todos los
alumnos de 5º y 6º de primaria de escuelas públicas, infraestructura cultural
en los estados, acceso a internet de banda ancha en edificios públicos, la reorganización
del sector salud en dos vertientes: a) el acceso universal a los servicios de
salud y, b) ampliación de su infraestructura, los otros cuarenta y ocho compromisos
son de otra índole como la política que acabamos de mencionar.
En
las siguientes semanas nos dedicaremos a desarrollar algunos temas de los
importantes rubros que contiene la presente agenda nacional, por lo pronto será
importante dar puntual seguimiento a los rubros que a cada quien nos interesen,
y que han sido etiquetadas “de corto plazo” como por ejemplo, la ley reglamentaria
del artículo 29 Constitucional (compromiso 22) Reformas en las Constituciones
de los estados y del Estatuto del D.F. (compromiso 25), Ley de atención a
víctimas (compromiso 26), Ley sobre el uso legítimo de la fuerza pública
(compromiso 27), Cédula de identidad Ciudadana y Registro Nacional de Población
(compromiso 32), Ley Nacional de Responsabilidad Hacendaria y Deuda Pública
para las entidades federativas y municipios, el fortalecimiento al Federalismo
(compromiso 69), los acuerdos para la seguridad y la justicia, la creación de
la Gendarmería Nacional (compromiso 75), ampliación de facultades del IFAI,
(compromiso82), creación del Consejo Nacional para la Ética Pública (compromiso
85), La reforma constitucional para impulsar los gobiernos de Coalición. El
importantísimo (Compromiso 87), que nos habla de un
programa de gobierno que garantice su ejecución integral o los puntos
coincidentes que hayan acordado las fuerzas políticas coaligadas, una agenda
legislativa que se convierta en preferente por la fuerza mayoritaria de la
coalición legislativa y en soporte del programa de gobierno, un gabinete de
coalición ejecutor del programa de gobierno. Además de la toma de protesta del
Presidente el 15 de septiembre, la reforma constitucional para adelantar la
fecha de toma de posesión del Presidente de la República, con
un artículo transitorio que lo programará para el
2024.
En
fin, los temas han sido puestos en la mesa de los principales actores
políticos, y las tres dirigencias políticas
han aceptado contribuir al progreso de México, ahora falta ver el orden
de los mismos los tiempos y la urgencia de todos y cada uno de los temas.
No
olvidemos que en el camino, vendrán coyunturas, alianzas, y rupturas, elecciones
locales, por ejemplo, en tres años habrá nueva
conformación en la cámara de diputados, cambios de gobernadores y
colores, me queda claro que por el
momento hay voluntad, y no podemos olvidar que si le va bien al presidente nos
va bien a todos, por eso, considero necesario que el presente pacto debe
empezar a trabajarse por los firmantes y sus militantes a la brevedad, como al
parecer se está haciendo, inclusive ya hemos visto algunas de las leyes ahí
propuestas como la ley de víctimas.
Considero
que es importante para que se vayan consolidando todos y cada uno de los
noventa y cinco compromisos asumidos en este Pacto por México, se debe
concientizar a la clase política de la necesidad de un cambio efectivo debiendo
privilegiar en todo momento -sin renunciar cada partido a sus ideologías- el
interés nacional y no los regateos políticos para avanzar con esta importante
agenda nacional.
Perdemos
todos.
@cperezz_1