Hace unos días, en la Cámara de Senadores, el grupo Parlamentario del
Partido Revolucionario Institucional (PRI), acaba de presentar al pleno de la
Cámara, una iniciativa con proyecto de decreto que reforme y derogue el inciso
d) del numeral 1, del artículo 200 del Código Federal de Instituciones y
Procedimientos Electorales (Cofipe), que se refiere al domicilio que viene
señalado en la credencial para votar del elector.
Según la exposición de motivos de la misma, instituciones serías como el
Centro de Atención Ciudadana de la Policía Federal, reporta por ejemplo, que al
año conoce aproximadamente 50 mil casos de extorsiones a particulares, en donde
los datos del domicilio fueron utilizados como un arma amenazante, o también la
detección de la Comisión Nacional Para la Protección y Defensa de los Usuarios
de Servicios Financieros (CONDUSEF), que hace dos años registró 300 mil casos
de robo de identidad,(delito que se da cuando una persona se hace pasar por
otra, utilizando su información personal con el fin de solicitar préstamos,
tarjetas de crédito, abrir cuentas de banco, teléfonos celulares, etc.)
Tanto la entidad federativa, como el municipio, la localidad, el
apellido paterno y materno, el nombre completo, la edad, la fotografía y el
domicilio, son solo algunos de los datos que la credencial para votar contiene
por mandato legal en el COFIPE.
El asunto se vuelve relevante ante tanta información ya que este
instrumento permite a los delincuentes conocer en menos de un minuto los datos
más importantes de la persona que probablemente se convertirá en su siguiente
víctima.
Aunque si bien es cierto que la LXI legislatura de la Cámara de
Diputados, aprobó sancionar hasta con 12 años de prisión a quien cometa el
delito de robo de identidad con fines de fraude, el caso es que México ocupa el
octavo lugar entre los países con alta incidencia por este delito.
Considero que el tema, sobre todo por el momento tan difícil en que nos
encontramos se ha vuelto por demás importante, y es oportuna la reflexión del
pleno ante esta propuesta ya que pudiera convertirse en una medida de seguridad
para los millones de mexicanos que la portamos todos los días.
Muy Importante, sería no dejar de lado la opinión del IFE, pues son los
expertos en el tema y a lo mejor de manera conjunta, considerar no únicamente
el dato del domicilio sino de una vez ampliar la derogación a más información
que puede hoy ser de alto riesgo.
@CPEREZZ001