Hace unos días, la Cámara de Diputados, aprobó la iniciativa con
Proyecto de Decreto que reforma la Ley Federal del Trabajo, misma que fuera
presentada por Felipe Calderón Hinojosa.
Y desde entonces en todo el país, miles de personas han realizado un
sinnúmero de marchas para manifestar su rechazo a la propuesta del Presidente,
y cómo no hacerlo si el artículo ochenta y tres de la iniciativa señala la
posibilidad de que tanto el patrón como el trabajador “convengan” el pago por horas, ¿se imagina
las circunstancias del trabajador para convenir? Vaya inequidad.
También el numeral ciento cincuenta y nueve señala que en las vacantes
laborales tendrán preferencia los trabajadores que “acrediten” mayor
productividad en el puesto, en pocas palabras, se establece el cobro por hora y
la permanencia del trabajador en su área laboral, condicionado a su
productividad y a juicio del Patrón. Pobres de nosotros.
Ante lo señalado líneas arriba, el diputado perredista Martí Batres
Guadarrama, ha presentado a su vez una iniciativa muy interesante pero que
desde ahora puedo tristemente garantizar que se quedará en la congeladora, sin más pena ni gloria
y le explico a continuación porqué me atrevo a expresarlo así.
Actualmente, la Constitución Política de nuestro país en su diverso
sesenta y cuatro señala que tanto diputados como senadores que no asistan a una
sesión “sin causa justificada o permiso
de la cámara, no tendrán derecho a la dieta que le corresponde al día en que
falto” lo que ya se ha convertido en una práctica común, es que justifican
su inasistencia o se presentan, pasan lista, y se retiran del recinto
parlamentario, y así aseguran que no se les descuente su nada despreciable
dieta.
Lo que el diputado propone en su iniciativa es privilegiar el criterio
de productividad personal de cada legislador, partiendo de lo básico: la
asistencia tanto en el pleno como en comisiones y que se les pague en base a
los días en que vayan a la Cámara –yo le agregaría de manera respetuosa, las
palabras: “Todo el día” para erradicar su costumbre de entrar, pasar lista, y
salirse o simplemente justificar el porqué no van a poder presentarse a
trabajar.
Además, propone que ante la segunda mitad del mandato, siempre que lo
solicite el 2.5% del padrón de electores registrado, se pueda someter a la
ciudadanía la REVOCACIÓN DE MANDATO de los legisladores federales.
Actualmente sucede que llegan los diputados o senadores y tenemos que
sufrirlos tres o seis años, “hagan o no
hagan”, pues no contamos con una herramienta que nos permita evaluar su
desempeño para valorar su permanencia o
remoción de ese funcionario electo.
Bien por la iniciativa del diputado Batres, ojalá que así como fueron
prestos para aprobar la Ley Federal del Trabajo donde ha quedado aprobado, el
abaratamiento del despido, la legalización del outsourcing, y el pago de
salario por hora, deberían aprobar con la misma rapidez esta propuesta que no
es más que el reconocimiento tardío de un derecho que le asiste a quienes
votamos por nuestros representantes populares.
Piso parejo.
@CPEREZZ001