Hace unos días los mexicanos celebramos 202 años del inicio de la lucha por
la independencia del país y por ende todo mundo, en especial los gobernantes
sacan su patriotismo y sus mentiras más grandes, diciendo que la pobreza se ha
reducido, que México es un pueblo en progreso, que la injusticia es cada vez
menos.
Solamente a unos metros de la gran celebración, encontré la imagen de esta
señora ya de avanzada edad, vendiendo pepitas y habas para poder obtener algo
de dinero para comer, si pones atención en la imagen, puedes ver a un señor
también de avanzada edad. Esta escena no es una casualidad, si te das una
vuelta por Morelia puedes ver que el centro histórico esta lleno de personas
sumidas en la pobreza, con hambre, pidiendo limosna. Este no es un reclamo a
papá gobierno, para que cambie sus estrategias sociales.
Mucho menos es un reclamo a la iglesia católica que con tal defender a toda
costa sus intereses económicos, no importando propiciar matanzas entre
hermanos, prefiere tener a su pontífice romano paseado en autos de oro,
tener a sus padres en autos de lujo, prefiere esto mil veces antes que donar un
peso a la caridad.
Menos es un reclamo a nuestro sistema, en el cual podemos destinar miles de
millones de pesos en una elección presidencial arreglada y pagar salarios
altísimos a diputados y senadores inútiles, no para nada esta breve nota
no pretende hacer una critica hacia el sistema que tan bien nos funciona y
donde podemos vivir cómodamente, todo lo contrario, en esta ocasión
pretendo hacer conciencia, conciencia social, mientras sigamos volteando la
cara a otro lado al ver la desigualdad que nos rodea, ignorar la miseria en que
estamos sumidos, mientras sigamos solos siendo espectadores y no actuemos. Lo
único que lograremos es acentuar este bache en el que estamos metidos.
Estas imágenes se ven en "una gran ciudad para un gran país" no
imagino lo que pasa en otras ciudades no tan grandes.....
"La palabra progreso no tiene ningún sentido mientras haya niños
infelices" Albert Einstein.