La
historia cuenta que el cura Miguel Hidalgo, junto con Ignacio Allende y Juan
Aldama, instaron a los feligreses para sublevarse contra la autoridad virreinal
de la Nueva España, el dieciséis de septiembre de 1810, para lo cual tocó una
de las campanas de la parroquia de Dolores, en el estado de Guanajuato.
Y
desde entonces año con año, en punto de las once de la noche del quince de
septiembre, todos los titulares del Poder Ejecutivo en los distintos niveles de
gobierno, esto es, el Presidente de la República, los Gobernadores de los
Estados, Presidentes Municipales, Jefes Delegacionales –D.F.-, así como los
embajadores en las representaciones en el extranjero, deben portar
orgullosamente nuestra bella bandera nacional, y dirigirse a la población que
con mucha emoción los esperamos reunidos para gritar al unísono: ¡Viva México¡ ¡Vivan
los héroes que nos dieron patria! ¡Viva Hidalgo! ¡Viva Morelos! ¡Que viva doña Josefa
Ortiz de Domínguez! ¡Viva Allende! ¡Vivan Aldama y Matamoros! ¡Viva la
independencia nacional¡
Pero,
este año será diferente.
Hoy
que festejamos el grito número doscientos dos, se percibe en el ánimo ciudadano
que hay más por qué gritar: La guerra contra el narco, y sus más de sesenta mil
muertos, el desempleo, los innumerables asaltos, levantones, secuestros y como
si fuera poco, este año agregamos las confrontaciones políticas, que también
hoy día de fiesta nacional, se hacen presentes.
En
las redes sociales se ha hecho una atenta invitación para aprovechar el momento
y gritar según dicen, en contra del fraude electoral y la imposición de Enrique
Peña.
La
convocatoria que ha circulado al menos en twitter este día quince, señala por
ejemplo que, para quienes escuchen “el grito” en el Zócalo, lleven con ellos apuntadores
láser para señalar el balcón presidencial en señal de protesta, y después de
cada “viva” que el Presidente o gobernador en su caso hagan, los mexicanos
respondan inmediatamente con la frase: Sin PRI, por ejemplo, Viva México…. Sin
PRI.
En varias
ciudades, una de ellas, Jalisco, habrá una reunión en el parque revolución
antes de la ceremonia oficial, y de allí se partirá a Palacio de Gobierno con
silbatos y material que haga ruido para gritar a cada “Viva México”, el
acordado: Sin PRI, de igual manera en Cancún, el llamado consistirá en reunirse
en el Parque de las Palapas donde los ciudadanos pactaron llevar ropa de civil
y listón negro, como señal de protesta en contra del mexiquense, por cierto que
en Tijuana la intención es “apropiarse del escenario de Bustamante para dar un
verdadero grito de independencia y un discurso verdaderamente democrático”
(sic).
Y así
sucesivamente, hasta después de que concluyan las campanadas y se cante el
himno nacional, cerrarán con un grito por todos conocido: ¡Fraude, fraude,
fraude! Además, desde hoy, han sido tomadas las casetas de cobro en algunas
carreteras del país, para que los viajeros pasen sin efectuar el pago
correspondiente como otra señal de protesta.
Sin embargo, las manifestaciones han sobrepasado
nuestras fronteras, en Vancouver Canadá, un grupo de personas al asistir a
la ceremonia que organizó el consulado mexicano gritaron el convenido Viva
México…sin PRI, mientras exhibían diversas pancartas.
Insisto
que hoy, como hace algunos años, tristemente festejamos una vez más nuestra
independencia entre fuertes operativos de seguridad, policía federal, local,
municipal, ejército mexicano, arcos detectores de
metales, video vigilancia, puntos de revisión, y bueno hasta francotiradores
que estarán en las azoteas de Palacio de Gobierno del Estado de Coahuila.
Sólo agregando a lo anterior un grito nuevo: Sin PRI.
Como
si no tuviéramos suficiente.