Mucha veces en mi actuar por la vida me he sentido como supeditado a sentires o mensajes de mi mente inconscientes y no afines a mis principios, algo que debo corregir y como creo no ser al único que le pasa, por eso hoy comparto contigo algo que puse en práctica con provechosos resultados .
Supón que la vida se detiene por un momento y conjuntamente
tu mente. Veraz que es ella la que te está influenciando con pensamientos distintos
a los escogidos por ti para llevarte a actuar, pero que si profundizas y
alargas esos segundos detenidos para observarlos, encontrarás que en tu mente no está solo el escogido y que hay
otros que lo acompañan, no buscados e inconscientes siempre y que tal vez para sorpresa tuya son no
deseables compañeros, nada afines con tus deseados actuares.
Como ese andar ya mal influenciado no es el correcto y
el planeado, sigamos escarbando. Ese paro simbólico e ilusorio, ya que el
tiempo para ti solo lo detiene la muerte, te da la oportunidad de identificar
algunos “no decentes” conocidos olvidados, apareciendo temores, traumas,
recuerdos de la niñez, vergüenzas, rencores, golpes pasados, sustos, etc. entre
otros muy personales que te acompañan y que ya identificados trataremos si no
de eliminarlos, por lo menos minimizarlos.
Y sorpresa agradable, fue en ese actuar donde también
me encontré con fieles "amigos" como el entusiasmo, el optimismo, la
determinación, la ayuda desinteresada, el compartir, la generosidad y otros
muchos de los "decentes" para con ese apoyo iniciar la tarea antes
enunciada, de alejar a los intrusos no deseados.
Allí fue donde me di cuenta el porqué de esa apacible
mirada y esa seguridad que emanan
algunas personas, lógica consecuencia de un trabajo similar hecho en
algún momento de sus vidas, a la que tú también tienes derecho y está en tus
manos, ya que dependen de una decisión personal y un esfuerzo como
el que ahora estamos ilustrando y que con seguridad cosecharás .
Con ese simbolismo del "momento detenido",
hemos podido ver qué como consecuencia de la alocada carrera propia del siglo
en que estamos, no trabajamos en nosotros y que con lo ya comentado podemos
darle mayor importancia a conocernos más y al modificar el control de nuestros
pensamientos nos lleve a un actuar más
nuestro y verdadero, conducentes con seguridad a un justo y placentero vivir. Empieza "capturando ese momento" y
enfréntalo, corrige y comienza a actuar no olvidando que la mente con sus
recuerdos negativos son los principales enemigos de una vivir sensato y sereno,
además de estar aprendiendo a usar el tremendo poder de ella para lograr frutos
insospechados en tus actuares.