El Estado de México,
Jalisco, Coahuila, Puebla, y Yucatán, fueron los estados donde se presentaron
mayores irregularidades el día domingo primero de julio.
Así lo dio a conocer la
organización ciudadana, Alianza Cívica, a través de su boletín de prensa, dos
días después de la jornada electoral, y que se encuentra publicado en su página
oficial: http—www.alianzacivica.org.mx
Con la participación de
más de quinientos observadores legalmente acreditados ante el IFE, estuvieron
presentes en veintiún estados de la república, entre ellos Querétaro, con
resultados muy interesantes, pero a la vez preocupantes.
Mencionaré las
estrategias que más llamaron mi atención:
De la encuesta de
percepción ciudadana que realizó la organización, para conocer si había o no
compra, coacción del voto, inseguridad o violencia, el día del sufragio, el 18
% de los 3,158 encuestados, dijeron conocer a alguien que fue presionado para
ir a sufragar.
Se reportaron estas
prácticas, sobre todo de presión y coacción en 21% de las casillas, donde la
irregularidad consistió en que fueron utilizados niños que acompañaron a votar
a varios ciudadanos en diferentes ocasiones, situación que ocurrió en tierras
mexiquenses, así como en los estados de Chihuahua, Jalisco y Sinaloa.
Además de que había
personas que llevaban consigo una lista de votantes, que palomeaban quienes
asistían a votar, -haciendo otra forma de presión- de los cuales el 71% fue a
favor del PRI-PVEM, 9% a favor del PAN y 3% a favor del PANAL.
Se detectó que los
partidos políticos, probablemente dieron instrucciones, ya fuera, a sus
representantes o a personas de esos partidos para que permanecieran colocados
detrás de los funcionarios de las mesas directivas de casilla, para efectos de
lograr una estrategia de intimidación hacia los funcionarios electorales.
Tanto el PRI como el
PVEM, colocaron a más de tres personas, mientras que Acción Nacional lo hizo
con dos y el PANAL con uno solo.
En los veintiún estados
donde tuvo presencia esta organización,
manifiestan que hubo acarreo de votantes en el 14% de las casillas
observadas, incurriendo con esta conducta en un delito electoral
Y es que, concluye esta
organización, que las prácticas antidemocráticas de compra y coacción del voto,
se deben principalmente, a la desigualdad social, pues en el país, según el
Coneval 2010, existen 52 millones de pobres, mientras que 11.7% tienen pobreza
extrema.
En manos de este nuevo
gobierno, está la obligación de poner especial atención en lo señalado, por
Alianza Cívica, y en difundir aún más, la concientización de los ciudadanos de
que debemos avanzar en la consolidación de nuestra democracia, para que en
futuras elecciones no pueda acusársele a
ningún partido de compra y coacción de voto, como sucedió en este proceso
electoral