Estimado lector.
Agradezco infinitamente que dediques un tiempo para leer este artículo, en
esta ocasión quiero redactar una serie de opiniones, sobre las líneas de
investigación que seguimos en el grupo de investigación al que orgullosamente pertenezco,
pues bien, para no aburrirte y solo con la intención de darte un panorama
general, te comento que en las siguientes publicaciones cortas, estaremos
hablando sobre la nutrición, la ontogenia del sistema gustativo, la
participación de la serotonina en la vía gustativa, la relación que tiene la
serotonina, el sistema gustativo y la nutrición y algunas otras cosas más que
seguramente en el camino saldrán, por tal motivo te invito a participar ya
dejar tu opinión.
Consideraciones generales en el estudio del estado de nutrición de un
organismo.
Quiero iniciar con una parte que en mi opinión es de suma importancia,
puesto que todos los que nos dedicamos a investigar algo sobre nutrición
siempre mencionamos pero ¿realmente sabemos que es la nutrición? Si preguntamos
a un grupo de gente la mayoría de las respuestas se podrían englobar en que: La
nutrición es la ciencia que estudia la relación de los nutrientes con el cuerpo
para que se mantenga la homeostasis. Sin embargo, esta es la definición de
nutriología, la definición de nutrición varía según las fuentes consultadas,
pero en general podemos decir que la nutrición es el aprovechamiento de los
nutrientes, contenidos en los alimentos y líquidos que son ingeridos, así como,
su relación con las diversas vías bioquímicas mediante las cuales se mantiene
el estatus de salud del organismo. Para fines prácticos podremos usar de forma
ambivalente los términos. Si prestamos un poco de atención nos daremos cuenta
de que lo que realmente nosotros evaluamos es el estado de nutrición de un
organismo y de hecho lo evaluamos de una forma indirecta.
Por ejemplo, en la diabetes mellitus el principal indicador clínico es la
glicemia central, sin embargo, lo que se está evaluando es el metabolismo de
los carbohidratos, específicamente la incapacidad que tienen las células para
poder ingresar a la glucosa a su interior. De forma similar en los
padecimientos de la tensión arterial, alta o baja, lo que realmente medimos con
el esfingomanómetro es el producto de una falla en la regulación de la luz de
los vasos sanguíneos. Como este par de ejemplos podemos citar algunos muchos
más, claro que esta no es la finalidad de la presente publicación.
El momento en que el profesionista de la salud decide estudiar alguna parte
del estado de salud de algún individuo, debe de considerar seriamente la edad
del individuo, puesto que los mecanismos encargados de regular la homeostasis
en un adulto son, en esencia, iguales a los que actúan en un adulto mayor, más
sin embargo, tienen magnitudes de respuesta muy diferentes, de igual forma
ocurre en los neonatos, de hecho hay que discernir entre sexos, puesto que
resulta evidente que el metabolismo entre hombres y mujeres presenta variaciones
importantes, debido al efecto hormonal, de hecho entre mujeres de la misma edad
se presentan desviaciones al comportamiento metabólico esperado, las cuales
están en función del momento especifico del ciclo estral, en el cual se
realicen las mediciones.
Otro aspecto esencial a considerar es la carga genética del individuo, es
claro que entre las diversas razas humanas que existen, se presenta diverso
grado de susceptibilidad a padecer alguna enfermedad en particular, a manera de
ejemplo quiero comentar, que la raza latina presenta una alta susceptibilidad a
padecer obesidad y diabetes (no es de gratis que en México tengamos el primer
lugar a nivel mundial en obesidad infantil). Todas estas variaciones genéticas se
deben en gran parte al código epigenético, cierto es que todos somos seres
humanos, provenimos de un antepasado común y esencialmente tenemos el mismo ADN
en nuestras células. Entonces ¿por qué estás diferencias? En efecto los humanos
tenemos esencialmente el mismo DNA, pero no el mismo perfil de expresión el
cual se modifica en función de las proteínas que regulan esta expresión, tanto
se puede incrementar o sobre-expresar algún gen con que tenga la finalidad de
aprovechar el exceso de energía obtenida de los azucares y transformarla en
grasa y por otro lado se puede suprimir o silenciar un gen que regula la señal
de saciedad y de esta forma consumir una mayor cantidad de alimento. Estos
marcajes epigenéticos que te comento, se regulan a la par que el ambiente y las
condiciones de vida, pero ambas han cambiado tanto que nuestro sistema de balance
no es lo suficiente rápido.
En otro orden de ideas, la mayoría de lo que actualmente conocemos, sobre
las alteraciones nutricionales, como lo es la diabetes, hipertensión, obesidad,
regulación de la saciedad, percepción gustativa, etc. Ha sido descubierto
mediante el uso de modelos experimentales, los cuales van desde roedores como
ratas y ratones, hasta simios superiores, como el chimpancé. De la información
que es obtenida de estos modelos, los investigadores intentamos hacer una
analogía que se ajuste al humano, la cual bajo ciertas exigencias nos refleja
un panorama muy cercano a la realidad. Sin embargo resulta aun un tanto
ilusoria esta visión. Con esto no quiero menospreciar a la investigación
realizada con modelos animales, que durante años hemos realizado, mi intención
más bien es invitarte a reflexionar sobre si realmente conocemos aunque sea una
minúscula pincelada de esta enorme pintura a la que le llamamos vida….