Ojalá que en cada
proceso electoral los ciudadanos tuviéramos la inquietud de estar al tanto de
los candidatos a un cargo de elección popular, máxime si se trata de una
elección presidencial, esto es, poner atención en qué nos ofertan, saber y
conocer su trayectoria profesional y plataforma política así como su grupo más
cercano, indiscutiblemente significaría un avance importante en nuestra cultura
cívica, y para efectos de emitir un voto razonado lamentablemente hasta hoy no es
así.
En estos días últimos días, de entre todas
las encuestas que a diario vemos en los medios de comunicación relativa a la y
los candidatos presidenciales en su popularidad para ocupar la presidencia de
la República, hubo una de ellas que llamó mi atención de manera significativa.
Me refiero a la encuesta que realizó Jenaro
Villamil, en su blog con tan solo una pregunta, a saber: “¿Qué es lo más
destacado en el arranque de campañas de los candidatos presidenciales?”
De entre las
respuestas que podían ser votadas se encontraban las siguientes: 1.Los Spots
2.Las Giras 3.Los errores de sus equipos 4.Las propuestas 5.Su presencia en
redes sociales y como última opción 6.Otros.
Villamil pone
tristemente el dedo en la llaga y confirma lo que lamentablemente hemos visto
como la principal característica de estos comicios, errores y más errores de
los contendientes tanto personales como de su equipo a tan solo pocos días de
haber iniciado el periodo de campaña.
Con un total de
251 participantes, el primer lugar indiscutiblemente se lo llevó la opción
número tres: “Los errores de los
equipos” con-158 votos-(63%) y penosamente con una marcada distancia y en un
lejano lugar con dieciocho votos (7%): “Las propuestas.”
Y es que en este
proceso electoral, coincidirá conmigo amable lector que la ola de errores de
todos los candidatos, sin excepción, ha sido tan grande que las propuestas han
venido a ser lo que menos ha resaltado.
En el caso de la panista Josefina Vázquez
Mota, solicitando el voto a la militancia de su partido portando unos aretes
del diseñador italiano Bicego de un alto costo lo que la llevó a severas
críticas por parte de varios medios de comunicación, el autogol de su
coordinador de campaña en el estadio azul mientras tomaba protesta como candidata,
su cuasi desmayo al pronunciar un discurso que la obligó a concluirlo sentada
lo que la hizo ver como una candidata frágil, el asunto según dicen, muy bien
orquestado por perredistas en Tres Marías y la falta de experiencia de sus
estrategas al exponerla de ése modo ante los reclamos, por último la
cancelación de eventos proselitistas de nueva cuenta por errores logísticos.
Con el Revolucionario Institucional y su
candidato, ojalá el problema fuera cosmético, eso para él sería pecado menor y
resuelto de inmediato, el asunto se complica cuando no tiene su telepromter a
la vista, ni tarjeta, o chicharo para que pueda lucirse en sus estructuradas
respuestas y cómodas entrevistas que todos los días enfrenta sin problema
alguno, sino que solito ha evidenciado su incapacidad cuando no puede ni
siquiera recordar el mínimo de tres libros que marcaron su vida en la feria
internacional del libro (FIL) en Guadalajara, manifestar no ser la señora de la
casa, los insultos de su hija Paulina a la “prole” de México al intentar
defender a su papi cuando éste no supo contestar a pregunta expresa el salario
mínimo vigente en el país y el precio de la tortilla, cuando confundió su
estatus como aspirante y “off the record” preguntar a su dirigente nacional si
era precandidato o candidato, además de su fallido intento cuando quiso
despedirse en náhuatl de los serranos en Huejutla y en vez de decir muchas
gracias dijo “muchas tortillas”, errores que llevaron inclusive al periódico
francés Le petit journal a bautizarlo como el Justin Bieber mexicano cuya nota
fue reproducida por la agencia británica Reuters, el ABC de España y The New York Times.
Por último se puede ver un desgastado Andrés
Manuel López Obrador-Perredista- en cuyo proyecto de República Amorosa “ni
privilegiando los abrazos para evitar los balazos”, logra reconciliarse con los
votantes, la verdad es que el candidato no nada más ha sido combativo hacia el
exterior con el gobierno en turno, sino que se ha auto impuesto por la fuerza
al interior de su partido peleando y dejando a un lado a las tribus que le
dejan de servir en su capricho personal por llegar “nuevamente” a la
presidencia.
Con el candidato Quadri, la verdad es que el
tema ni el candidato nos da para mucho, ni para poco.
Muy interesante sería si Jenaro Villamil,
pudiera repetir días antes de finalizar las campañas la pregunta: “¿Qué fue lo más destacado en el periodo de
campañas de los candidatos presidenciales?” lo anterior, con la esperanza de saber si fue posible revertir la
visión ciudadana cuyo tema central en éste proceso mucho mejor hubiera sido el
número de propuestas importantes y urgentes para el país y no el rosario de
escándalos personales y de grupo en el
que se encuentran varados todos. Sería lo más correcto no lo cree Usted?