Hola mis estimadas y
estimados lectores, el siguiente grupo de columnas está orientado para alumnos
que cursan o han cursado la asignatura de inmunología, tiene el objetivo
principal de fortalecer los temas que se revisan en clase, espero que sea de tu
agrado y que te ayude para fortalecer el proceso de enseñanza-aprendizaje.
El estudio de la Inmunología
comprende a los mecanismos fisiológicos que son empleados por los humanos y
otros animales para la defensa contra el ataque de patógenos. La historia de la
Inmunología está llena de experimentos sobresalientes y en ocasiones incluso
llegando a ser temerarios, en esta serie de columnas no tocaremos a fondo la
historia de esta ciencia, dado que requeriría demasiado tiempo.
Es necesario resaltar el
hecho de que no se conoce con exactitud el inicio de la inmunología, dado que
las observaciones con que se cuentan datan de varios siglos, sin embargo,
podemos afirmar que una de las observaciones más sobresalientes, fue la
realizada por personas sin ninguna capacitación en el campo de las ciencias de
la salud, por muy sorprendente que parezca estas personas notaron que la gente
que estaba expuesta a ciertas afecciones y sobrevivía, por ejemplo la viruela,
en un segundo encuentro con el patógeno, el cuadro que presentaba la persona
era mucho menor al primero, inclusive podría ya no presentar la enfermedad. A
estas personas se les llamo inmunes.
El tipo de observaciones
anterior lo realizaron en un inicio personas que se dedicaban a ordeñar vacas
dado que se presenta un tipo de viruela que afecta a las vacas y a los humanos,
pero no es mortal para el humano, de hecho, la palabra vacuna deriva de vaca,
un poco más adelante comentaremos este suceso de la serendipia científica.
Por ahora regresemos a la
introducción, las enfermedades infecciosas son causadas por microorganismos que
tienen la ventaja de reproducirse y evolucionar mucho más rápido que los
humanos, durante el curso de una infección, el patógeno multiplicar su
población de forma exponencial, para defendernos, nuestro organismo cuenta con
un sistema que se designa como sistema inmunitario o inmunológico o inmune,
existen diferencias entre cada definición, sin embargo, vamos a tomar los
términos como sinónimos. Nuestro sistema inmune esta finalmente integrado por
una serie de barreras físicas, químicas, componentes celulares y moleculares
que trabajan en conjunto para brindarnos protección ante las agresiones que de
forma cotidiana estamos expuestos.
En general vamos a revisar
dos tipos de afecciones del sistema inmunológico, una en la cual el sistema
tienen una actividad mayor a la que debería de tener y se desencadenan varios
tipos de situaciones anormales, como las alergias, asma o alteraciones
autoinmunes, en todas ellas se presenta una estimulación excesiva del sistema
lo que finaliza con el desarrollo de las patologías mencionadas
anteriormente.
Del otro lado de la moneda
tenemos situaciones en las cuales el sistema inmunológico no tiene capacidad de
respuesta o se encuentra abatido por la presencia de alguna enfermedad o
situación concomitante, por ejemplo la diabetes mellitus, el SIDA o tratamientos
farmacológicos, el hecho es que, si nuestros mecanismos de defensa se ven
abatidos la más mínima infección puede ser letal, sin un tratamiento intensivo
los niños nacidos sin un sistema inmunitario funcional mueren en la primera
infancia. Sin embargo, a pesar de la funcionalidad del sistema inmunológico
todos los seres humanos padecemos de enfermedades, sobre todo durante la
juventud, esto se debe a que el sistema inmunitario necesita tiempo para
generar una respuesta efectiva ante un organismo invasor, tiempo en el cual el
patógeno puede multiplicarse y causar la enfermedad.
Para evitar una alta
mortandad se ha desarrollado un sistema de vacunación o inmunización, el cual
en mi opinión es el máximo triunfo no solo de la inmunología sino de la
medicina. Las vacunas están diseñadas para prevenir enfermedades infecciosas,
mediante la administración del agente infeccioso de tal forma que ya no puede
infectar. La vacuna proporciona al sistema la posibilidad de generar una
respuesta efectiva con poco riesgo para la salud o la vida. En la actualidad
hay una gran controversia sobre las vacunas, muchas personas argumentan que no
son necesarias y que son perjudiciales, un punto de vista respetable. En mi
opinión personal considero que el no vacunar a tus hijos aparte de ser una
tremenda irresponsabilidad es hacer que un ser indefenso pague por la
ignorancia, es imperdonable que en pleno siglo XXI veamos niños con polio.
Agradezco amable lector(a)
tu tiempo dedicado a la presente columna, en poco tiempo crecerá esta
secuencia, también agradezco tus comentarios.