Una de las áreas que
con mayor frecuencia hacemos uso, es la farmacología, por desgracia en la
actualidad tenemos libre acceso al comercio de medicamentos, los cuales usamos
de manera indiscriminada, lo cual finaliza en un uso excesivo y sin control de
los medicamentos. Uno de los objetivos del presente texto es poner en claro
algunos de los conceptos de mayor uso, pretendiendo de esta manera ayudar a
entender que no solo es cuestión de tomar el mismo medicamento que nos ofertan
los medios de comunicación de forma indiscriminada, sino también hacer
conciencia y tener responsabilidad en el uso de los diversos fármacos.
Como muchas de las
palabras que usamos en la actualidad, la palabra farmacología tiene su raíz
griega y en pocas palabras se encarga del estudio de los diversos fármacos y
sus acciones en el organismo, paradójicamente fármaco significa veneno. Pero
entonces la primer pregunta que nos surge es ¿Qué diferencia hay entre un
fármaco y un medicamento? Comúnmente ambas palabras se usan cómo sinónimos, sin
embargo la ley define que un fármaco es una sustancia capaz de modificar la
actividad celular, produciendo efectos medibles, además esta sustancia puede
absorberse, almacenarse, transformarse y eliminarse. De forma paralela un
medicamento, por definición es exactamente igual al fármaco, pero ha sido
sometido a algún proceso industrial.
Por poner un ejemplo,
un medicamento es la clásica tableta de aspirina que normalmente todos hemos
tomado, en cambio un fármaco puede ser considerado un té o infusión de
manzanilla que nos prepara la abuelita, sin embargo ambos termino se usan cómo
sinónimos sin que haya distinción.
La Farmacología para su
estudio se divide en farmacocinética y farmacodinamia, la primera se encarga
del conocimiento de cómo el fármaco llega a su sitio de acción y la acción
farmacológica es campo de la farmacodinamia. A la farmacocinética la hemos
dividido en liberación, absorción, biotransformación (metabolismo) y
eliminación. En lo referente a la liberación podemos comentar que los
medicamentos vienen en diversas presentaciones; pastillas, tabletas, jarabes,
presentaciones parenterales, el hecho es que dependiendo de la presentación va
a ser absorbida una mayor proporción a nivel intestinal, por ejemplo la fracción
libre del medicamento en un jarabe es mucho mayor que en una tableta, también
en la liberación influye de forma significativa, en el caso de la
administración vía oral, la cantidad de alimentos presentes en el tracto
gastrointestinal, en general se acepta que los fármacos no son bien absorbidos
en el intestino cuando hay alimentos, por eso la mayoría de los medicamento se
recomienda ingerirlos antes del consumo de alimentos, siempre siendo tomados
con agua, puesto que al ingerir medicamentos con refresco o café hay
variaciones en las condiciones de pH del medio y esto genera cambios en los
fármacos, recordemos que es mucho más absorbible un fármaco en su forma no
iónica que en forma ionizada, si se analiza detenidamente tanto la liberación
como la absorción de los medicamentos orales van de la mano, puesto que una vez
que el fármaco esta libre en el intestino, es absorbido a la circulación.
La biotransformación
tiene su inicio cuando la sustancia activa del medicamento es llevada al
hígado, donde comienzan una serie de reacciones metabólicas, las cuales tienen
como finalidad eliminar al agente exógeno, sin embargo algunas veces estas
reacciones metabólicas activan o generan al fármaco en su forma efectiva,
cuando esto pasa se considera que es un profármaco, un ejemplo es el
acetaminofén, que después de pasar por estas reacciones se transforma en
paracetamol. Una fracción alcanza a librar el metabolismo hepático y es esta
fracción la que va a presentar la acción farmacológica, pero en la sangre el
fármaco viaja unido a la albumina, solo la parte no unida o libre, presentara
el efecto deseado. Por eso es importante mantener dosis adecuadas, puesto que
aunque tome 2 kg de pastillas, no me harán mayor efecto, puesto que la mayoría
estará unido a albumina, así mismo la cantidad de receptores farmacológicos
tiene un límite, si están saturados, no se presentara un efecto mayor, al
contrario, a mayor consumo de fármacos, mayor esfuerzo para el hígado y el
riñón, a la larga puede llegar a haber disfunción de estos órganos.
Finalmente la
eliminación se da después de la biotransformación, la mayoría de las reacciones
son de oxidación y unión a moléculas que incrementan la solubilidad, pudiendo
así ser filtrados por el riñón y excretados en la orina, en la cual se depura
un 90% de los fármacos consumidos, solo una pequeña fracción se excreta por las
heces, uno de los principales problemas con la eliminación, es cuando esta
falla y el fármaco o sus derivados comienzan a acumularse, esto generalmente
termina con daños al hígado y con todas las complicaciones que esto tiene.
Si analizamos fríamente
los medicamentos son los mismos, tienen la misma acción en los humanos, lo que
cambia es el humano, no es lo mismo el metabolismo de un hombre de 30 años, que
pesa 80 Kg al metabolismo de una mujer de la misma edad pero con peso de 60 Kg,
la dosis que requiere cada uno es diferente, pero ahora nos quieren vender la
idea de que los medicamentos deben de ser como la ropa, chica, mediana y
grande. Cuando en realidad debe de ser personalizada.