Vacaciones politicas.
Política Nacional | 14/01/2014
Es tanto el paño
que cortar, que en realidad no es fácil saber por dónde empezar. Los obstáculos muy bien puestos para impedir
o detener el avance de lo que en cualquier otro momento sería reformas de
simple sentido común. Han terminado por confundir gran parte de la mayoría
electoral, y desafortunadamente,
corromper un buen número de entré los elegidos. Esta desorientación inoportuna
obedece al menos a las siguientes razones;
Se logró inyectar
otra división en el seno de un pueblo ya históricamente dividido por el
domicilio, la calidad de su educación, el color de los ojos y hasta por los
apellidos. Se les ha manipulado con un martilleo mediático, el que no da a las
personas el poder de cambiar su porvenir, sino a las ideologías. Hablando de ideología, se le atribuyo al
discreto comunismo local, un poder que nunca tuvo y las amenazas del infierno.
La verdad es que en Chile siempre los horrores han sido obra del anti comunismo.
La verdad es que el comunismo es una cosa en Rusia, otra en Cuba y una muy distinta
en la emergente superpotencia de la República Popular China, nos gusté o no lo
haga.
El actual modelo
autorizado por la constitución ultra empresarial de 1980, permitió un saqueo
sin igual en el mercado de consumo. Tiene hoy una metástasis de efectos que la
hacen impopular y reemplazable, pero aún flota la sensación mediática que a
pesar de todo, es irreversible.
Conscientes que
sólo deben concentrarse en la protección del status quo, en la derecha,
intermitente defienden usando selectiva para su conveniencia, la prohibición de
hablar del pasado, o la apocalíptica de un futuro sin el yugo del neo
liberalismo. Este último un eufemismo usado para el descarado fraude actual
del consumidor.
En un país tan
pequeño, no ha sido difícil dejar a la gente sin elección. Tampoco ha sido
posible que el mecanismo que justifica en esencia la teoría económica del libre
mercado < oferta y demanda > regule un mercado repleto de eufemísticos y
bien identificados agrupados monopolios.
No es la
dictadura militar la que después de cuarenta años hace una parte del país compulsivos
acumuladores, y la otra, víctimas de un bien montado saqueo que sobré protege el capital y desampara los consumidores. Es hora de dar el segundo paso.
Ya está en la mesa de discusión sobre si es el factor político o el financiero,
el que aplasta una población con limitadas oportunidades. Ya es tiempo de
desenredar la madeja de manipulaciones que han convencido un sector de la
población que el sistema y no su ejemplar determinación la que los ha hecho
sobresalir con moderada pero inusual anticipación. Es tiempo de revelar que ha
sido la política de subsidios habitacionales financiados por un estado
fuertemente privatizado para todos los otros fines, el que ha generado esta
mezcla de pulpería y de sueño americano, de la cara hipoteca y pre fabricada casa
propia.
Luego de la
debacle económica que sobrevino en la post guerra, las naciones sudamericanas
dependientes de una agricultura medieval exclusiva en el poder de latifundios y
con el fin de la resistida ilegalidad de cohecho. La suerte en el cono sur para
la derecha, estaba echada. Ya no podría confiar en cualquier
"democracia". En Chile Allende pierde por sólo tres mil votos la
elección de 1958.
Fueron los
americanos y no Pinochet o los Guzmán los que planearon a su conveniencia el académico
rumbo de las dictaduras militares, del mismo modo que lo hicieron en Irán
cuando pusieron El Sha en 1953. En simples palabras que las debiera entender
cualquiera, la dictadura de tortura y policía secreta de Pinochet tiene el
mismo y exacto origen que los Mac Donald. Para ellos en USA. No existe
diferencia entre un Vial o un Machuca, en su sociedad de igualdades, esa
diferencia simplemente no existe.
Ahora sería bueno
empezar a preguntarse, hasta cuándo existirá sí nosotros mismos le hacemos una y
otra vez de adrede el quite. Si permitimos que nos hablen de cualquier otra cosa
y hasta se programen informes especiales, mientras generaciones de chilenos
sobreviven en una realidad que para dos sectores de su población más que
patriótica, como lo es para los americanos, para nuestro país son paralelas.
No sabe aún de
que hablo. Piense mirando en su rededor. Esta usted bien. Pero como están sus ex compañeros, sus
familiares y sus amigos. Puede usted enviar sus hijos a los colegios más
exclusivos de Santiago, únicos capaces de garantizar que sus hijos no deban
conformarse con menos. Puede usted pagar todo lo que necesita de inmediato y al
contado. Esta usted fuera del Dicom. Esta usted seguro que por su capacidad
todas las puertas se abren y en ninguna parte por su color o su apellido, será ligeramente
despreciado o de “frentón” discriminado.
Entonces usted disfruté sus vacaciones y no se preocupe por nada.
Para el resto una
aclaración; el clasismo no se aplica en una sociedad que se auto discrimina. La
clasificación para esta sociedad tiene mucho menos glamour. El primer paso en
la conquista de un escenario que asegure oportunidad y crecimiento parejo, no
depende de una persona, ni de una ideología. Depende exclusivamente de la
determinación de la gente por exigir ser oída, lo mismo que su destino. Bien entonces no se calle, esté donde esté y sea quien sea. Porque si para empezar a la hora de nacer ya
no somos iguales, no se puede culpar solo a los políticos de la concertación o
los dictatoriales.