En nuestro lindo y hermoso
México de incongruencias, de injusticia social, de un sistema podrido hasta la
raíz más profunda de nuestra historia. Si en este México donde tenemos una gama
de matices que nos pueden llevar a una ciudad de primer mundo y al mismo tiempo
mandar hasta lo más miserable y degradante para los humanos, si en esté México
tenemos aun el descaro de protestar por la privatización de una empresa
privada, PEMEX.
Por todos lados escuchamos
que si privatizan PEMEX nos va a ir mal y que mejor hacer legal el uso de la
marihuana, pero bueno hay que analizar quien lo dice, quien es el que se opone
a que PEMEX este visiblemente privatizada, de un lado encontramos a los
“representantes del pueblo” si los diputados y senadores, no recuerdo cual es
la diferencia entre uno y otro, solo sé que ambos ganan una fortuna y que son
unos parásitos que comen a expensas de lo que la gente productora generamos. El
hecho es que esta fracción opositora al progreso, no quiere que entre inversión
privada al país, no le conviene porque perderán sus altos ingresos y menos
porque el hecho de que al país ingrese capital significa en teoría, que se
invierta en hospitales, caminos y escuelas y por consiguiente el nivel
educativo suba un poco. Esto último es lo peor que le puede pasar a los
gobernantes, recuerden que un pueblo con educación, con cultura va a ser capaz
de exigir que realmente los gobernantes trabajen y no se vayan a dormir a un
silla sumamente cómoda, teniendo una nomina millonaria.
Quizá es de esperar esta
actitud en los partidos tradicionales del centro y derecha, pero lo
sorprendente es la actitud de los partidos socialistas, rojos y amarillos, que
como bandera tienen la palabra bienestar social. ¿Bienestar para quién? Para
sus dirigentes, para los que llegan a la silla de poder, mientras que el pueblo
que los apoyó, que los puso en la cima, se muere de hambre y ellos incrementan
su inconmensurable hambre de poder.
Por otro lado están los
empresarios locales, los cuales quieren favorecer a sus industrias, lo cual no
es malo, siempre y cuando haya una verdadera competencia entre ellos y no solo
se beneficien a los amigos y compañeros de formación, como es un caso muy
conocido en nuestro país. Si realmente se abren oportunidades a empresas tanto
extranjeras como mexicanas, estas oportunidades deben de ser iguales para todos
y no solo para los que den mejor soborno por tener el contrato.
Pero aun así lo más triste y
preocupante es el caso de gente que estamos en la base de la sociedad, observa
a tu alrededor ¿tú crees qué al campesino, al comerciante del mercado, a la
señora de la limpieza, le quita el sueño la situación de PEMEX? Si todos ellos
se ganan la vida al día es imposible que se preocupen por un asunto tan
relativo. Por citar un ejemplo, cuando hace algunos años nos decían que el
precio del barril de crudo bajo, todo subía de precio, pero cuando se recupero
y hasta supero la expectativa, nunca nos dieron un peso de esa ganancia, ¿Dónde
quedo? Pues claro, que pregunta, quedo en los bolsillos y cuentas privadas de
los mandatarios. ¿Entonces por qué nos dicen que PEMEX es de todos, si solo
algunos se benefician de su producción?
Vaya complicación, pero si
es así, desde mi opinión es preferible que haya inversión que nos va a
favorecer a todos a que siga PEMEX en manos de los mismos rateros de todo la
vida. Al final de cuentas PEMEX dejo de ser público desde hace mucho tiempo y
solo sirve a los fines e intereses de unos cuantos corruptos, que cariñosamente
los mexicanos les llamamos gobierno.