México, el
Señor de los Tratados, el país que trata de imitar todo lo que hacen allende
nuestras fronteras pero que había respetado la tradición jurídica romanística
en que nos hemos desenvuelto, ahora ha enviado a algunos de sus hijos a
estudiar al extranjero, específicamente a los países donde existe la Familia
Jurídica del Common Law, que se distingue por la oralidad y la falta de
codificación suficiente, contrario a lo que en Roma se dio y que ha sido el origen
de las formas jurídicas en casi toda Europa, excepción hecha de los países de
la Comunidad Británica de Naciones.
México, nuestra patria, ha usado y
privilegiado la forma escrita y la verdad, lo que ha fallado ha sido quien
aplique la ley, no la ley en sí misma y, en mi opinión, seguirá fallando el
impartidor de justicia mientras sigan existiendo en los juzgados las jornadas
extenuantes de más de catorce horas de labores, en tanto se siga permitiendo la
existencia de “meritorios” que laboran por años, sin percibir sueldo, a cambio
de la promesa de una plaza que nunca ven llegar. Mientras el funcionario
judicial deba completar el gasto de su casa con las “extras” que obtenga de los
abogados y litigantes, pues de no cooperar con ellos no avanzan los juicios, no
podrá haber justicia pronta y expedita.
No puede ser válido que en aras de
buscar una nueva forma de administrar justicia, se permita que sean pisoteados
los derechos de los trabajadores de los tribunales, sean de carácter federal o
estatal, sean del poder judicial o de los tribunales administrativos que
imparten justicia en forma de juicio, sin ser precisamente juzgadores
profesionales.
No es válido que tampoco, que a fin de
estar a la par con los países con los que ahora tenemos tratos comerciales,
México se vea forzado a cambiar toda su legislación y pretenda introducir, mal
traducida y peor aplicada, una forma de impartir justicia ajena a nuestras
raíces y formas, una forma que se aparta de lo que se sabe y lo que se ha
probado por muchos años funciona.
Ya he tenido oportunidad de manejar
juicios orales. Los laborales, los agrarios y algunos otros, son eminentemente
orales. Sin embargo, el juicio de garantías, ahora de defensa de los derechos
humanos, siempre ha estado y espero siga estando presente para detener los
abusos y yerros de la autoridad. Es decir, por más oral que sea un
procedimiento, mediante un juicio de amparo se va a detener para resolver los
errores de la autoridad.
Vienen los juicios orales en las
diferentes materias. Me he preguntado si los abogados y litigantes conocen de
oratoria, si están preparados para contestar al vuelo un cuestionamiento que
los puede dejar sin defensa en juicio, así como aparece en las películas
americanas.
El hecho de que algunos expertos en
derecho, que han conocido el sistema americano de litigar, pretendan hacer que
todo el país mute sus formas a unas que no podrán cambiarse de tajo, como
pretenden hacerlo, habrá de crear una gran confusión en el área legal.
Claro, quienes se dedican a escribir de
derecho, han encontrado un gran filón en pretender demostrar todas las virtudes
del nuevo sistema, así como los cortesanos alababan el traje nuevo del
emperador, hasta que el inocente niño descubrió la desnudez del personaje.
Así habrá de quedar al desnudo nuestra
forma de administrar justicia, cuando nos topemos con la increíble realidad de
que nuestros abogados no saben hablar en público, que no conocen las técnicas
del nuevo litigio y que las universidades, esas que preparan “el producto” que
requieren las empresas, no tuvieron la precaución, hace años, de cambiar su
forma de impartir las clases.
Ahora, cuando ya es un hecho y una
realidad lacerante, de pronto todos queremos aprender litigio oral. Lástima que
no existen maestros preparados en el país para enseñarnos a todos. El tiempo
siempre se ha vengado de las cosas que se hacen sin su participación.
Vale
la pena. Me gustaría conocer su opinión.
Comentarios
Y uno de los problemas que hay en la aplicación de nuevas formas de hacer sea en el ambito judicial o el que sea, suelen ser las prisas y el no formar o informar a conciencia a las personas que son las que deben aplicar precisamente esa reforma.
También buscar puntos de encuentro entre las distintas formas de pensar, todo un ejercicio de democracia,port tanto de tolerancia y aceptación de la distintas formas de ver y snetir.
Es mi humilde opinión de lo que esta sucediendo en estos momentos a nivel mundial cada uno con su andar, invita a reflexionar profundamente y abrir horizontes anuevas propuesta y modo de hacer.
Saludos cordiales. Filomena