Dos días han bastado para que los
medios escritos y televisivos se hayan ocupado intensamente del preocupante e
incierto futuro del hermano país de Venezuela, después de ver y oír a su presidente,
enfermo terminal suponemos, “imaginar a
su país en su ausencia que solo se le antoja posible si es gobernado por su
círculo íntimo, capaz de reproducir en el futuro las políticas implantadas
desde la toma del poder en 1999. Es un caso de caudillismo latinoamericano
llevado al extremo, con aspiraciones de perpetuarse más allá de la vida.
Lo resaltado es tomado literalmente del editorial de
hoy día del diario La Nación de mi país Costa Rica, pensando y relatando en lo que
escrito por mí sea lo más veraz posible ayudado por críticos y con seguridad
mejores escritores de ese respetable diario.
Sigamos porque hay más……. “Venezuela es hoy un
país plagado por la criminalidad, empobrecido por las prácticas económicas del
Gobierno, azotado por la inflación y sometido a la más voraz corrupción
administrativa. Varias veces condenado por violación de los derechos humanos,
en particular la libertad de expresión, es también un país donde la democracia
se confunde con un mero ejercicio de mayorías, sin preocupación por la
protección de los derechos individuales característicos de la verdadera
práctica democrática.” Y añaden además que……
La prolongación del régimen es
perfectamente posible. Frente al carisma de Capriles y la sólida base de un 44%
de los votos obtenida en la liza con Chávez, Maduro contaría con la fuerte
carga emotiva provocada por la pérdida del líder, su voluntad expresa de
convertirlo en sucesor y el clientelismo cultivado por el chavismo a lo largo
de 13 años en el poder. Los analistas no descartan, además, la posibilidad de
una reforma constitucional para nombrarlo presidente sin necesidad de celebrar
elecciones.
Y esto último y
con una asamblea chavista,
después de lo que quede del caudillo golpista al operarlo en Cuba, se
convierte en una opción perfectamente posible. No hay que olvidar tampoco que hay comentarios
que el cáncer que resurgió, puede ser una farsa planeada por Fidel (más del otro mundo que con nosotros) con Chávez y que no haya existido nunca, que bien
para el caudillo, por el temor de quedarse el barbudo isleño sin su pupilo
millonario y que salga
elegido alguien que no sea “color rojo”; algo que yo no comparto, ya que el
cáncer probablemente es seguro que está presente con mucha pena en el dolorido
presidente.
Termino y añado que nadie sabe lo que están pensando los
militares……les gustará este trágico “show”, dejarán que alguien destape en los
tribunales actos, acciones y regalos del caudillo enfermo? Y Uds.
saben que ellos actuando como lo hizo Chávez hace 13 años, pueden cambiar el
panorama en solo horas.
Ojala que esto no suceda por el bien del ya sufrido,
estafado y engañado pueblo de Venezuela, con el mal inventado “socialismo del siglo XXI” y que el camino sea el constitucional.