Como alguien nos dijo “el pasado es el prólogo y la vida empieza hoy”, haz un alto, piensa un momento, saca lo mejor que tienes e inicia tu camino.
Aunque la duda surja no te amilanes, tú tienes armas que no se compran, se adquieren con lo que has vivido y son invaluables.
Siembra el bien y nunca dañes, reparte sonrisas que la cosecha será fruto del mismo sabor.
Que el día de hoy, que será tu pasado mañana, se convierta en un
recuerdo grato y que al caer la noche puedas añadir a tu bagaje de
conocimientos, por lo menos uno más.
Aíslate si quieres mentalmente
pero no olvides que muy cerca de ti hay alguien que sufre y que si te acercas
con una palabra o una acción lo ayudaras y a ti te quedara el dulce sabor de
la buena obra.
Ya con eso, serena será tu jornada y lo que pudo ser un estéril día
será un fructífero andar digno de un hombre distinto, jamás un día más……….Empieza
a andar que la paz será tu compañera.