La mente, esa tramposa.
Cultura | 14/08/2012

Te habrás dado cuenta que tus pensamientos para algo que esperas con ansias la mayoría de las veces son negativos, pero que en la práctica casi nunca salen de ese modo, inclusive no tienen ningún resultado adverso o son francamente positivos. Y esto es muy común que pase, por lo tanto trata de eliminar ese pensar, porque si ya la experiencia te enseño que  tu mente es lo que los  fabrica erróneamente, cámbialos a positivos, porque si no lo único que conseguirás es martirizarte y te enfermarás. No se trata de que las cosas sean difíciles… somos nosotros mismos los que las hacemos más duras. Convéncete que hay miles de detalles que afectan el resultado de una acción y que tú desconoces, deja que la vida le de forma y después de hacer lo que está en tus manos, espera un resultado positivo. “Si el sabio te censura, piénsalo. Si el estúpido te alaba, ¡laméntalo!”  

 

El hombre seguro de sí mismo goza cuando es apreciado y se duele ante el menosprecio, pero no malgasta su tiempo para cambiar la opinión ajena. La mayoría de personas, desde la infancia,  comienzan a ser programadas  de acuerdo  al ambiente cultural en el que se encuentran. Así  van creando  sentimientos,  emociones y sensaciones,  que  les permiten,  al  llegar a  la edad  adulta,  afrontar  la  vida con  valor y optimismo o por el contrario sentirse fracasados. Y son seres con los mismos retos y con el mismo entorno, unos angustiados y los otros simplemente viviendo el devenir serenamente. Nunca olvides que los “hombres”  llegan a valer por sus acciones y los necios se hacen famosos por el escándalo o la publicidad.

 

Haz de tu vida algo que valga la pena. En la medida en que mejores tu autoimagen, comenzará a mejorar tu vida; te convertirás en un ser más productivo, serás autónomo, harás los cambios de actitud necesarios y superarás los obstáculos que se te presenten en la vida. El futuro está en tus manos, serás feliz y lo más importante podrás alcanzar la “paz espiritual”,  desconocido tesoro en personas con metas equivocadas y que abundan. Ten presente que el “orgullo es la fachada de la estupidez y la humildad es el cimiento de la sabiduría”.       Salvo mejor opinión.

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