Gratitud con mis desconocidos anfitriones.
Ciudadanía | 08/06/2012
Sigo recibiendo en mi Mail lo último que nosotros enviamos para publicar en REEDITOR.COM así como el cariño que ponen los “propietarios” de este “portal tan bien diseñado” que nos regalan para nuestro uso y disfrute. Hoy no he querido que el día pase sin enviarles a ellos estas palabras de gratitud y el alcance beneficioso al mundo hispano con esta casi anónima y genial idea por los excelentes escritos que se leen y lo que yo siento cuando algo escribo.
A Uds. Srs. de Reeditor…………Mil gracias les doy del brazo de casi 1,400 columnistas que sin duda estarán de acuerdo conmigo en dedicarles este escrito MIL GRACIAS DESCONOCIDOS Y QUERIDOS AMIGOS.
Si, uso las palabras anónimo y desconocidos porque aparte de D. José Miguel Cruz que es la persona que cuando alguna duda me inquieta, él con su profesionalismo y gentileza al momento la resuelve, no conozco a nadie más, inclusive no sé en qué país viven lo cual dice mucho de este incognito grupo de anónimos Srs.(algo me dice que son de España), ayudando al que quiera “gritar algo al mundo” por el portal de ellos……Mil gracias José Miguel, me honra ser tu lejano amigo.
Siento además que el portal de Uds. me da la oportunidad de compartir hechos significativos ejemplares de la vida diaria, siento y no es ufanarme, que cuando termino un artículo soy más culto de cuando antes de escribirlo porque escribir te hace pensar e investigar. Psicólogos y psiquiatras están de acuerdo que escribir es una herramienta con los pacientes, así es y como al menos yo me considero “paciente” porque algo de loco debo tener, siento un inmenso alivio o sea que en mí la medicina si funciona al reducir la ansiedad y en algunos casos hasta la depresión. Sabido es además que el ser humano tiene la necesidad de comunicar aquello que vive a sus semejantes, aparte que escribir en el fondo es una “catarsis” porque te redime o purifica ya que como el teatro te hace ver antes consecuencias de lo que no quisieras te suceda ti.
Si queridos desconocidos, lo escrito y muchísimas cosas más que se me han quedado en el “tintero” son la avalancha de cosas buenas que Uds. han logrado con la genial idea del portal, UN MILLON DE GRACIAS para terminar y que Dios los bendiga.
Arq. Enrique Colmenares Leith