Una melodía oculta en La Última Cena de Leonardo da Vinci... y sus consecuencias
Artes | 17/12/2011
El debate mental que comentaba consiste primero en la fascinación por dicho descubrimiento, de una activación de mi mente que me hizo preguntarme más cosas y escuchar las notas que evocan buscando respuestas. Y segundo, la decepción/sorpresa por el escepticismo de los comentarios en dicho enlace... Veamos, ¿cual es el problema?
Me impacta el hecho de algo así, haya acertado o no el investigador hacia la obra de da Vinci, el resultado me parece sorprendente. Grande por la parte que sea, por que incluso equivocandose ha demostrado tener una gran imaginación y conclusión dicho investigador, creando una canción a partir de una suposición.
Creo que a veces nos falta ver más allá, nos falta ser un poquito más comprensibles ante el mundo que nos rodea. Leí en un libro que una persona podría ampliar su mundo de sobremanera con solo sabe enfocar de otra manera las cosas que hay en su casa. Podemos contar así que ya con libros de sus estanterías uno amplia su mundo, pero si va a la cocina puede ver las infinitas posibilidades de coninar, mientras que por otro lado tenemos el ordenador con o sin Internet, ofreciéndonos mil posibilidades de descubrimiento. Y si somos algo más rebuscados, hasta el dormir en nuestra cama o sofá puede aportarnos el infinito mundo de los sueños y el apuntarlos para luego analizarlos, toda una experiencia gratificante.
Mientras que si salimos fuera a conocer gente y mundo, nuestro mundo interior se amplia y hace que "todo cambie alrededor".
En serio, el leer esos comentarios me ofendieron y me dieron pena a su vez, ¿se está muriendo la fascinación? ¿El maravillarse ante el descubrimiento? ¿Ante las nuevas combinaciones de imaginación? ¿Qué rayos le pasa al hombre del siglo XXI? ¿Por qué se muestra tan orgulloso y frío?
Por nada del mundo cambiaría esa sensación de encaje de piezas en el interior de la mente, ese descubrimiento de lógica ante algo que siempre ha estado ahí, que siempre teníamos delante de nuestras narices y que con un simple detalle cambia completamente.
Me da pena que la curiosidad se muera... y no olvidemos que esta es casi sinónimo de imaginación.
(Por otro lado, si queréis ver una noticia similar, pinchad aquí: http://www.eliax.com/?post_id=2903 También muy interesante)