“Sin embargo,
fruto de nuestra naturaleza contradictoria, amamos también cierto riesgo,
porque en el fondo, somos conscientes de que una vida totalmente segura, nos
provoca un cierto aburrimiento y porque crecer como personas y hacer de
nuestras vidas una experiencia más satisfactoria, implica estar dispuestos a
aprovechar ciertas oportunidades y tomar algunas decisiones que implican, entre
otras cosas, asumir un determinado grado de riesgo.”
Esto lo leí en uno de tantos artículos que nos regala internet y me
dejo pensando. Se que hay personas que en una situación similar seria motivo de
tensión y stress, yo les confieso que coincido plenamente con la cita de mas
arriba. Y vuelvo a copiar…” Como decíamos, incomoda, pero estar dispuestos a
situarnos en una nueva dimensión desconocida ya es un éxito para nosotros, ya
que, al hacerlo, nos redescubrimos y ampliamos la experiencia de lo que somos o
podemos llegar a ser.”
Así es como ahora escribo estas líneas, regresando de cerrar el trato de
una casa sin defectos, según yo, y encontrada en dos días, más barata, mejor
ubicada y una colección de ventajas parecidas a que si me hubiese sacado la
lotería y con la compañera de toda mi vida seguro que no lo comparte, porque es
normal.