Los
establecimientos de educación públicos y privados tienen la responsabilidad en
la formación integral de sus estudiantes, ¿cuánto
saben los estudiantes respecto de educación cívica y formación ciudadana?,
es una interrogante que profesores y directores de cada colegio deben plantearse
orientado a los niveles de desempeño en el conocimiento cívico y cuanto de sus
alumnos son capaces de relacionar distintos aspectos de la realidad política y
social. En una buena preparación cívica y de formación ciudadana los
alumnos deben conocer los mecanismos legales e institucionales que se usan para
controlar estos procesos y entregarles las herramientas para participar y trabajar en la sociedad como ciudadanos participativos,
para ello además, deben dominar los conceptos básicos que definen la sociedad y
comprender como funciona la comunidad o las comunidades en las cuales más
adelante como adultos deberán convivir.
El
mayor conocimiento cívico está asociado a una mejor comprensión lectora, se
requiere de destreza lectora para percibir, concernir y reflexionar sobre la
sociedad y los hechos relacionados a los diferentes procesos de las evoluciones
y revoluciones sociales.
Además
el o la docente debe tener la plena claridad y apertura que la presencia de las
mujeres en el mundo laboral, en los medios y en la política son temas que no
son ajenos y no les están vedados, muy por el contrario llevan la delantera en la toma de conciencia
de sus derechos y de las iniciativas para adquirirlos. El aumento de la
participación de la mujer en política refleja un aumento en la confianza en la
participación social del género femenino, por lo que, los establecimientos
educacionales deben generar los espacios de participación sin discriminación erradicando
de la cátedra el término de liderazgo, fomentando el término participación para
formar líderes que precisamente fomenten el civismo y la participación
ciudadana ¿ a quién o qué van a liderar
si no hay participación, a una minoría o la idea de una persona y no de una mayoría?
Los
Colegios Públicos y Privados tienen el deber de identificar lo necesario para
mejorar los conocimientos de los alumnos en el área de la formación y
participación ciudadana para que un futuro la sociedad tenga ciudadanos
conscientes y consecuentes, que conozcan sus obligaciones como también sus
derechos, con un compromiso social con la o las comunidades en las que
aportarán en sus distintos roles.
Los
profesores responsables y las direcciones de los establecimientos
educacionales deben saber preparar
ciudadanos y para el rol que les corresponderá como tales, no sólo evaluarlos,
sino saber cómo los alumnos enfrentan y que piensan sobre derechos y
obligaciones propias y de otros, saber cuáles son sus expectativas y apoyarlos,
saber la confianza que tienen en sus Instituciones y saber el concepto que
tienen de ciudadanía, no el concepto del libro o del educador, sino el propio
de manera de fomentar el espíritu crítico y un ideal.
El
educador en conjunto con sus departamentos de apoyo y dirección deben ser
proclives y demostrar a sus alumnos que valoran la participación ciudadana,
generando espacios en las propias escuelas o colegios, dejando en claro a sus
alumnos y comunidad educativa en general que la participación en si misma es un
aporte a la comunidad educativa y la que les rodea, generando por añadidura
eficiencia en el trabajo en equipo, utilidad en la participación en la solución
de conflictos que son comunes entre sus pares y la valoración de los temas compartidos,
que va más allá de la tolerancia sino del servicio del bien común y no
individual, no olvidemos que hoy en los adultos vemos como muchos individuos se
restan del trabajo en equipo porque no comparten una opinión o forma de trabajo
determinada generando divisiones y despropósitos.
Profesores
y directores deben preguntarse de manera regular sobre la participación y formación
ciudadana de sus alumnos teniendo como medidor el clima de convivencia escolar
dentro y fuera del aula, actitudes y conocimientos.