No es usual que uno
copie lo escrito sobre la reacción de 17 países como lo que acaba de suceder en
Lima Perú el día de ayer 8 de Agosto del 2017. Pero esto lo lei en EL PAIS de España
y pensé copiarlo literalmente para que Uds, saquen sus conclusiones. Yo estaba
pensando escribir algo sobre el escandaloso fraude del “Socialismo del siglo
XXI”, inventado por el payaso de Chavez, que está llevando a Venezuela a la
miserable situación como la que ha quedado el pueblo cubano con el fracasado
socialismo del otro oportunista Fidel Castro,
pero por esta vez quise que Uds. lean lo escrito en este respetable diario. Y
no olviden que……“Siempre es fácil ser comunista con la propiedad y el trabajo
ajeno”
“La crisis en Venezuela ha logrado algo
impensable: la unión de casi todos los grandes países de América. En la lectura
de una declaración inédita después de una
reunión extraordinaria en Lima, 17 cancilleres, entre ellos los principales de
la región, hablaron abiertamente de "dictadura" y acordaron
"condenar la ruptura del orden democrático en Venezuela y no reconocer a
la asamblea nacional constituyente por su carácter ilegítimo y su pleno
respaldo a la Asamblea Nacional democráticamente electa". Esto es, estos
países no reconocerán ninguna decisión tomada por la Constituyente, incluidos
acuerdos económicos. El texto es durísimo, de clara condena a un régimen que
creen dictatorial. "Condenamos la violación sistemática de los derechos
humanos y las libertades fundamentales, la violencia, la represión y la
persecución política y la falta de elecciones libres".
La cita, nada habitual y
ajena a cualquier organismo oficial, se produjo con la mayor solemnidad, en el
palacio de Torre Tagle, una espectacular casona colonial construida durante el
virreinato que ahora es sede la cancillería peruana. Costó muchas horas
consensuar el texto, porque algunos países, en especial Perú y Argentina, eran
más duros que otros. Pero al final fueron 16 puntos muy concretos y con
consecuencias políticas y sobre todo económicas: como explicó el canciller
mexicano, Luis Videgaray, el punto 4 -"los actos jurídicos que conforme a
la Constitución requieran autorización de la Asamblea Nacional solo serán
reconocidos cuando dicha Asamblea los haya aprobado"- implica que ninguna
empresa de los países firmantes de la declaración podrá firmar un contrato con
Venezuela o sellar un acuerdo de financiación si este de alguna manera requiere
el visado de la Asamblea Nacional que Maduro quiere vaciar de poder.
El más duro fue el
peruano Ricardo Luna, el anfitrión: "Lo que tenemos en Venezuela es una
dictadura. Esta situación no tiene salida. Tenemos que actuar. Se ha roto el
orden democrático, es una situación incompatible con la democracia en esta
región que tanto costó construir". Le siguió en dramatismo el brasileño,
Aloisio Nunes: "No podemos admitir un régimen dictatorial entre nosotros.
Promovemos el aislamiento diplomático de un régimen que castiga con el horror a
su pueblo"
Los países más grandes de
América se movilizan así para aislar al régimen de Nicolás Maduro. Estados
Unidos ya ha lanzado su ofensiva individualmente, con sanciones económicas para
altos funcionarios del chavismo. Los demás países grandes del continente
—México, Brasil, Colombia, Canadá, Argentina— estaban ayer en Lima para meter
más presión y tratar de frenar la escalada autoritaria. Hasta 17 países se
encontraron en la capital peruana en una cita inédita convocada expresamente
para coordinar posiciones frente a la crisis de Venezuela.
Ante en bloqueo de la
Organización de Estados Americanos (OEA), donde no se ha logrado una votación
unánime sobre Venezuela, estos países se han adelantado con una cita de sus
cancilleres que muestra la enorme gravedad de la crisis y el deseo de varios de
responder de forma conjunta, algo poco frecuente en el continente. Este grupo,
que dejó claro que actúa ante las dificultades de encontrar un consenso en la
OEA, seguirá reuniéndose y está abierto a todos los que quieran entrar. La
próxima cita será en septiembre, en la asamblea general de la ONU en Nueva
York. Como primera medida de emergencia se retrasará la cumbre UE-CELAC, que
estaba prevista para octubre. La presencia de Venezuela en esa cita en plena
tensión la hace inviable, según estos países.
La cita sirvió para mostrar
que Venezuela, ya suspendida del bloque de Mercosurla semana pasada, se
enfrenta a un aislamiento casi total entre sus principales socios comerciales,
dispuestos a elevar la presión día a día para frenar el proceso de la Asamblea
Constituyente.
Maduro cuenta aún con el apoyo de Bolivia, Ecuador, Cuba, El Salvador y
Nicaragua, pero prácticamente todos los demás, sobre todo los principales
países de la región, no reconocen la constituyente y condenan la deriva del
régimen. Hasta ahora solo algunos se atrevían a hablar abiertamente de
dictadura. En Lima el término se generalizó, aunque no todos lo asumen y por
eso no está en el comunicado final. Las negociaciones fueron larguísimas, más
de siete horas de reunión.
El anfitrión, el peruano Pedro
Pablo Kuczynski, que pasó brevemente a saludar casi al final de la reunión, ha
liderado el rechazo a Maduro y amenaza incluso con romper relaciones
diplomáticas. Ya retiró a su embajador en marzo. El objetivo de la cita,
explicó, es buscar “un entendimiento para que el Gobierno actual suelte a los
presos políticos y cierre esta Asamblea Constituyente ilegal”. El argentino
Mauricio Macri ha dejado atrás la diplomacia y ya responsabiliza al presidente
venezolano por los muertos en las calles: “Qué difícil debe ser irse a dormir
con tantas muertes sobre tu cabeza. Qué duro, Maduro”, dijo mirando a la cámara
cuando una periodista le preguntó qué le diría si lo tuviera delante.
Socios comerciales
Maduro, que dirigió durante
siete años la diplomacia chavista como canciller, insiste en que no le preocupa
el rechazo internacional. Pero lo cierto es que en Lima, reunidos para condenar
su deriva, estaban casi todos los principales socios comerciales de Venezuela,
sobre todo Brasil, Argentina, Colombia y México. EE UU, que domina el comercio
con el país caribeño, ha endurecido su posición, y entre los grandes socios ya
solo le queda el apoyo de China. Ninguno de los países latinoamericanos que
reconocen la Constituyente está en las primeras posiciones de la tabla de
negocios con Venezuela. 43 países en todo el mundo rechazan la nueva Asamblea,
y solo ocho la reconocen, entre ellos Rusia, Irán y China.
La condena del Papa fue un
golpe duro. La ONU también ha sido tajante. Algunos países, como Chile, están
abriendo las puertas de sus embajadas en Caracas para quienes quieran solicitar
asilo. El aislamiento es creciente y 10 aerolíneas ya han decidido dejar de
viajar al país. Aún no hay consenso para aplicar la Carta Democrática en la OEA
como sucedió en Mercosur, pero la presión es enorme. Ese es el mensaje de la
reunión de Lima. La respuesta está ahora en manos de Caracas.”