Hoy en día los términos de
Nanociencia y Nanotecnología están relacionados con la creación de
materiales, dispositivos y sistemas por medio de un control de sus componentes
a escala nanométrica, esto con el objeto de explotar las nuevas
propiedades y los fenómenos que surgen a dicha escala.
Es importante destacar que la producción y el desarrollo
de estos artefactos es en una dimensión de menos de 100 nanómetros , lo que
permite obtener una precisión en su composición y propiedades que están lejos
de ser observadas a simple vista, ya que es imposible imaginarse trabajar a una
millonésima parte de un milímetro, siendo así, dicho método tendrá un efecto
revolucionario en la fabricación de objetos átomo por átomo, por lo que sus
efectos científicos ,éticos, religiosos y jurídicos resultan inmedibles.
Nanotecnología y sus efectos científicos.
Los orígenes de la Nanotecnología se remontan al
29 de Diciembre de 1959 cuando el físico estadounidense Richard Feynman dio una
coferencia ante la American Phisical Society titulada “Hay mucho sitio
en el fondo”, en la cual se trató sobre los beneficios que podría reportar para
la sociedad el que fuéramos capaces de manipular la sustancia y
fabricar artefactos con una precisión de unos pocos átomos. Sin embargo el año
1974 el especialista japonés Nomo Taniguchi acuñó el término Nanotecnología a
la fabricación de productos mediante métodos mecanizados, los que hacia el año
2000 tendrían una precisión de un milímetro, mientras que el
mecanizado de precisión sería de 10 nanómetros y el ultrapreciso de hasta un
nanómetro, por lo que el impacto en la ciencia y la tecnología de las
nanoestructuras ha venido creciendo cada día más puesto que sus aplicaciones
han ido aumentando en la microelectrónica, la informática, las comunicaciones,
la salud humana y animal, el medio ambiente y la logística militar, generando
codificaciones trascendentales en los comportamientos económicos y sociales a
escala mundial.
Nanotecnología y sus efectos éticos.
Ejerciendo el derecho a pensar y al bien pensar
que tenía Einstein y la mala idea de Robert Oppenheimer en crear una bomba
atómica y que a posterior el mismo Oppenheimer fue nombrado jefe consultor de
la comisión de energía atómica apoyando el control internacional de armas
atómicas oponiéndose a la carrera armamentista nuclear entre los E.E.U.U. y
la Unión Soviética habiendo causado los históricos desastres de
Nagasaki e Hiroshima, ¿tendremos esta vez que pagar algún precio?. En la
actualidad esta misma pregunta que os formulo ronda en los principales foros de
debate y coloquios que se han multiplicado en las principales
naciones en donde la Nanotecnología ha iniciado su marcha, en los
que se analizan sus consecuencias y como estas superan las fronteras del
conocimiento más allá de lo que somos capaces de controlar y de preveer, pero
aún estamos a una gran distancia de las respuestas ya que ¿estaremos realmente
con un riesgo ético o moral que pueda interferir el desarrollo de la
Nanociencia?, ¿Hay fronteras que separen lo que somos capaces de asumir de lo
que razonablemente es permisible?¿Será estéril este debate?.
Eticamente debemos ser capaces de entender que
la ciencia y la tecnología de la mano de nuestra imaginación y capacidad tienen
la posibilidad de crear lo inimaginable, pero también son inesperadas las
consecuencias.
Nanotecnología y sus efectos religiosos.
Bien sabemos todos que la meditación
y el misticismo en la mayoría de la religiones se deben a la
contemplación de bellísimas creaciones artísticas que son capaces de generar un
ambiente celestial de luz y color con el fin de provocar en el
subconsciente la imagen de la Jerusalén celeste mencionada en las escrituras
sagradas y aunque no lo creamos existe un estudio científico reciente de la
Universidad Tecnológica de Quinsland Australia el cual demostró que
en las vidrieras medievales se ocultaba una sorprendente característica técnica en
la cual se descubrió que existían fotocatalizadores dotados de nanoestructuras
capaces de purificar el aire existente en el interior de los edificios
religiosos, ello gracias a la manipulación alquímica de partículas de oro que
pueden actuar cuando las atraviesa la luz del sol como compuestos orgánicos
volátiles que producen un campo electromagnético que dan lugar a una resonancia
que es capaz de separar las partículas contaminantes disolviendo estas y
eliminando sus efectos negativos, obteniendo a la vez colores más brillantes y
espectaculares en los vitrales. Lo anterior sólo como ilustración que al
parecer nos hace pensar que la nanociencia ya era desarrollada por
los artesanos medievales obreros de la construcción de los grandes templos
elevados al altísimo, ello con el objeto que al mismo nivel nanométrico hacía
pensar desde abajo hacia arriba sobre la creación.
El problema de las religiones apunta al
conocimiento, ya que el hecho de que el hombre quiera disponer las partes de
aquello que no podemos ver en posiciones por el elegidas, podría traspasar los
márgenes de la divinidad, no obstante, considerar que todo esto
sería posible gracias a las capacidades dispuestas en
nosotros por el ser superior.
Nanotecnología y sus efectos jurídicos.
Aun cuando el desarrollo de la nanociencia y
nanotecnología en el mundo pueda traer en economía o en salud entre otras
áreas, pueda aportar beneficios; se hace imprescindible la regulación desde el
punto de vista jurídico, ya que las posturas son tan diversas como los
beneficios. En Europa por ejemplo a nivel de consumidores por medio de la
organización de consumidores y usuarios de la Unión Europea se ha denunciado la
falta de información sobre la seguridad en el uso de nanomateriales proponiendo
establecer una legislación que regule su uso, puesto que a nivel de comunidad
europea sólo existe un código de conducta que intenta inculcar cierta ética en
el desarrollo de la investigación.
En nuestro país no se ha legislado al respecto,
solamente existe algo en lo que se refiere al tema
medioambiental que dice relación con los alimentos transgénicos, por lo cual se
hace necesario el análisis de estudios publicados que profundicen en el
análisis de los efectos que podría tener la aplicación de la
nanotecnología en los diferentes productos que consumimos y usamos a
diario.
RESUMEN
En resumen, no es sorprendente que la
Nanotecnología pueda ser considerada como la Tecnología Fundamental del
Siglo XXI que provocará sin duda, sí no ha provocado ya, una Nueva Revolución
en los campos del pensamiento, de la economía y de la sociedad a tal punto que
se requerirá de todo el esfuerzo de científicos, tecnólogos, políticos,
economistas, y profesores para conducir de forma armónica y consecuente
los logros de una nueva tecnología que nos podrá brindar una mejor calidad de
vida si se sabe utilizar adecuadamente, su efecto científico no puede ignorarse
cuando se piensa en su uso y las aplicaciones tanto positiva como
negativamente, la ciencia está en la conquista de esta nueva forma de enlazar
la capacidad de imaginación de trabajar la millonésima parte de un milímetro,
su efecto ético
por su parte se confunde con el efecto que podría tener esto en el pensamiento
de aquel que está por descubrir el horizonte que hará una súper potencia a la
nación o naciones que ocuparán esta ciencia para su desarrollo económico,
lo religioso y la ignorancia están presente en cada paso que da la
ciencia por lo que hablar de efecto a nivel de religión se hace incompatible
muy especialmente cuando esta ciencia podría abrir nuevas vetas a nivel social.
La interrogante se manifiesta cuando nos acercamos a la voluntad real del
hombre acerca de si en realidad estamos jugando o no a ser Dios por nuestra
capacidad cada vez mayor de manipular la naturaleza a nuestro antojo y de crear
instrumentos que del mismo modo nos faciliten la vida, tal vez sea demasiado
apresurado plantearnos estos cuestionamientos pero la velocidad que
mantenemos en muchas y muy diversas áreas del conocimiento nos obliga
como ciudadanos a conservar una constante reflexión en torno a ellas.