Por Jesús Salamanca Alonso / Juan Vicente Herrera está muy ofendido con el partido y sus dirigentes de Madrid. Y lo está porque le han dejado más solo que la una en el asunto de la minería leonesa. Todo hace pensar que ha sido el colmo de despropósitos y vagancia por parte de Rajoy, Cospedal, Sáenz de Santamaría, José Manuel Soria... Han querido dejar caer a Juan Vicente Herrera y les ha salido rana, pero él se marchará sin necesidad de que le enseñen la puerta.
El
ministro de Industria ha hecho más daño a la minería que un nublado de
verano. Ha abandonado a su suerte a los mineros y a sus familias. No ha
sabido dar una respuesta adecuada ni sacar la normativa necesaria para
solventar la solución. Y si a eso añadimos el daño que ha hecho al PP de
Canarias, entonces sí que es para correrle a gorrazos, exigir su
dimisión y ponerle a los cascos de los caballos.
Soraya
Sáenz de Santamaría ha demostrado una cobardía inusual. ¡Ya le gustaría
parecerse a Teresa Fernández de la Vega! Santamaría mostró su falta de
tacto al disculparse por un catarro para no acudir al mitin de León,
donde los mineros habían dicho que "la montarían"; no a ella sino la
bronca. Lo de montarle a ella, tela,... También pedimos su dimisión
cuanto antes. Mariano debe desprenderse de gente que se esconde y que
solo aparece cuando hay luz y taquígrafos. Cuando pintan bastos se
esconden como zorros... o zorras.
Mariano
Rajoy ha dejado solo a Herrera Campo. Le ha fallado en su amistad
personal y lo político. Ni siquiera le ha prestado un minuto de
atención, a pesar de los muchos desvelos del todavía presidente Herrera.
No me extraña que Herrera Campo le pidiera que se mirara al espejo y
consultara si era él la persona más indicada para volver a presentarse a
la presidencia del Partido Popular. Cada vez somos más los que lo
dudamos, pero...