2.3. Justificación
La pertinencia del tema
se encuentra en el hecho de que el docente, que es parte fundamental de las
instituciones educativas, es soslayado al momento de tomar decisiones que
afectan de manera principal, el desempeño del propio docente.
De ahí, que se estime
que el docente debe participar y representar un verdadero factor de cambio
dentro de las políticas de las instituciones educativas.
El docente debe ser
visto como un ser humano profesional, como un elemento único y no sólo como un
valor de cambio, como un objeto más del mercado.
Aplica el siguiente
comentario:
“El
mercado puede ser definido como el sitio donde se producen libremente
transacciones de bienes mediante la compra y la venta de productos. En la
visión neoclásica de la economía, el mercado no requiere de ninguna instancia externa
para su regulación, la oferta y la demanda de bienes aseguran su coordinación,
así, por ejemplo, el volumen de los productos intercambiados, la fijación de
precios o las pérdidas y ganancias son resultado de factores internos al
mercado (Rodríguez
J., Raúl , 1999)”
Así han tratado que
funcione el mercado de trabajo para los docentes, olvidando que lo que está en
juego es la vida, el destino y los conocimientos de los alumnos, aparte de que
el maestro hace un gran esfuerzo por estar al día en cuanta innovación surge
sin que las empresas educativas lo tomen en consideración.
Más grave aún es el
caso de aquellos que se preparan y cultivan para poder luchar por mejores
condiciones de salario, mediante el estudio de maestrías y doctorados que sólo
al alumno le cuestan, pues la institución de antemano sabe que habrá de hacer
negocio, si no, no oferta sus productos. La empresa, al ver que ya está muy
calificado, prefiere darlo de baja y contratar uno más barato, lo que va en
perjuicio de la calidad, prestigio y buen nombre de la empresa educativa y por
supuesto, de la estabilidad laboral y emocional de sus trabajadores, los
docentes.
Capítulo 3. La literatura
científica en torno al tema
El tema, importancia del docente dentro de la
institución educativa como factor de cambio es y ha sido motivo de grandes
volúmenes de literatura que lo manejan. De hecho, el que se sienta docente
estima que deben participar en las decisiones de las empresas de educación. El
que se ostenta como dueño, mantiene la posición contraria.
El problema fundamental está en lo que se busca
producir. El maestro, el que ha hecho de la docencia un apostolado, sabe que no
puede dejar a los alumnos a medio curso, incompletos, ayunos del conocimiento
que deben tener.
Los otros, los directivos, como la madre falsa que
acudió ante el Rey Sabio, Salomón, están de acuerdo en que quien no pague, sea
cortado, es decir, no merece estudiar. Que sólo quien obedezca a pie juntillas,
es candidato a estudiante. Que el pensamiento libre es peligroso y por tanto,
debe quedar proscrito.
Pretender que las empresas impongan a las
universidades lo que han de impartir en su currícula, admitir que los dictados
mercantiles sean de tal magnitud que las universidades privadas y públicas
deban doblegarse a sus pedidos, suena a escándalo, si no fuera cierto. Ya está
por escrito en las siguientes palabras:
“Estas políticas económicas llegan a la educación asimilando la escuela con la empresa y para ello se pone en juego su modelo macroeconómico que se aplica al campo de la educación como todo, en donde intervienen: acumulación del capital fijo (construcciones, equipamiento y otros) y de un factor llamado “Capital humano” (conocimiento, destrezas adquiridas, habilidades innatas); la educación se ha transformado en manera de capacitación y adiestramiento.”…“Otro Punto de preocupación de las políticas educativas internacionales es el imperativo de la capacitación de los maestros en servicio mediante programa remediales aunque idealmente se inclinan por la capacitación a distancia impidiendo una auténtica formación social, cultural y política de los educadores. (Toral, 2008)”
La expresión Capital humano es de
origen mercantil, no social. Las competencias de los trabajadores, estar
capacitados y adiestrados, ahora se transfiere a las universidades, para que
sea a cargo del propio alumno mediante el pago de cuotas y ya no del
patrón-empresario, como obligación constitucional, en México, de otorgar
capacitación y adiestramiento.
Es muy distinto que alguien busque, por
su gusto, aumentar su bagaje cultural, a que le sea impuesta como obligación
manejar un oficio que no le gusta, que no entiende y que no domina. Los hacen
competentes de manera coercitiva, es decir, forzosa.
El docente y cualquier otro trabajador
en cualquier otra área del conocimiento, tiene en México, como derecho, la
capacitación y el adiestramiento. Es función de la Secretaría del Trabajo velar
por que sean impartidas esa capacitación y ese adiestramiento al obrero, al
trabajador. Sin embargo, a raíz de los últimos cambios y de que se pusieran en
boga los criterios de la educación por competencias, es que las empresas
empezaron a requerir personal competente para desempeñar los puestos de trabajo
y en consecuencia, sólo se contrata a quien tenga esa competencia certificada.
La certificación le cuesta al propio
obrero o trabajador, no a la empresa, la que por fin encontró una forma de
vencer a Gobierno y eludir un pago ya establecido en su contra.
El problema es que los funcionarios ven
la situación y no hacen nada para impedirlo. Si este esfuerzo sirve para evitar
que esa práctica se siga cometiendo, habrá sido un rotundo éxito.
3.1. El estado del arte
Para conocer lo más moderno en la
materia, que eso es el significado de la expresión El estado del arte, será
necesario buscar las herramientas y los materiales necesarios para que el
docente pueda investigar y, en consecuencia, producir cada día un nuevo
conocimiento. Obligarlo a permanecer estancado es hacer perder al docente el
gusto por la enseñanza.
También ha de considerarse que en la
actualidad, siglo XXI, resulta totalmente absurdo pretender establecer
diferencias por cuestión de género, de raza o cualquier otro motivo que
establezca la otredad.
Ya ha sido analizado y así lo
encontramos:
A
medida que el mercado de trabajo se fue abriendo para los hombres, estos iban
dejando la enseñanza y, debido a que la mayor parte de los mercados de trabajo
estaban cerrados para las mujeres, estas accedieron a la enseñanza y trabajaron
por los más bajos salarios pagados en los distritos escolares. (Biddle, 2000)”
El logro de los varones de obtener un
salario mayor al de las mujeres por realizar similar trabajo, no puede en modo
alguno ser motivo de orgullo.
Al contrario, esa situación debería ser
publicada para nunca perder de vista que las injusticias se han dado, que son
reales y que aún ahora, en pleno siglo XXI, existen seres que estiman ser
superiores a los demás, tomando como base sus preferencias sexuales, su color
de pelo o de piel, su estatura o cualquier otro rasgo discriminatorio.
Aparece
también, el comentario que en redes sociales dejara la Titular del Área de
Ciencias Sociales del Centro de Investigaciones Jurídicas y Sociales de la
Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, en Morelia, Michoacán, quien
cuenta con un Doctorado en Derecho y ha coordinado múltiples foros alusivos al
tema de la educación, a pregunta expresa del autor y cuyo tenor literal es el
siguiente: “José Gómez Porchini: El trabajo que estoy haciendo habla
exactamente de eso: que el docente no tiene derecho más que a un mísero sueldo
y a impartir su cátedra, claro, libre, pero sólo eso. La empresa educativa se
lleva de todas, todas. ¿Debe el docente intervenir en la conducción de las
universidades? Ojalá me dé su opinión!!”
Cabe
advertir que la Dra. Da Cunha es portuguesa de nacimiento y ya vecina de
México, por lo que su manejo del lenguaje presenta reminiscencias del
portugués, su lengua materna y nativa. Lo interesante es el valor de su
aportación y que a continuación se reproduce tal cual:
“Teresa Da Cunha Lopes: Interesante y
muy oportuna su investigación. Además tenemos todas las responsabilidades y
estamos perdiendo la poca autoridad que teníamos. El grande error ha sido el de
apartar al docente-investigador de la conducción de las universidades: 1o.
minimizando su presencia con el agrupamiento de la mayoría de nosotros en la
precariedad laboral ( lo quita al docente su autonomía y libertad para lo
colocar en una relación clientelar con las autoridades del momento y en la
total desprotección frente a los grupos organizados); 2o. colocando la
conducción de las universidades en las manos del Apparatchik que no es un actor
del proceso enseñanza-aprendizaje, pero sí un experto en la manipulación de los
números y en la producción burocrática de los grandes ejercicios de simulación,
llamados certificación y acreditación. Todos pierden: la institución, los
alumnos, los docentes e investigadores. Todos, menos el Apparatchik, el
grillero, el burócrata. Pasamos de centros del conocimiento, de reflexión
colectiva, de innovación en la libertad, de contestación, a centros de
represión. (Gómez P., 2011)”
En
efecto, el docente ha perdido injerencia en el manejo de los centros
educativos, ha sido relegado y hecho a un lado por unos directivos cada vez más
hambrientos de poder y dinero, que lucran con la necesidad del educando y que,
además, se aprovechan del estado de precariedad del docente.
3.2. Las referencias documentales actualizadas
Por
referencias documentales se deben entender los textos que se manejaron para
elaborar el presente trabajo. De cada uno de los que se citaron de manera
directa, aparece su enlace correspondiente o la información del texto.
Adicional,
se consultó vía las redes sociales, Facebook y Twitter, las más populares, la
información respectiva habiéndose conseguido opiniones que, por la calidad de
sus autores, se estimaron válidas como soporte del presente esfuerzo.
Algunas
de las citas son del día primero de julio de dos mil once, fecha límite para la
entrega del trabajo. Más actuales no pueden ser.
3.2.1. Las instituciones
No existe
participación de institución de ningún tipo en el presente trabajo. No existe
patrocinador, no hubo quien cubriera los gastos ni tampoco, quien deseara
anunciarse.
Las
instituciones citadas lo han sido por que se imponía la cita, en razón del contexto
en que fueron citados.
Por tanto,
ninguna institución puede reclamar derecho alguno sobre el presente trabajo. El
único responsable y cuya opinión ha sido la que ha conducido el camino del
trabajo que hoy ve, es el propio autor.
3.2.2. Los expertos
Para
arribar al último de los puntos del temario a desarrollar y precisamente antes
de las conclusiones, se debe atender la opinión de los expertos, según el
criterio editorial sugerido.
En primer
lugar, destacar la importancia del docente, según la expresión que a
continuación se reproduce:
“…todas las actividades importantes que tiene asignadas
la universidad ocurren a través de la intervención directa del personal
académico, el resto del personal universitario, como señalaba Clark (1982c),
por importante que sea la función que desempeña, tiene un papel de apoyo a las
tareas fundamentales de la universidad: la docencia y la investigación
(Grediaga Kuri, Rocío , 1999)”.
Si se buscan
los factores que inciden en los cambios y en la administración de las
instituciones educativas, aparece siempre en primerísimo lugar la función del
docente, que representa las tareas fundamentales de la universidad: docencia e
investigación.
Para ello,
debe tomarse en consideración que el fin último de la universidad es impartir
cátedra y buscar nuevos caminos, nuevos modos de hacer las cosas y, en su caso,
arribar a formas nuevas de conocimiento, mediante la investigación.
El saber que
el personal docente está en constante actualización en su propia disciplina y
más aún, que aprende cosas nuevas de todas las áreas del conocimiento, permite
a la institución y a los clientes, el alumnado, saber que la educación es de
excelencia.
Tan
ha sido motivo de actualización en el caso del autor, que ha buscado
conservarse al día en materia de informática mediante los cursos en cómputo y
posteriormente con el Diplomado en Informática a que convocara la Institución,
Petróleos Mexicanos.
Así,
es capaz de ser autor de un blog: México debe salir adelante http://mexicodebesaliradelante.blogspot.com/ y uno diverso Vale la pena, http://gomezporchini.blogspot.com/, en el que además de publicar notas suyas, el
autor publica infinidad de notas de diversos amigos, de alumnos y aún de
desconocidos pero que a juicio del autor, tienen los merecimientos suficientes
De igual modo, ha venido publicando
notas y editoriales en diversos medios escritos y electrónicos en la república
mexicana, que le han valido para contar entre sus amigos, a algunos de los más
destacados escritores contemporáneos.
Se publicaron en Facebook y Twitter las cuatro
preguntas que aparecen en el punto 2.2 Objetivos y que a continuación se
reproducen: a) ¿El docente es parte integral de la institución
educativa o es sólo un empleado más? b) ¿La opinión del docente debe ser
escuchada y atendida por los niveles directivos y gerenciales de la institución
educativa? c) ¿El docente debe ser consultado para la elaboración de los planes
de estudio? d) ¿La institución educativa debe respaldar las decisiones
disciplinarias de los docentes o debe soslayarlas? Se obtuvo un amplio número
de respuestas en ambos medios electrónicos, de los que sólo se reproducen
algunos, como puede verse a continuación:
@JNelsonE Juan Nelson Enríquez @ppporchini El maestro puede solamente eficientar el
currículum o innovar con salidas tangenciales (salir del currículum)
@Guioroberchin Roberto Aguirre Guio @ppporchini Nadie se cuestiona si lo que está haciendo
es funcional o no. Si no funciona, lo más cómodo es culpar al alumno
Joaquin Rivera ...es y debe de ser
una parte integral, de hecho es la última pieza y a la vez la más importante,
porque es el contacto directo y el termómetro con el alumnado.
@JNelsonE Juan Nelson Enríquez @ppporchini El currículum x especialistas con ideología del
Estado, maestro puede modificar métodos y conocimientos refaccionarios no el
currículum
@hilda_kamui Hilda Kamui @ppporchini B) Por supuesto!! Quienes si no ellos son los que
reciben las opiniones de los alumnos? Administrativo no escucha al alumnado.
@Papacito001 Papacito001 @ppporchini me parece que si debe de influir, como todos son
los que viven la materia
@ChecoPerVal Sergio PérezValencia @ppporchini Claro que debería, de forma organizada. Pero si no
son “institucionales” les hacen la vida imposible
@Guioroberchin Roberto Aguirre Guio @ppporchini Y es en esos vacíos que toman lugar las políticas
educativas que se generan fuera de los intereses propios de la enseñanza.
@Guioroberchin Roberto Aguirre Guio @ppporchini Por supuesto que es el docente el que debería tener
la última palabra en la política educativa. Está en el frente de batalla
La opinión de los
encuestados, la opinión de los que manejan educación en México, es coincidente
con la del autor: entre los cambios profundos que le urgen a la educación en
México, está el permitir que el docente tenga voz y voto en las decisiones
relativas al sector.
Continúa en http://bit.ly/pVHLhw