En otra comunidad autónoma se le caería la cara de vergüenza a cualquier consejero de educación, pero en Castilla y León….. se nos cae la cara de vergüenza a los ciudadanos y ciudadanas al comprobar que aguanta nuestro consejero carros y carretas con tal de mantenerse en el machito.
El lunes
explicaré a ustedes la falta de ética de este individuo y su falta de
dignidad. Tengan presente que no le va a la zaga el presidente de la
comunidad; ahí tienen el desprestigio acumulado en el caso del HUBU,
donde alrededor de 100 millones de euros no están nada claros.Y no solo
no están nada claros sino que puede ser (será) el escándalo de las
próximas elecciones autonómicas.
En lo que se
refiere a dimisiones, nada que ver el caso de los “gusanos” aparecidos
en la sopa en seis colegios de León y Segovia, con lo sucedido a la
ministra alemana de educación del gobierno Merkel por plagiar una tesis
doctoral. O lo sucedido en Noruega con el que fuera ministro de
educación, que dimitió cuando apareció en una localidad noruega un
analfabeto funcional de 36 años. El ministro se marchó por propia
iniciativa y sin que nadie le apuntara con el dedo. Por cierto, él nada
había tenido que ver en ello porque apenas llevaba dos años como
ministro.
Después de los ridículos y fracasados intentos de trasvase de la ESO en la zona rual, hace dos años, y ahora los “gusanazos” en la sopa de seis colegios, nadie sabe a qué espera el torpe del consejero de educación, Juanjo Mateos, para marcharse a casa cuanto antes. A sus años… ¡sopitas y buen vino!
Si es por el motivo que todos sabemos, se habrá ganado el desprecio de la comunidad educativa al completo. Hay quien dice, como el propio portavoz del PP en la Junta, que si le tienen que sustituir ‘Juanito’ (secretario general) o el tal Sánchez-Pascuala pues…. ¡mejor que se hunda la educación cuanto antes, pues ya habrá tiempo de reconstruirla!