La práctica de
hábitos saludables es fundamental para mantenerse sano y en buen estado anímico
y físico. Aquí desarrollamos cinco buenas costumbres para que practiques en el
día a día. No hay muchos secretos: Ejercicio y consejos nutricionales.
Desayuna bien. Come una cantidad
necesaria de carbohidratos
y grasas, no tienes porqué evitar nada, pero tampoco abuses. Consume productos muy elaborados y
sustitúyelos por productos de temporada, integrales y orgánicos. Sáciate un 80%
y quédate
con un poco de hambre. Come tranquilo, no abuses de los lácteos y mastica
bien los alimentos.
Haz ejercicio y mantente activo. No vivas en el sedentarismo, entre horas come sano y no recurras a snacks ni alimentos grasos, aprovecha
siempre que pueda para dar pasos y ve a casa usando escaleras y no siempre es
ascensor y escaleras eléctricas. Bebe agua y haz que tu sangre fluya siempre
que puedas.
Sacia la sed. Bebe la cantidad
justa de agua. Se recomienda una ingesta de aproximadamente 30 a 35 ml de agua
por kilo de peso, es decir alrededor de 2 a 4 litros de agua al día. Según la
constitución. Ojo, no es bueno pecar por exceso ni por defecto.
Ríe. La risa protege del estrés
y mejora la salud. Contrae los músculos abdominales, además de 15 músculos
faciales. Fortalece el sistema inmunológico y aumenta las endorfinas. No es que
la risa sea adelgazante, pero sí mejora a nivel general la salud.
Pasa revisiones de salud de forma habitual con tu médico
de cabecera. Importantísimo para superar cualquier
problema de salud: la prevención. Detectarlo a tiempo. Si tienes una revisión,
pásala y será la mejor manera de estar preparado para el futuro.