La mentira en la
política es necesaria, pero el que miente, nunca debe perder de vista cuál es la verdad. Y menos
aún, creer también en la mentira, porque cuando eso sucede, ya no se la puede
seguir ocultando a la verdad.
Jonathan Swift aristócrata
y escritor ingles 1733
En pocos días El Checho Batista y sus estrellas: Lionel Messi, Carlos Tevez, Gonzalo Higuaín, Ezequiel Lavezzi,
Diego Milito, Sergio Agüero y varios más de la Selección Argentina de Fútbol; Nos
harán olvidar momentáneamente, de otras figuras y sus equipos, como: Moreno, el Indec y la inflación, Moyano, las
denuncias de enriquecimiento, lavado y corrupción sindical; Shoklender, la
estafa a Hebe de Bonafini ,el enriquecimiento y las denuncias de lavado,
Morgado, Rachid y las irregularidades del Inadi, Mariano Recalde y las pérdidas
graves de Aerolíneas, los millones que cuesta el aparato comunicacional oficial
y el Fútbol para Todos y varias
obscenidades institucionales más. Todas –lo acepte o no-bajo la dirección, de
Cristina Kirchner, última responsable institucional y cabeza de este armado de poder político.
El método se
repite, el poder central en lugar de
sostenerse, en las instituciones que la sociedad elige con su voto- puestos
ejecutivos y legislativos- se arma en
función de corporaciones, entidades y agrupaciones, que en el día a día pueden
hacer gobernable o no un país. Sindicatos, cooperativas, grupos sociales,
grupos piqueteros, forman el brazo de la acción y los Sectores intelectuales,
Los grupos militantes y los de DD.HH, le dan el sustento conceptual, que sumado a la comunicación, legitiman los costos reales, que esto tiene
para la sociedad.
En la teoría,
todo parece perfecto, los grupos de acción, alzan las banderas de la Militancia, de La Justicia Social, el Progresismo, la
equidad, y la redistribución de la renta
y eso justifica cualquier acción contra cualquier supuesto cambio de signo
político, aunque en lo práctico, sus acciones siempre sean contra la sociedad. Esto sumado a
la poca coherencia y solvencia de la Oposición, lleva a pensar que nadie más
podría gobernar. A esta sensación la crean, incentivan e incrementan, por un
lado los actores opositores y sus inocuas acciones y la amplían, los conceptos de los intelectuales que apoyan
el Modelo, el refugio moral que significan los grupos de DD.HH y el
enorme-aunque con poca llegada- aparato comunicacional, privado y estatal del
gobierno.
En la práctica,
el Modelo y su armado de poder, cruje. Este tipo de estructuras, que se arman
de un modo verticalista, con cargos elegidos por superiores, sin intervención
popular, si definiciones democráticas, sino corporativas y que usan como
cemento de unión, el poder político y
económico que alguien da, duran, mientras, las ambiciones y mezquindades no le
ganan, al objetivo superior: el Modelo.
Hoy solo Ella, la presidenta Cristina Kirchner, socia, heredera, y hoy cabeza del armado político,
continúa allá arriba indemne, creíble- todavía- y ajena –aunque todo la roce- a las batallas por el poder, las denuncias de
irregularidades y corrupción, que tiene su estructura. Su discurso sigue siendo
brillante, motivador y generador de confianza. Pero las omisiones, poner
siempre las culpas en supuestos enemigos de Derecha y subestimar
permanentemente a la Oposición, lo alejan de la realidad, que la propia
sociedad percibe.
El Radicalismo
“tibio” se volvió pragmático y sea asoció a De Narváez, porque “quiere gobernar
y tener poder”. Binner se largó solo, sin los Radicales y sin Pino, porque
también quiere gobernar, pero en la suya, sin deber nada a nadie. Duhalde y
Rodríguez Saá, qué destrozaron al Peronismo Federal, siguen adelante, cada cual
por su lado, solo para hacerle daño, quitarle votos peronistas a Kirchnerismo y negociarlos en un ballotage. Y Carrió “apocalíptica y verborragica” pero
siempre coherente con la historia- que termina siendo como ella la prevé pero
sin música de terror- apenas empezó,
pero, le va a hacer notar en su discurso, cada fisura en el Modelo.
La presidenta,
para lanzar su reelección, eligió
nuevamente-como nos viene acostumbrando-la cadena nacional. Los analistas decían
que no era el mejor escenario para hacerlo: el Caso Shoklender, la inauguración
de Viviendas de “Sueños Compartidos” en Chaco a la que no asistió, las
insólitas argumentaciones de su Jefe de
Gabinete, acerca de que “los fondos una vez cedidos por el Estado a Madres de
Plaza de Mayo”ya no le correspondía controlarlos” y el anuncio de reemplazar Policía Federal por
Gendarmería y Prefectura en la Zona Sur de Capital Federal; convergían en un conjunto de situaciones desafortunadas, para
un lanzamiento. Sin embargo la presidenta, apostó
al golpe de efecto y dijo…”otra vez me voy a volver a someter…cómo no
vamos a seguir adelante”
Pero la
realidad, a Ella y a cualquier candidato que aspire seriamente al Sillón de La Rosada en 2012, les comienza a pasar factura
seriamente. Aunque pocos hablen de esto, hoy en la economía argentina hay no
menos de cuatro valores distintos para el Dólar (el oficial, él Blue, el del
agro, el de la agricultura, el de la ganadería y el de los exportadores) y sin
contar que además amigos y ciudadanos
comunes, tampoco lo pagan el mismo valor.
Como dice la publicidad oficial en “El fútbol
gratis para todos”…”la luz hoy te cuesta por día, lo mismo que un alfajor” eso
si vivís en Buenos Aires o el Área Metropolitana, en el resto del país, la luz,
el gas y el transporte público cuestan el triple.
El Superávit Fiscal que se levanta como bandera de victoria- y lo
es- pero funciona a fuerza de altas retenciones, a altos precios
internacionales de los granos y crece con la inflación- aún con la irreal que
dice el Indec- ósea: lo está pagando la
sociedad, no los grupos económicos y poderosos, si no la gente común y los
productores. Y entre muchos otros problemas que ya no pueden esperar, están
también, los planes y subsidios, con gran clientelismo y corrupción, que están
extendidos por todo el territorio.
“El Modelo” se
resquebraja, pero eso no es lo peor, ya que, si ocurre un cambio de signo político-partidario
en las próximas elecciones, justamente no va a ser por razones económicas, sino
políticas y sociales. Es la primera vez que en democracia, si la sociedad, elige otra gestión, lo hará por razones que no
sean estrictamente económicas o en medio de una crisis. Por eso lo más grave,
no es si eligen la actual gestión o eligen apostar a un nuevo armado político,
lo más serio, es que ni oficialismo, ni oposición, proponen cómo salir de este
modelo sin causar más problemas a la sociedad.