El sistema
educativo nos maneja rango de edades, grado de docentes, nos dice que los
docentes deben estar preparados para estar al frente de un grupo sea del grado
que sea, pero tristemente la realidad es otra, la educación que está viviendo
México está más cercana a su privatización que a la calidad que el pueblo
mexicano necesita, desde la participación de la inversión privada hasta la
falta de espacios a nivel superior para los miles de jóvenes que año con año
sufren el rechazo de las diferentes universidades.
desde la década de
los años 90, las grandes escuelas de impartición de estudios superiores como la
UNAM, IPN, Chapingo, UAM y sus similares en cada entidad federativa, han visto
mermado su ingreso económico y material con el cual poder ofrecer mayor cupo
académico, ante la mirada impávida de la clase política y el silencio
devastador de la mayor parte de los mexicanos. El escenario de la educación
mexicana no es esperanzador, por el contrario, nos muestra que si el gobierno
no toma medidas drásticas, el proceso privatizador seguirá avanzando a pasos
gigantescos y la corrupción imperante en las universidades públicas será un
detonante en la apropiación de los partidos políticos y la violación de la
autonomía universitaria con todas las consecuencias que esto generará.
CONCLUSIONES:
México todavía
tiene un rezago educacional que se encuentra muy lejos de una enseñanza del
futuro y que se encuentra actualmente pasando por un enorme bache que está
retrasando a un más la educación. Los docentes en su gran mayoría no se
interesan por transmitir en realidad los conocimientos debidos, han caído en el
conformismo y en solo preocuparse por tener un mejor sueldo sin trabajar, les
falta preparación y retomar lo que es en verdad la enseñanza. Los alumnos
carecen de armas para enfrentarse a la sociedad y para defender sus ideales
ante las adversidades que pueden pasar por su vida, han aprendido a ser
conformistas y a no esforzarse en aprender más allá de lo que se les enseña. El
gobierno siempre se preocupara más por las clases altas y del dinero que puede
obtener con un pueblo obrero y manipulable a un pueblo más culto que levante en
alto el nombre de su país.