Resulta notorio toda la complejidad de los cambios
que se desembocan, llegan a ser asfixiantes, pueden ser nostálgicos, en algunas
ocasiones devastadores o simplemente fugaces.
La sociedad
se ha tornado en una guillotina, arma de doble filo estilo 1984, tomando como
lineamiento la imposición de un pensamiento único.
¿Cuando fue la última vez que tomamos una decisión
por nosotros mismos?, todas las circunstancias se dirigen a llevar la guía de
otra persona pero de la manera mas inverosímil, hundiéndonos en lo mas
paupérrimo, condenados a ser un tabula rasa esperando programa para funcionar
correctamente
Toda la discusión de la historia humana plantea la
necesidad de libertad, el buscar nuevas miras, nuevos proyectos, el significado
de la sociedad no es robotizar, no es ser iguales, jamás los seremos, nuestro
llamado no es de igualar el pensamiento, sino en contraste con todo esto, es
del usar todas esas diferencias en pro de la consigna que enmarco aquí.
Donde quedo el respeto por lo único, por lo
excepcional, no quiero ser una mas del montón, y dudo que en algún momento lo
pensaron, entonces como recordatorio de lo que debemos ser, avancen no de
manera superficial sino que seamos capaces de crear nuevos paradigmas, no mas
limitaciones ya que son barreras que se imponen.
Todo depende de cada uno, no de los demás, pero
como dicen por ahí "Una golondrina no hace verano"