¿Qué nos dice la elección del nuevo Papa?
Pensando en ideal, es
lo que deseo expresar en estos instantes. ¿Qué esperamos del nuevo Papa? Lo
primero, que ojalá continúe transparentando las acciones de la Iglesia. Que
sepa dirigir de buena manera las reformas tan necesarias para nuestro pueblo;
pero no reformas que modifiquen el credo religioso, sino, que seamos capaces de
regresar al Evangelio, el norte que jamás debió perder la autoridad eclesial,
ni los laicos.
Espero, a la vez, que el nuevo Papa sea capaz de sostener sobre sus hombros la responsabilidad de limpiar la Iglesia desde adentro. Que en el afán de buscar la verdad, no se escondan escandalosos crímenes que tanto daño han provocado en muchas personas y familias.
Es una invitación a
la renovación, sobre todo, aprovechando la instancia de vivir el Tiempo
Litúrgico de Cuaresma, que nos invita a la Metanoia; el cambio de mentalidad
tan necesario en estos días.
Basta ya de justificaciones. La vida de fe exige responsabilidades. Debemos ser coherentes, ahora más que nunca. Es la gran posibilidad que tiene la Iglesia de continuar la senda que marcó Benedicto XVI: Con la Iglesia no se juega.
Pastoralmente,
esperamos que el nuevo Pontífice nos brinde un nuevo aire evangelizador, más
misionero, que se vuelque a los continentes y acerque las posiciones tan
diversas que entre nosotros presentamos. La esperanza no se puede perder por
errores de personas que se alejan del Evangelio. Dios es mucho más que una
persona…
Pedimos a Nuestro Padre que nos brinde la esperanza y energías necesarias para continuar el trabajo evangelizador en el mundo. Que Nuestra Madre nos ayude a no decaer y mirar los días venideros con mucho optimismo.
Que este tiempo de renovación, nos invite a cambiar la mirada y renovar nuestras acciones.