El costo de la fama
Derecho | 05/02/2013

           

Recientemente salió a la luz pública el caso de Pablo Mackenna, siendo acusado de supuesto abuso sexual a una menor de 9 años, y en aparente estado de ebriedad.

Llama la atención esto por varias razones: Primero, es una figura pública que trabaja en medios televisivos, por lo que está constantemente expuesto y a la vez es visto como referente para algunas personas, por lo que el enjuiciamiento es mucho más duro con respecto a cualquier civil; segundo, está siendo acusado por abuso sexual, y digo acusado porque al salir esta noticia, automáticamente se convirtió en un abusador, sin tener en cuenta que para determinar esto hay un procedimiento previo.

Con respecto a esto, me importa el segundo punto. Si bien el primero es importante y digno de analizar, el segundo punto tiene relevancia jurídica, que es el enfoque que pretendo darle a esta columna.

Vamos por parte. ¿Qué hace una niña de 9 años en un casino a altas horas de la noche? Esto ya de por sí es una interrogante que merece especial atención. Luego, ¿por qué está siendo acusado de algo que aún no ha sido comprobado? Sin duda esta cuestión sí que merece ser destacada.

Hoy en día, el común de las personas no entiende que para determinar a las personas culpables de algún delito y/o falta, debe haber un proceso previo, en donde se le deben dar los derechos al presunto culpable para poder defenderse. Esto es lo que se conoce como “presunción de inocencia”, uno de los principios fundamentales en derecho.

En este caso en particular, se está condenando públicamente a una persona que es denominada “famosa”, atentando contra su dignidad y su imagen pública, lo que evidentemente también se convierte en un error, ¿no? Hasta que la investigación a realizar no dictamine que el Señor Pablo Mackenna es realmente culpable, encuentro curioso que ya se le esté tratando con adjetivos descalificativos tales como: “pedófilo”, “abusador” o “viejo verde”.

Por tanto, en esta situación, a mi juicio, ambas partes están cometiendo un error. La señora que hace la acusación debe atenerse a las normas judiciales comunes para todo proceso y no debe comunicar ni emitir juicios de valor frente a los medios de comunicación. Luego, el señor Pablo Mackenna, en caso de ser culpable, evidentemente estaría cometiendo no un error, sino un delito penado por la ley.

Nicole Solís de Ovando M.

Comentarios

4 - Nicole Solis de Ovando - 06/02/2013 01:39
Gracias por la fuente. Mañana subiré la segunda parte de esta columna basándome en esos antecedentes judiciales proporcionados.

Saludos
3 - Hernán Narbona Véliz - 06/02/2013 00:55
http://www.eldinamo.cl/2013/02/05/los-antecedentes-judiciales-de-la-mujer-que-acusa-de-abuso-sexual-a-pablo-mackenna/
2 - Nicole Solis de Ovando - 05/02/2013 23:28
Muchas gracias por su comentario, Estimado. De la misma manera, concuerdo con todas sus aseveraciones.

Saludos cordiales.
1 - Hernán Narbona Véliz - 05/02/2013 22:48
Algo huele mal en Dinamarca. Es una situación rara. Un tipo ebrio, de la tele,conocido. Una mujer que se pasea por un barrio nocturno con una menor.La deja sola,sentada en una escalera y se va a pedir permiso para pasar al baño "a vomitar". ¿Qué madre anda a esas horas con una niña de 9 años? Concuerdo con las dudas razonables que plantea Nicole. Que SENAME investigue esa maternidad irresponsable. Hay mendicidad de niños en Viña,con adultos explotando menores. Habría que descartar esa posibilidad. Y respecto al estado de ebriedad en la vía pública,es lamentable e impresentable y el infractor debe entender que si alguien tiene vida pública siempre estará en vitrina,con riesgos de escándalo, como los que se dieron en este caso.
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