Resumen
En este artículo nos acercaremos a la
figura del botánico y agrónomo Antonio Blanco y Fernández, personaje importante
en la historia de la enseñanza de la agricultura a mediados del siglo XIX.
Cargos y responsabilidades
El valenciano Antonio Blanco y Fernández,
según Colmeiro[i],
o natural de Segura de la Sierra (Jaén), según Braulio Antón Ramírez[ii], fue
doctor en medicina y cirugía. Después de aprobar la oposición a la cátedra de Agricultura de Santiago de Compostela en 1835, se hizo
cargo, de forma gratuita, de la Cátedra de Fisiología Vegetal de la Real
Sociedad Económica Matritense, creada a principios de 1838, durante los escasos
meses en que estuvo abierta, ya que, muy pronto tuvo que marchar a Valencia
para hacerse cargo de la dirección del Jardín Botánico de dicha ciudad y por haber sido
nombrado profesor de física vegetal en dicha ciudad[iii].
En 1861 fue profesor de la Escuela
Central de Agricultura. También enseñó agricultura en el Ateneo. Se le concedió
la Orden de Isabel la Católica. Fue miembro de la Sociedad de Ciencias
Naturales y Bellas Artes de Barcelona, de la Real Sociedad Económica Matritense
de Amigos del País, de la Sociedad de Ciencias Médicas y Naturales de Bruselas,
de la Sociedad de Horticultura de Lieja y de la Sociedad Médica del Primer
Distrito de París.
Obras de
Antonio Blanco y Fernández
En el año 1834 publicó un Tratado elemental de Botánica en Valencia
donde, al enseñó, como hemos señalado, la fisiología vegetal. La siguiente obra
de nuestro protagonista, en un orden cronológico, fue su Discurso sobre las utilidades principales de la botánica, Valencia,
1844. Colmeiro nos avisa, por su parte, de otra obra publicada entre 1845 y
1846, en Madrid, que lleva por título, Introducción
al estudio de las plantas y que sería,
siempre esta autoridad, una copia de una obra de De Candolle, que había escrito
con un título diferente[iv]. Sin
lugar a dudas, su publicación más conocida fueron sus Elementos de Agricultura teórico-práctica[v], obra
con grabados, y que fue el manual empleado en los Institutos de segunda enseñanza[vi]. A
propuesta del Real Consejo de Agricultura, Industria y Comercio se publicó en
Madrid en 1857. Del año 1859 es su Ensayo
de zoología agrícola y vegetal. También escribió, Tratado sobre el cultivo de la vida y elaboración de vinos, Madrid,
1863 y Arboricultura o sea, cultivo de
árboles y arbustos. Lecciones dadas en el Ateneo Científico y Literario de
Madrid, Madrid, 1864.
[i] COLMEIRO, M., La Botánica y los botánicos de la Península Hispano-Lusitana. Estudios
bibliográficos y biográficos, Madrid, 1858, págs. 203-204.
[ii] RAMÍREZ, B. A.,
Diccionario de Bibliografía agronómica y
de toda clase de escritos relacionados con la agricultura, Madrid, 1865,
pág. 865.
[iii]
Esta
cátedra ha sido estudiada por este autor. Véase: MONTAGUT CONTRERAS, E., “La
cátedra de fisiología y patología vegetal de la Sociedad Económica Matritense, en
Torre de los Lujanes, nº 43 (2001), págs. 255-262. Por otro lado, puede
consultarse, Junta pública
estraordinaria (sic) de la Sociedad Económica Matritense : celebrada en 11 de
Febrero de 1838 con motivo de la instalación de la cátedra de Fisiología y
Patología de los vegetales con aplicación á la medicina y á la agricultura, Madrid, 1838.
[iv] Sobre la influencia de De Candolle en
Blanco y Fernández: MARÍ I BALCELLS, V. J. “Botànics y Geólegs en el Prat de
Llobregat de fa cent anys”, en Gimbernat. Vol. XXXV, (2001), pág. 77.
[v]Podemos consultar la obra en la red:
[vi] Ver: BURGUEÑO,
J, y NADAL, F., “Agrimensores para un país sin catastro. La enseñanza de la
agrimensura en los institutos de segunda enseñanza (1857-1887): el caso de Lleida”
y que se puede consultar en el siguiente enlace:
http://www.ub.edu/gehc/pdf/AGRIMENSORES_PARA_UN_PAIS_SIN_CATASTRO_Lleida.pdf