Poesía contemporánea y corrientes de vanguardia
Literatura | 06/05/2011

La poesía española contemporánea acepta como punto de partida la generación del 98, movimiento renovador que se produjo en la madre patria en las postrimerías del siglo XIX, y que se entrecruza con el modernismo. Como ya hemos visto algunos críticos consideran a la generación del 98 como el modernismo español, pero también hemos visto cómo esa asimilación no es válida si tenemos en cuenta las características de sus principales figuras, tales como Unamuno, Baroja, Azorín y otros. Fue sin duda importante la influencia que Darío ejerció entre los escritores españoles, pero esos resultados se vieron reflejados más adelante con Villaespesa, Rueda, Juan Ramón Jiménez, etc. Existió una profunda diferencia entre el modernismo y la generación del 98; los modernistas eran esteticistas, amantes de la expresión sensorial, exquisita y ornamentada, y se complacían con la música y el lujo del verso; los noventiochistas fueron intelectuales, razonadores, de intención política, social y económica, dentro de una expresión contenida y sobria – a veces seca – como la de Unamuno.

Importancia y consecuencias del 98

Ángel Ganivet (1865-1898), ensayista español de honda raigambre hispanista, fue el mentor del eje del ideario que representaba el elemento aglutinante de la generación del 98. Cuba y la pérdida definitiva de las últimas posesiones coloniales de ultramar: Cuba, Puerto Rico y las Filipinas, una viril reacción localista se opera entre los hombres de letras, ante la literatura pesimista de sus predecesores y frente a morbideces de secuelas exóticas que ellos conceptuaban de decadentes y vanamente importadas, se esforzaron por hacer prevalecer la integridad del espíritu español, noblemente representado por el estoicismo senequista y el ideario del Cristianismo.

Con una rigurosa actitud estética, hicieron de la sencillez un principal atributo, que se levantaba contra los excesos retóricos del período anterior. El paisaje de Castilla, con su gravedad esteparia, parecía encarnar el alma española, que se consubstanciaba también innegablemente con la figura esmirriada del inefable manchego.

Tal es lo que parece percibirse, como una aroma de melancolía, en estos bellos versos de Antonio Machado (1987-1939). Desnudos, sobrios, impregnados de gravedad …del Duero.

El Duero cruza el corazón de roble

de Iberia y de Castilla. ¡Oh, tierra triste y noble,

la de los altos llanos y yermos y roquedas,

…………………………………………….

…y también en éstos, sobre el mismo tema, de su hermano Manuel (1874-1947):

NUEVAS ESCUELAS – PANORAMA EUROPEO EN EL SIGLO XX
Numerosas son las explicaciones que se han intentado para justificar la aparición y permanencia (algunas muy fugaces) de las innumerables escuelas poéticas surgidas en el siglo XX, algunas de las cuales propusieron para las letras transformaciones y novedades nunca antes imaginadas hasta entonces.

Algunas de esas explicaciones nos hablan de la angustia del hombre del siglo, que tiene su origen en las penurias y vicisitudes derivadas de la industrialización, para un ser humano cada vez más intelectualizado  y consciente de lo que ocurre a su alrededor.

También se nos habla de las cicatrices morales (algunas aún son heridas) dejadas por dos guerras espantosas y algunas otras conflagraciones – no tan generales – pero que han involucrado a importantes sectores del concierto internacional.

Tal vez, también sea dable rastrear las causas de transformaciones tan profundas en el mero hastío producido por el tránsito continuo de sendas tan holladas generación tras generación.

Sin embargo, la contemplación del panorama total no debe confundirnos. No todos los rincones de la literatura han sido invadidos (menos aún conquistados) por estas nuevas tendencias. En todas partes – cual reservas inexpugnables- han permanecido escritores fieles a las más caras tradiciones de la lengua, aceptando sólo aquellos cambios que los nuevos tiempos imponen con sus fenómenos irrefragables, pero respetando y amando los moldes que establecen, no las escuelas o preceptivas, sino las íntimas convicciones artísticas. Con el máximo rigor cronológico posible, mencionaremos –no todas- las principales escuelas literarias de nuestro siglo, haciendo al propio tiempo referencia a sus características primordiales, como así también a los literatos adictos a cada una. Resultará útil hacer notar que muchas de las manifestaciones literarias de los movimientos a que haremos referencia, pertenecen a la prosa, especialmente a la novela. También conviene subrayar que ninguna de las escuelas de vanguardia ha tenido una vigencia perdurable; a lo sumo, es posible contabilizar ciertos rastros y fisionomías diluidos en el torrente de la poética contemporánea, como así también alguno que otro cultor aislado.

IMPRESIONISMO

Coincide su aparición con el comienzo del siglo (1900). Siguiendo las orientaciones de la pintura de la época, los escritores impresionistas aspiraban, no a reproducir la realidad y la naturaleza tal como son, sino a reflejar las “impresiones” producidas por ellas en la sensibilidad del artista. Como lo hace el pintor con el esfumino, el poeta vuelve evanescentes los perfiles de sus imágenes y difusos sus contornos, y logra así cierto efecto de vaguedad y lejanía.

Algunos poetas modernistas utilizaron en sus poemas recusrsos que evocan la técnica impresionista que era, por otra parte, contemporánea de casi todos ellos. Lecturas: Julio Herrera y Reissig, 398-481.-

RASGO

Hay algo con una casa

En el diente de una cuesta,

Y en un cielo de hojalata

…………………….

Job Las Vargas

EXPRESIONISMO

“Aunque no haya fórmula coherente que pueda abarcar todos los aspectos del expresionismo, cabe poner de relieve, como rasgos característicos del mismo, su postura antirracionalista, su afán de dar expresión a la realidad profunda de las cosas, buscándola no en lo externo, sino en las zonas misteriosas de lo inconsciente, la repulsa de todo lo que signifique orden y estructura, su violento anarquismo, su tremenda tensión psicológica que lo hace balancearse entre el éxtasis visionario, el balbuceo lírico y el deseo de acción brutal” José García López. Y el mismo autor continúa así: “…destaca también la valoración radical de lo intuitivo y la negación de la inteligencia, actitud que había de llevar a la ausencia de un verdadero arte y dejar reducido el estilo a una sujeción de exclamaciones, frases elípticas y bruscas manifestaciones de tipo afectivo”.

LLUVIA, SIEMPRE…

Lluvia lenta

Que me caes

Y me traes

Otras tardes hasta aquí.

Prostituta

Que me incitas

Y me invitas

…………………………..

Job las Vargas

La aparición del expresionismo se produjo, aproximadamente, en 1910 y su duración fue efímera. Casi contemporáneamente –tal vez un par de años antes- impulsado por el escritor italiano Felipe Tomás Marinetti (1876-1944), nace otro de los tantos “ismos” literarios: el FUTURISMO; he aquí algunas de las consignas del propio Martinetti: “ Arte vida explosiva… Anticultura… Intuición e inconsciencia creadoras… Estética de la máquina… Destrucción de la sintaxis… Dinamismo plástico… Compenetración y simultaneidad de tiempo, espacio, lejos-cerca. Exterior-interior, vivido-soñado… Arte de los ruidos… Palabras en libertad…

El futurismo, según la poco modesta opinión de su creador, fue el origen de todos los movimientos vanguardistas; además del flaco mérito que tal cosa representaría, tampoco es verdad. El futurismo solo fue la manifestación italiana del la “gran oleada subversiva” como la llama García López, que invadió a Europa a principios de siglo.

DADAÍSMO

Aproximadamente por 1916 el poeta rumano Tristán Tzara da vida a este insólito movimiento literario; según sus postulados, debía suprimirse cualquier relación entre el pensamiento y la expresión. De tal manera, todo rastro racional debía desaparecer de la creación artística, la que se convertiría así en un reflejo balbuciente del o infantil y lo primitivo.

ULTRAÍSMO

Hacia 1918 0 1919 nació en España este movimiento que, según un manifiesto aparecido por entonces al que llamaron “ultra”, pretendía situarse más allá de todos los “ismos”.- En la Argentina fue introducido hacia 1921 por Jorge Luis Borges y adoptado por muchos poetas de esa generación como reacción frente a las prolongaciones diluidas y decadentes de un modernismos que ya había hecho lo suyo. En cuanto ala forma, imponía el uso del verso libre y los contenidos debían caracterizarse por la utilización de metáforas atrevidas y exaltadas hasta su máxima expresión y por la supresión de lo anecdótico y descriptivo. Más que la realidad circundante, el poema describe el mecanismo pensante.

En nuestro país, la revista “Martín Fierro” fue el principal órgano de divulgación de las nuevas ideas, a tal punto que “martinfierrismo” y “ultraísmo” llegaron a usarse como sinónimos.

SURREALISMO (Superrealismo) 1920

Uno de sus fundadores fue el francés André Breton (1896-1966). Leamos a José García López: “…en el primer Manifiesto de André Breton(1924) hallamos definido el nuevo procedimiento como un “automatismo psíquico, por el cual se intenta expresar, verbalmente o por escrito (también en pintura y escultura) el funcionamiento real del pensamiento; dictado del pensamiento fuera de toda intervención ejercida por la razón y de toda preocupación estética y moral”…”siguiendo las doctrinas de Freíd sobre el subconsciente, adoptó recursos para poner de manifiesto las zonas profundas de la realidad, ignoradas por la razón: la escritura automática, la utilización del material onírico, la asociación arbitrara e ilógica… en el fondo, la actitud de los superrealistas no fue sino una etapa nueva de la trayectoria iniciada por ciertos románticos y continuada por el simbolismo”. A pesar de su enorme influjo en el arte actual, como escuela y tal como ocurrió con los restantes movimientos de vanguardia, su duración fue apenas de tres o cuatro años.

CREACIONISMO (1921)

Fue casi contemporáneo del ultraísmo y sus figuras más importantes fueron el poeta Vicente Huidobro (chileno, 1893-1948) y el español Gerardo Diego (1896). Básicamente propugnaba crear el poema a la manera como la naturaleza crea el árbol. Es necesario “crear” una nueva realidad, por vía de la imaginación. Las imágenes se asocian de manera absurda para generar el impacto artístico. Huidobro decía: “¿por qué cantáis a la rosa, oh, poetas?: ¡hacedla florecer en el poema!. Que cada parte de una poesía y todo el conjunto hagan un hecho nuevo, independiente del mundo externo”.

Las características principales del creacionismo fueron, en lo externo, el esquema, la ausencia de puntuación, tipografía de blancos y espacios; en cuanto a los temas, los favoritos referían a los vuelos de estrellas, milagros cósmicos, percepciones traumatúrgicas, etc.- Quizás en la categoría de sub-escuela debamos ubicar al TREMENDISMO, ya que fue el estilo utilizado por escritores que, por sus características, pertenecían a alguno de los vanguardismos citados. “El tremendismo es la expresión de angustia y protesta en que convirtieron su obra algunos poetas –surrealistas y creacionistas- ante el dolor por la sangre derramada en las guerras; la pobreza; la desorientación y carencia de un sentido en la vida; las frustraciones patrióticas”. María B. Schegtel.-

EXISTENCIALISMO

Se sitúa su aparición en 1945, año del epílogo de la más espantosa de las guerras que han azotado a la humanidad –hasta ahora-.-

“El existencialismo, a través de Francia, ha significado literariamente el asombro de vivir, y, ante lo irracional, el hombre –en desamparo ante la imposibilidad de crearse su propia esencia- ha adoptado actitudes cínicas, implacables y agónicas. La actitud literaria ha llevado a los escritores a creerse responsables de la última guerra, como si ellos mismos la hubiesen provocado… esta angustia es bien palpable en las novelas de la tierra  y el hombre hispanoamericanos… la actitud violenta, el cinismo y el sentirse desamparado. Toda esta promiscuidad constituye un delirio permanente en el sentir de los novelistas criollos. El novelista que mejor ha expresado la angustia de post-guerra, es el uruguayo Juan Carlos Onetti con su novela “Para esta noche”, en la que nos presenta el dramático ambiente de una ciudad europea, sitiada durante la segunda guerra mundial. Su estilo es tajante y expresivo. En la obra de Onetti se degusta también esa angustia existencial existente en el hombre actual por las sinrazones de la vida en una gran ciudad. Lectura: El Departamento.-

Por lo visto los contenidos del existencialismo lo identifican mejor que las formas, que pueden contener a aquéllos dentro de moldes más o menos tradicionales.-

Todos estos movimientos literarios que muy someramente hemos repasado, tienen un hilo común que los ensarta, y es la repulsa hacia el realismo burgués y también hacia el elegante y aristocrático decadentismo de fines del siglo XIX. Pero también parecerían compartir la irracionalidad y el desequilibrio psicológico, imperantes en un siglo –sacudido desde sus primeros capítulos- en el que los grandes hechos bélicos y sociales parecen haberlo subvertido todo.

                                                                                                      Prof. Mario Valdez

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