Queridísimos amigos:
Deseo transmitiros esperanza y tranquilidad en estas fechas Navideñas. Dios, por encima de mis humanos defectos entre los que no se cuenta la codicia ni el egoismo, ha sido el impulso de mi vida en el trabajo y la celebración no me hace olvidar el propósito de mis empeños actuales que es cumplir con la confianza que depositasteis en mí y que os agradezco de corazón.
Pese a las muchas dificultades e injusticias acaecidas en mi vida personal y profesional, jamás he perdido la consciencia de la responsabilidad y la importancia de la dignidad atendiendo por el bienestar de quienes me han podido necesitar. Más sólida es la memoria ahora, cuando pienso en vosotros, trabajando para cumplir con los compromisos adquiridos como siempre hice y haré en esta ocasión.
Es por ello que os pido confianza y tranquilidad porque soy consciente de los momentos que vivís y que deseo solucionar. Pongo mi empeño práctico para que suceda así.
Feliz Navidad y que el Nuevo Año 2013 sea pródigo en alegrías que celebraré de corazón junto a las vuestras, siempre con el alma entregada en la Justicia que os pertenece.
José María Ruiz-Mateos
Comentarios
El Sr. Ruiz-Mateos no tiene nada de fariseo, si bienb la necedad, la ignorancia y la mediocridad de sus detractores es cínica para acordarse de lo que venga en gana y olvidar los méritos de un trabajador sin parangón.
Ser ignorante que juzga sin saber es muy común en España; ser empresario y financiero de un ingenio sobresaliente es muy raro, de ahí que los mediocres enjuicien por una mero recelo básico que está basado en la inutilidad y la envidia.
Veremos qué dice gente como usted, cuando el empresario cumpla con los Inversores.
Espero que recapacite usted antes de morirse porque no me gustaría estar en su lugar.
Esto también va por sus hijos, quienes creo que tienen bastante más culpa que usted.