Al menos para que sea un
recordatorio, a propios y extraños, de nuestra historia reciente, me atrevo a
sugerirle al restaurante MONDONGO´S de Medellín, Miami, que incluya este plato
en su oferta gastronómica. Está llamado a ser no solamente plato nacional, sino
internacional.
El fallo en EQUIDAD, proferido por
la CIJ, en el diferendo limítrofe planteado por Nicaragua contra Colombia, no
es para despacharse entre las fiebres tropicales que calientan el alma
nacional, ni para agitar las banderas de todas las extremas, -que a la postre
solo son una-, ni para amplificar el “yoismo”, del yo lo dije, yo lo advertí,
yo…
El fallo, en mi sentir, tiene unas
más finas características, no es casual, ni mucho menos en equidad; al punto,
es preciso fijar algunos mojones que han de tenerse en cuenta, siendo el
primero el conformado por los EE.UU. que según la Agencia Internacional de
Energía (AIE), será hacia el año 2020, el mayor productor mundial de petróleo,
con lo cual supera su dependencia, de importación de crudo, de países
políticamente inestables, Arabia Saudita, Irak, Irán, etc.
El que EE.UU. logre tal propósito,
quizás ayude a enmendar la crisis de la democracia americana, agudizada en la
administración Bush y sobre todo cumpla el efecto de re potenciación de la nación
americana, en el contexto mundial, seriamente debilitada por las llamadas
“mentiras de Estado” del presidente Bush, en los incidentes vinculados con la
ejecución de Sadam Hussein, la guerra contra Irak, el 11S y Al Qaeda y los
levantamientos civiles en otros países, contra sus dictadores, política
exterior americana de la que ya se sabe, solo tenía como causa y fin el
aseguramiento de los intereses de la élite petrolera americana, de la cual Bush
era el fiel escudero.
Obviamente, los mayores productores
de crudo en la actualidad, tienen el sartén por el mango, de alguna manera
limitan o son contrapesos a toda la política exterior americana, en una línea
múltiple que empieza a caracterizarse, no solo por ser la misma línea del
petróleo, sino por incluir la de la energía nuclear. Y es una línea que no solo
está trazada, sino que está en plena producción y que desde Irán especialmente,
se extiende allende todos los mares, a Latinoamérica con socios y aliados en
Venezuela, Brasil, Argentina, Ecuador, Bolivia, Nicaragua y con alta
probabilidad política, Colombia.
No es casual, que Nicaragua
hubiera promovido el pleito limítrofe contra Colombia, hacia el año 2001,
cuando era presidente el periodista Andrés Pastrana Arango, quien inauguró los
“diálogos de paz” con la guerrilla comunista colombiana, afectivamente unida a
Hugo Chávez Frías, presidente de la recién inaugurada República Bolivariana de
Venezuela, satélite de los hermanos Castro, de Cuba, quien desde entonces, no
ha ocultado su ánimo de liderar el llamado “socialismo siglo XXI” y de definir
la política exterior venezolana, como opositora a los EE.UU., incluyendo la
expulsión del embajador americano del territorio venezolano y hasta amenazando
a los EE.UU., con el corte de suministro de crudo.
En la región y para el caso del
diferendo limítrofe, no fueron pocos los graves incidentes protagonizados por
Chávez, contra Colombia, en los precisos momentos en que el señor Juan Manuel
Santos, (actual Presidente), era el Ministro de Defensa, del Señor Presidente Alvaro
Uribe Vélez: incidentes en la frontera colombo-venezolana, sobre vuelos
venezolanos en espacio aéreo colombiano y tránsito de guerrillas colombianas
hacia el vecino país venezolano, armas venezolanas en Colombia, incluyendo la
amenaza de dirigir misiles sukhoi contra la Patria colombiana y la pública y
reiterada descalificación de Juan Manuel Santos, como Ministro de Defensa
colombiano.
El Dr. Alvaro Uribe Vélez, en las
postrimerías de su último período presidencial, hizo el “guiño”, para que Juan
Manuel Santos fuera su candidato presidencial a sucederlo y dicho y hecho: Juan
Manuel Santos, fue elegido presidente de Colombia, quien prontamente reivindicó
a Chávez, llamándolo, “mi nuevo mejor amigo.” El rompimiento con el Dr. Uribe
era inminente y evidente y esto ha marcado la dañina división o polarización de
la opinión política nacional, básicamente y lo más grave, entre Uribistas y No
Uribistas, sin importar que muchos colombianos, pueden o no reconocerse, por
así decirlo, como Santistas.
Pero, hubo un giro inesperado en
el Presidente Juan Manuel Santos, al aceptar la iniciación de diálogos con la
guerrilla colombiana, en busca de la “anhelada paz” para Colombia, diálogos que
se inician en Oslo y continuarán en Cuba, donde actúan como “garantes” o intervinientes
internacionales, Cuba y Venezuela. Diálogos, que se inician con la notificación
a toda la población civil colombiana, que se adelantarán sin cese de
hostilidades, ni alto al fuego.
Nunca antes del 19 de noviembre de
2012, - no que yo recuerde-, se destacó en los medios nacionales, algún informe
o declaración de los correspondientes cancilleres, que dieran alguna
información sobre el estado de la demanda de Nicaragua que cursaba desde 2001
en La Haya; la Comisión de Relaciones Exteriores, tampoco tuvo mucho
protagonismo y a mi memoria tampoco acude el recuerdo de que el Congreso de
Colombia, hubiera hecho control político a tan delicado asunto, ni siquiera
cuando la actual Canciller Holguin, sugirió o indujo la petición de “fallo
salomónico” para el diferendo, que quiere eludir ahora, entendiendo por “fallo
salomónico”, como justo, como si hubiera sido muy justo el Rey Salomón, al
dividir con su espada a un niño, para entregar cada mitad a las madres que lo
disputaban entero.
Pero, el 19 de noviembre de 2012,
ocurren tres hechos que marcarán la historia de Colombia: 1°- Se reinician las
“negociaciones de paz, entre el GOBIERNO de Colombia y las guerrillas de las
FARC, en Cuba. 2°-Contra todo el convenio protocolario, el vocero de las FARC,
emite un comunicado anunciando CESE de HOSTILIDADES en Colombia, entre el 19 de
noviembre de 2012 y el 20 de enero de 2013, “atendiendo el clamor del pueblo
colombiano”. 3°- El mismo 19 de noviembre de 2012, la CIJ, desde La Haya, emite
el fallo, en el diferendo limítrofe promovido por Nicaragua contra Colombia.
La CIJ, en el fallo en EQUIDAD, le
arrebata a Colombia, aproximadamente 80.000 Kms2 de territorio y
mar; RECONOCE la SOBERANÍA COLOMBIANA sobre los Cayos Serrana y Quitasueño,
pero los ENCLAVA en el “nuevo mar Nicaragüense”,dejando alrededor de ellos,
solo 12 millas de mar colombiano y le concede a Nicaragua 200 millas. El acceso
a los Cayos enclavados, no es realmente el problema, que puede ser regulado
entre gobiernos y que tiene soluciones en el D.I. Pero, además de lo anterior,
la CIJ, DESCONOCE y ALTERA los límites definidos a través de TRATADOS, entre
Colombia y otros países vecinos, arrebatándole mar a Colombia y entregándolo a
Nicaragua, dentro de las 200 millas.
De este oscuro e inequitativo o
–(In) salomónico- fallo, el punto toral, lo constituye el enclavamiento de los
cayos Serrana y Quitasueño, con solo doce millas náuticas colombianas a su
alrededor, pero circundadas por las 200 millas del mar asignado a Nicaragua. Y
es que la importancia de los Cayos Serrana y Quitasueño, está más allá de las
12 millas colombianas, su importancia quedó en las 200 millas de mar asignadas
a Nicaragua, pues es en ellas donde se encuentra la mayor riqueza ictiológica,
que de manera fundamental, es la fuente primaria de alimentación de la
población de la Isla de San Andrés y su primera fuente de ingresos económicos;
pero además, en el suelo y subsuelo marino de esas 200 millas, se encuentran
importantísimas reservas de petróleo. Recordemos que hacia 1920, el Presidente Norteamericano
W. Gamaliel Harding, dijo: “se presume que llegara el día en que la hegemonía mundial
pertenezca a la nación que posea petróleo y sus derivados.’, lo que con lo ocurrido a Colombia el 19 de noviembre de
2012, por lo menos obligaría a Jorge Villegas, autor colombiano, a cambiar el
título de su libro: “Petróleo colombiano
ganancia gringa”,por el que corresponde al nuevo acomodamiento geopolítico,
respecto de Colombia, de la región y de toda américa y que quizás y siendo
suspicaz, no es del todo casual, que haya ocurrido justamente en el mismo día
en que el Gobierno colombiano reinicia los diálogos de paz, con las FARC en
Cuba y que estas anuncian, su unilateral cese de algunas actividades hostiles
en el territorio continental de la Patria y cuando se rumora que Nicaragua y
con anterioridad al fallo de la CIJ, ha celebrado acuerdos o convenios para la
exploración y explotación del petróleo que hay en el fondo marino de las 200
millas, exteriores a los cayos serrana y quitasueño. ¿Garrote y zanahoria?
Estudiosos del
Derecho Internacional, como el Dr. Gaviria y otros, son coincidentes en el mal
manejo de este litigio, desde el 2001 y hasta la fecha del fallo, por parte del
gobierno colombiano y su diplomacia de “cosmetólogos, diseñadores y publicistas”;
por la ausencia de control político por parte del Congreso; por una
canciller mal hablada, que olvidó que en la diplomacia prima el dicho que dice
que: “todo lo que diga podrá ser usado en su contra” y además y según los
chismes que circulan en las redes, muy cercana al Canciller venezolano, Nicolás
Maduro y por creer que en el litigio, solo había compromiso jurídico, como si
se tratara de arreglar un problema doméstico de cercos, entre dos paisas de
machete, poncho y carriel!
Si a Chávez, el presidente W.
BUSH, le olió a azufre, -el mismo diablo-, a mi personalmente, toda la Corte
Internacional de Justicia de La Haya, el 19 de noviembre de 2012, fue pasada
por muchos barriles de petróleo.
Si el fallo fue en equidad,
ejemplos han aflorado en el concierto mundial, incluso uno mismo entre
Nicaragua y EE.UU., que no fue acatado.
Desde la ONU, debe alertarse y
promoverse acciones, porque este fallo compromete la SEGURIDAD HUMANA de amplia
población de la nación colombiana, desde la seguridad alimentaria, la salud, la
seguridad personal y política, medioambiental, la seguridad jurídica, la
pobreza, la exclusión y el desplazamiento, etc. Queda además así demostrado lo
que vale la SOBERANÍA, ante la voracidad de una economía global, neoliberal o
de mercado.
Si el fallo fue en equidad, como
así lo sostienen más valiosos y profundos estudiosos, COLOMBIA EN PIE, no debe
acatar el fallo.
Al punto, si el fallo fue en
equidad, los límites del territorio del Estado Colombiano, son los que
consagran la actual Constitución, las leyes y los Tratados y no debe procederse
a ninguna reforma constitucional.
De cuenta mía y desde MONDONGO´S
de Medellín, a cada uno de los “jueces” de la CIJ, en La Haya, de a plato de
¡CAYOS AL PETRÓLEO!