Medios de comunicación y pensamiento único
Comunicación | 14/11/2012
He quedado atónito al ver cómo los medios ideológicamente de derechas se han hecho eco de las diversas manifestaciones llevadas a cabo por el movimiento 15M, diversos colectivos especialmente afectados por los infames recortes o aquellos que ejercieron su derecho a huelga en la última convocatoria. Las viperinas lenguas y plumas de los diversos redactores e incluso directores de estos medios no han hecho más que difamar y criminalizar una marcha cívica, libre y pacífica de ciudadanos que se han dado cuenta que este sistema no carbura, no es equitativo y plantean que tiene que haber otras soluciones, más allá de la resignación, la austeridad y la privatización. Sin embargo el universo paralelo en el que habita la derecha más retrógrada de este país apuesta por el mantenimiento de un sistema en el que la jerarquía, la tradición y los dogmas católicos son la pieza clave de su sociedad y que todas estas manifestaciones no son más que una horda comunista comandada por el PSOE por no haber podido ganar las elecciones.
Según estos muyahidines católicos y conservadores no debemos cuestionarnos nada, ya que lo malo que nos ocurre es debido a que nos hemos desviado del camino de la rectitud, eso parece leerse entre líneas en estos mensajes que no pretenden otra cosa que apostar por el inmovilismo social y la dejación de funciones básicas por parte de la gente. Cualquier persona con dos dedos de frente es capaz de ver que este sistema no funciona, sin embargo hay desde las altas esferas políticas y económicas un mensaje conjunto de todo lo contrario, demonizando cualquier otra forma de interacción social que se sitúe al margen de lo que ellos controlan, hay miedo a que la gente tome la conciencia suficiente de que las cosas se pueden cambiar. A día de hoy asistimos a una serie de movilizaciones por parte de un sector especialmente afectado como es la minería, sector que es diana de los envenenados dardos de la prensa reaccionaria. ¿Cómo reaccionaría un trabajador de cualquier sector al que le acaban de dar puerta así sin más? ¿Alguien se cree esa falacia de la ortodoxia capitalista según la cuál esta gente se readaptará a otros sectores productivos?
Incomprensible resulta ver también como estos medios justifican y poco más que festejan el rescate financiero que se va a dar en España, por más que intenten esconder ese mensaje con el uso de una retórica retorcida para hacer ver que cualquier cosa que lleve a cabo este gobierno es justo lo necesario, pues a diferencia del anterior, éste hace las cosas como Dios manda.
El pensamiento único difundido desde estos sectores con el beneplácito del gobierno se parece bastante a las funciones que Orwell en su obra 1984 otorgaba al Ministerio del Amor (encargado de mantener la ley y el orden) y al Ministerio de la Verdad (dedicado a la educación y a las noticias).