Y más sobre la abstención. Sobre elecciones municipales en Chile y alta abstención.
Ciudadanía | 04/11/2012
Y esa es tarea, primero, de quienes se dieron la molestia de ir a votar para las elecciones municipales. Lo digo porque somos más conscientes que todo voto vale.
A pesar de mi decepción con el tema (pensé que ya éramos adultos y que no necesitábamos una ley que nos obligara a votar) sigo estando de acuerdo con el voto voluntario. No cambiaría el sistema por este bajón en la participación electoral. Creo que sería bueno darle una segunda y tercera oportunidad. Junto con ello, aumentaría las campañas de educación cívica, en los colegios principalmente, para crecer en responsabilidad y convencernos unos a otros de que todos valen igual, que las decisiones que apuntan a una mayor calidad de vida y bienestar comienzan en la urna, con una cruz en un voto. La acción no debe ser una reacción a algo, sino una creación.
En democracia, cada cierto tiempo, todos somos iguales, todos valemos lo mismo y con un lápiz y un papel dibujamos el país que queremos.
Leo por ahí que “cuanto menos se tiene más importante es tu voto. Los votos construyen hospitales. Con la indiferencia no se construye nada”. Urge hacer crecer el interés por lo que nos es común. Que nuestro crecimiento económico no merme la capacidad de encuentro e interés por el otro. Sin duda hay una considerable dosis de individualismo en lo que vivimos en las municipales. El acto de votar revela interés por el otro, por lo que es y significa. Casi todas las cosas buenas que suceden en el mundo, nacen de una actitud de aprecio por los demás. El votar, es una de ellas.
Por último, vuelvo a felicitar a todos quienes aprovecharon esta oportunidad para ejercer su derecho y responsabilidad cívica y a los vocales de mesa. A éstos se les hizo fácil la tarea. Velemos para que en las próximas elecciones sí tengan trabajo.
Hugo Tagle
twitter: @hugotagle
Comentarios
1 - Francisco Javier Brenes Berho - 05/11/2012 00:46
Es muy comodino decir que no nos sentimos incertos en un proceso cuando no participamos ni siquiera mínimamente en él. Se vale quejarse ¡Sí! Mas para poder tener derecho a hacerlo es indispensable participar, de lo contrario se carece de autoridad moral para poder hacerlo. Ser ciudadano es mucho más que el haber nacido, por casualidad, o fatalidad en X, Y o Z país, la categoría de ciudadano se adquiere al cumplir la mayoría de edad y también con la participación activa en los procesos, ciudadanos y políticos del país o región al cuál se pertenece. !Saludos!