En las escuelas de comunicación social se enseña a escribir textos periodísticos utilizando una clasificación pedagógica llamada “géneros periodísticos”. Esto pudo servir en 1959 cuando se instituyó dicha estrategia de enseñanza en la Universidad de Navarra, pero hoy en día parece más bien una camisa de fuerza que se le impone al periodista.
Kayser fue uno de los primeros en
utilizar el concepto de la clasificación de los géneros periodísticos dentro de
sus análisis morfológicos de la prensa; hoy en día la mixtura de géneros hace
de los estudios de este tipo un trabajo difícil de llevar a cabo.
Algunos autores clasifican a los
textos periodísticos en dos grandes géneros: de información y de opinión. Otros
le agregan una tercera categoría: de interpretación. Hay quienes utilizan las
clasificaciones de los géneros literarios en la identificación de los géneros
periodísticos: narrativos, argumentativos, descriptivos…
En fin, los géneros periodísticos
siguen siendo necesarios para la producción, la lectura e identificación de
los mensajes que se presentan en los medios, pero su adecuación a los nuevos
tiempos es necesaria.
La prensa escrita debe competir con
los medios audiovisuales y por lo tanto debe experimentar con nuevos formatos
que atraigan a sus lectores.