Resumen
Pretendemos
realizar un acercamiento al conocimiento de las mujeres que en la época de la
Revolución Liberal escribieron sobre agricultura en España.
Las
escritoras
En los últimos decenios el conocimiento
que tenemos de las escritoras españolas ha crecido considerablemente. Aún así,
queda mucho camino por recorrer, especialmente en el terreno de las ciencias,
actividad vetada para las mujeres hasta bien entrado el siglo XX. En este
artículo se pretende dar a conocer la obra de un grupo de mujeres pioneras que
escribieron sobre agricultura en las primeras décadas del siglo XIX. Las
escritoras son las siguientes: María de
María
de la Concepción Arias y Arimón
Sin lugar a dudas, la más destacada de
todas las autoras por su originalidad fue María de
El problema que había que resolver para
obtener el galardón se insertó en la Gaceta de Madrid el 24 de julio de 1836 y consistía en una medalla de oro y un título de
socio de la Matritense. Al parecer, Arias y Arimón expresó sus ideas con detenimiento
y las ilustró con minuciosos cálculos aritméticos. Tenemos que tener en cuenta
que María de la Concepción ganó en un concurso cuyo accésit fue conseguido por
José de Echegaray, figura del siglo XIX, cuya memoria fue incluida en la
publicación, anteriormente, citada.
Luisa
Gómez Carabaño
Luisa Gómez Carabaño es nuestra segunda
protagonista, discípula del mismo Antonio Sandalio de Arias. En 1822 leyó en la
Cátedra del Jardín Botánico madrileño un pequeño tratado de floricultura,
traducción de una obra del italiana pero con aportaciones personales. La obra
lleva por título el siguiente: Cultivo de
las flores que provienen de cebolla, obra de un florista italiano, anónimo, que
compendió al trasladarla al español Luisa Gómez Carabaño, y la leyó en la
cátedra del jardín botánico de Madrid el 19 de junio de 1822, dedicada a su
maestro el muy benemérito ciudadano Arias, catedrático….. Al parecer, el
original se publicó en Cremona en el año 1773. Sabemos que una amiga de Luisa
Gómez, doña clara Torrijos de Albán, pidió el manuscrito con objeto de poder
leerlo, pero fue un pretexto para poder publicarlo, aprovechando que su marido
era impresor. La obra comienza con lo concerniente al cultivo de los jacintos,
tulipanes, anémonas y ranúnculos, sus variedades, cebollas, enfermedades de
éstas, así como sus remedios, amenizando la explicación con la parte histórica
de las plantas. Después se trata del cultivo de las cebollas de flor y de las
que florecen en cada mes, enseñando el cuidado particular que requerirían más
de cien especies y la manera de obtener flores tempranas.
El jurado que entendió en la calificación
de las obras agronómicas presentadas en dicho año de 1822 en el Jardín Botánico
hizo un cumplido elogio de la leída por Luisa Gómez, opinando que no era una simple
traducción, sino que había omitido digresiones inoportunas, mejorando el
original en muchas partes y que habría conseguido una obrita muy estimable para
los floristas, superior en algunos aspectos a la de los hermanos Boutelou,
personajes claves de la botánica y agronomía de principios del siglo XIX. Se le
dieron por premio algunas obras de agricultura y una corona de flores que fue
colocada por José María Vallejo, el director de Instrucción Pública. Leandro
Fernández de Moratín compuso un soneto para tal ocasión:
Esa
guirnalda que enlazó á tu frente,
Premio
de docto afán, la linda Flora,
De
aplauso no mortal merecedora
Te
anuncia á la futura hispana gente.
Lauros
le den al adalid valiente,
Que
el golpe de su espada vengadora
Triunfa,
y su esfuerzo y sus hazañas llora
La
humanidad, si el lloro se consiente.
En
tanto que á merced de la fortuna,
Cercados
de amenazas y temores,
Los
reyes ciñen sus coronas de oro.
No
la que obtienes hoy cede á ninguna:
Préciala
en mucho, y tus humildes flores
De
tu patria feliz serán decoro.
Ignacia
Gónzalez Alonso
Ignacia González Alonso, hija de Diego
González Alonso, escritor magistrado, diputado a Cortes, senador del reino, ministro de gobernación en 1837 y que publicó
una obra sobre la agricultura de la Lombardía y la Toscana, es nuestra tercera
autora. Ignacia fue distinguida por la Real Sociedad Económica de Granada con
un premio por una memoria sobre la agricultura de Jersey, aparecida como
apéndice en
María
Josefa de la Piedra
Nuestra última escritora fue María Josefa
de la Piedra, esposa de Juan Antonio Martínez de Eguilar, residentes en
Sanlúcar de Barrameda. La autora tradujo una Memoria sobre el cultivo del tabaco, escrita en francés por Mr. de
Sarrasin y traducida al castellano por la señora…. En cuarta, 118 páginas. La
traducción, que realizó en 1821, está
dedicada a Mariano Lagasca, en ese momento, presidente del Museo de Ciencias
Naturales. Es una obrita de quince capítulos que versan sobre el origen del
tabaco, ventajas y dificultades de su cultivo en Francia, diversas especies que
se pueden cultivar en dicho país, influencia del clima y terreno, labores en
general, principales utensilios, capas, semillero, etc., plantel y plantas
madres, trabajos previos para la plantación, cultivo, cosecha, labores en la
sequería y gastos productos de un plantío de tabaco. Al parecer, incluía una
nota suelta de los ensayos hechos en 1820 y 1821 en Sanlúcar por el esposo de
la escritora.