Gonzalo Rojas: La Muerte del Cuerpo
Literatura | 25/04/2011
A las tres y media de la tarde llegaba al estudio de televisión, Gonzalo Rojas, acompañado de una encantadora y atenta editora. Comenzámos esta conversación, cual la hubiesemos tenido ayer, continuando el placer de hurgar en la palabra. No fue erudita, ya que no lo soy, y lo que si fue, " sorprendente".
Fanor, el jefe de Cámaras, con un talento para seguir los gestos, en combinación con Eric Fernández, nuestro Director, no daban crédito al mundo que había logrado armar nuestro entrevistado/conversado, donde todos estábamos sumidos.
Nos pasó con muchos personajes, sin embargo, al describir los colores de su casa sureña, la relación con el agua, el horizonte; el Aquí y el Ahora, sucumbimos frente a la Poesía que se apoderaba de cada uno en ese íntimo estudio, de un piso 14, con el horizonte otoñal de Santiago.
Los Poetas no Mueren.
Los Artistas no Mueren.
Ellos pasan y permanecen.
Gracias a Gonzalo Rojas por habernos regalado dos horas de inigualable humor, finura, inteligencia y extraordinaria sencillez.
Te besara en la punta de las pestañas y en los pezones, te turbulentamente besara,
mi vergonzosa, en esos muslos
de individua blanca, tocara esos pies
para otro vuelo más aire que ese aire
felino de tu fragancia, te dijera española
mía, francesa mía, inglesa, ragazza,
nórdica boreal, espuma
de la diáspora del Génesis, ¿qué más
te dijera por dentro?
¿griega,
mi egipcia, romana
por el mármol?
¿fenicia,
cartaginesa, o loca, locamente andaluza
en el arco de morir
con todos los pétalos abiertos,
tensa
la cítara de Dios, en la danza
del fornicio?
mi vergonzosa, en esos muslos
de individua blanca, tocara esos pies
para otro vuelo más aire que ese aire
felino de tu fragancia, te dijera española
mía, francesa mía, inglesa, ragazza,
nórdica boreal, espuma
de la diáspora del Génesis, ¿qué más
te dijera por dentro?
¿griega,
mi egipcia, romana
por el mármol?
¿fenicia,
cartaginesa, o loca, locamente andaluza
en el arco de morir
con todos los pétalos abiertos,
tensa
la cítara de Dios, en la danza
del fornicio?